Blog de FM: la masacre de Bosa, un espejo de la sociedad colombiana.
El 10 de noviembre de este año, se supo de una horrorosa tragedia en Bosa. Hernando Hernández, hombre de 45 años, con antecedentes de violencia y celos, llegó a su hogar a avanzadas horas de la noche, con un machete, arremetió contra su mujer, la sobrina de esta y sus tres hijos. Durante siete horas, este asesino tuvo el tiempo suficiente para completar su faena siniestra. Un milagro salvo a su hijo de 12 años, quien quedó gravemente herido.
De acuerdo a los reportes de la Policía, y los testimonios de los vecinos, ya habían denuncias contra Hernández por agresiones contra su señora. También se sabe que llegó a las 12 de la noche , en estado de embriaguez, y después de los primeros enfrentamientos, arremetió contra su familia. Lo increíble del caso, es que a pesar de los gritos de auxilio de las dos mujeres, sólo hasta las 4:09 am, se registra la llamada en la Estación y el primer policía llega a las 5:37 am, la patrulla a las 6:08 am y sólo hasta las 6:53 am se ingresa a la vivienda.
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A veces SI a veces NO...
Finalmente se firmó el acuerdo con las FARC. Por esta razón, en las próximos semanas, me propongo oír la letra de la canción de Julio Igles...
sábado, 23 de noviembre de 2013
sábado, 16 de noviembre de 2013
Los retos de la revisión de Política de Innovación I Parte
Blog de FM: ¿Cuáles son los retos para la revisión de la Política de Innovación en Colombia?
En un blog anterior, me referí a la importancia de la Política de Innovacion como la llave para el futuro de nuestro país. Hoy, la apuesta inicial ya está hecha, y ya hay una dinámica creciente de aceptación, que aunque muy incipiente, es positiva. Poco a poco, desde diferentes sectores de la sociedad, hay un reconocimiento de la importancia del tema, asociado a la necesidad de incrementar nuestra competitividad y productividad en la sociedad.
Han pasado tres años y medio desde que se formuló la Política de Innovación por primera vez en la historia del país. Hace dos años se comenzó a desplegar a nivel regional, acompañada de los recursos de las regalías. Sin embargo, si se acepta que estos primeros pasos, son apenas el inicio de un largo camino de aprendizaje, también es necesario ir revisando y ajustando, de manera inteligente, su implementación.
En un blog anterior, me referí a la importancia de la Política de Innovacion como la llave para el futuro de nuestro país. Hoy, la apuesta inicial ya está hecha, y ya hay una dinámica creciente de aceptación, que aunque muy incipiente, es positiva. Poco a poco, desde diferentes sectores de la sociedad, hay un reconocimiento de la importancia del tema, asociado a la necesidad de incrementar nuestra competitividad y productividad en la sociedad.
Han pasado tres años y medio desde que se formuló la Política de Innovación por primera vez en la historia del país. Hace dos años se comenzó a desplegar a nivel regional, acompañada de los recursos de las regalías. Sin embargo, si se acepta que estos primeros pasos, son apenas el inicio de un largo camino de aprendizaje, también es necesario ir revisando y ajustando, de manera inteligente, su implementación.
sábado, 9 de noviembre de 2013
¿ Necesita Bogotá un Probogotá?
Blog de FM: ¿Necesita Bogotá un Probogotá?
Hace más de cuatro años, desde que Alejandro Santos me invitó a colaborar con un blog en Semana, he venido escribiendo de manera permanente sobre los temas de Bogotá. Antes, lo había hecho en El Espectador y en El Tiempo, a mediados de los 90 y principios del 2000. Y con el Foro de Presidentes, participé en varias iniciativas de trabajo con las diferentes administraciones desde 1993. Una de ellas, el estudio Monitor de Competitividad con la CCB, fue un hito en su momento, para mostrar qué necesitaba hacer Bogotá para ser una ciudad relevante a nivel internacional.
Hago este pequeño recuento, para mencionar que, como ciudadano pero también como empresario, he tenido un interés de muchos años por las cosas que suceden en nuestra ciudad. En estos últimos tres años, me he dedicado a viajar, para aprender y entender, lo que han hecho otras regiones que hoy son referentes mundiales, en materia de desarrollo y de calidad de vida. En este contexto, y desde mediados del año pasado, también he escrito cuatro blogs sobre el ejemplo de Medellín. En mi opinión, tanto los casos internacionales, como el caso Antioqueño, deben de ser unos referentes obligados para quienes queremos hacer algo importante por Bogotá.
Hace más de cuatro años, desde que Alejandro Santos me invitó a colaborar con un blog en Semana, he venido escribiendo de manera permanente sobre los temas de Bogotá. Antes, lo había hecho en El Espectador y en El Tiempo, a mediados de los 90 y principios del 2000. Y con el Foro de Presidentes, participé en varias iniciativas de trabajo con las diferentes administraciones desde 1993. Una de ellas, el estudio Monitor de Competitividad con la CCB, fue un hito en su momento, para mostrar qué necesitaba hacer Bogotá para ser una ciudad relevante a nivel internacional.
Hago este pequeño recuento, para mencionar que, como ciudadano pero también como empresario, he tenido un interés de muchos años por las cosas que suceden en nuestra ciudad. En estos últimos tres años, me he dedicado a viajar, para aprender y entender, lo que han hecho otras regiones que hoy son referentes mundiales, en materia de desarrollo y de calidad de vida. En este contexto, y desde mediados del año pasado, también he escrito cuatro blogs sobre el ejemplo de Medellín. En mi opinión, tanto los casos internacionales, como el caso Antioqueño, deben de ser unos referentes obligados para quienes queremos hacer algo importante por Bogotá.
sábado, 2 de noviembre de 2013
La llave para nuestro futuro: la Política de Innovación.
La llave para nuestro futuro: la Política de Innovacion
En nuestra geografía nacional hay dos mundos que hoy se enfrentan: la Colombia del siglo XX con un historial de sesenta años de violencia y muerte, y la Colombia que aspira a ser una nación relevante en el siglo XXI. La tensión entre esas dos realidades, es la que hoy está en juego en el proceso electoral que ya se inició. En las próximas elecciones, se estará definiendo en buena medida, cual de estas dos realidades marcarán el rumbo de nuestro país en los próximos años.
Asumiendo grandes riesgos, entre los cuales estaba echarse como enemigo a Uribe, el Presidente Santos, tomó varias decisiones muy importantes relacionadas con nuestro pasado violento. La Ley de Víctimas y de Restitución de Tierras, las negociaciones en la Habana con las FARC, y el trámite recientemente aprobado en el Congreso, del referéndum por la paz, son parte muy importante de las apuestas que buscan cerrar un capítulo de nuestra historia sangrienta del siglo XX, y abrirle a los colombianos, un nuevo capítulo: el de un país en paz.
En nuestra geografía nacional hay dos mundos que hoy se enfrentan: la Colombia del siglo XX con un historial de sesenta años de violencia y muerte, y la Colombia que aspira a ser una nación relevante en el siglo XXI. La tensión entre esas dos realidades, es la que hoy está en juego en el proceso electoral que ya se inició. En las próximas elecciones, se estará definiendo en buena medida, cual de estas dos realidades marcarán el rumbo de nuestro país en los próximos años.
Asumiendo grandes riesgos, entre los cuales estaba echarse como enemigo a Uribe, el Presidente Santos, tomó varias decisiones muy importantes relacionadas con nuestro pasado violento. La Ley de Víctimas y de Restitución de Tierras, las negociaciones en la Habana con las FARC, y el trámite recientemente aprobado en el Congreso, del referéndum por la paz, son parte muy importante de las apuestas que buscan cerrar un capítulo de nuestra historia sangrienta del siglo XX, y abrirle a los colombianos, un nuevo capítulo: el de un país en paz.
sábado, 12 de octubre de 2013
Señor Presidente, si yo fuera presidente....!!!
Blog de FM: Señor Presidente Santos, si yo fuera Presidente....!!!
Ya se acerca la fecha de noviembre 18, en la cual las negociaciones con las FARC en la Habana, deberán mostrar resultados concretos. Los cinco puntos acordados hace ya un año, deberían ser evacuados con el fin de presentárselos a los colombianos para su ratificación posterior.
Una jugada de esta naturaleza, seguramente se debió a una serie de supuestos que usted debió de meditar con su grupo más cercano de colaboradores. Una apuesta de esta envergadura, para quien como usted domina el juego del Poker, debería de contar con unas cartas , lo suficientemente sólidas, como para tener una mayor probabilidad de éxito. Su trayectoria anterior en la arena política lo demuestra así. Su carrera hacia la cima, la construyó en buena medida, a partir de esta capacidad de ser un buen jugador, que sabe cuando apostar, pero igualmente, cuando retirarse a tiempo.
Ya se acerca la fecha de noviembre 18, en la cual las negociaciones con las FARC en la Habana, deberán mostrar resultados concretos. Los cinco puntos acordados hace ya un año, deberían ser evacuados con el fin de presentárselos a los colombianos para su ratificación posterior.
Una jugada de esta naturaleza, seguramente se debió a una serie de supuestos que usted debió de meditar con su grupo más cercano de colaboradores. Una apuesta de esta envergadura, para quien como usted domina el juego del Poker, debería de contar con unas cartas , lo suficientemente sólidas, como para tener una mayor probabilidad de éxito. Su trayectoria anterior en la arena política lo demuestra así. Su carrera hacia la cima, la construyó en buena medida, a partir de esta capacidad de ser un buen jugador, que sabe cuando apostar, pero igualmente, cuando retirarse a tiempo.
domingo, 6 de octubre de 2013
El ejemplo de Churchill y las lecciones para Santos
Como lo mencioné en mi blog anterior, tuve la oportunidad recientemente de visitar el Museo de Churchill en Londres, donde están los Gabinetes de Guerra. En este sitio, el visitante puede ver como eran las instalaciones bajo tierra, que el líder británico, utilizó durante los periodos de intenso bombardeo de los Nazis, sobre la ciudad.
Pero también, es una oportunidad para recordar el papel que jugó este gran hombre, en uno de los momentos más difíciles de la historia de Inglaterra y del mundo. En mi caso, esta visita me sirvió para reflexionar sobre las razones por la cuales Churchill es reconocido como uno de los líderes más importantes de la historia contemporánea. Pero también, para poder extraer algunas lecciones que pueden servir para entender mejor el problema de liderazgo, que hoy tiene el Presidente Santos en Colombia.
Al ver apartes de la biografía de Churchill, es evidente la preparación, que desde muy joven, tuvo para asumir el liderazgo de su país en el momento más crítico de su historia, en 1940. Desde que ingresó al Ejército en 1895, y posteriormente en la política, su carrera se caracterizó por desafiar sistemáticamente los paradigmas existentes.
Pero también, es una oportunidad para recordar el papel que jugó este gran hombre, en uno de los momentos más difíciles de la historia de Inglaterra y del mundo. En mi caso, esta visita me sirvió para reflexionar sobre las razones por la cuales Churchill es reconocido como uno de los líderes más importantes de la historia contemporánea. Pero también, para poder extraer algunas lecciones que pueden servir para entender mejor el problema de liderazgo, que hoy tiene el Presidente Santos en Colombia.
Al ver apartes de la biografía de Churchill, es evidente la preparación, que desde muy joven, tuvo para asumir el liderazgo de su país en el momento más crítico de su historia, en 1940. Desde que ingresó al Ejército en 1895, y posteriormente en la política, su carrera se caracterizó por desafiar sistemáticamente los paradigmas existentes.
sábado, 28 de septiembre de 2013
Lo que está en juego: la capacidad de liderazgo de Santos
En estas semanas que he estado por fuera del país, he mantenido contacto con la realidad nacional, leyendo las noticias por la web así como a los diferentes comentaristas que las analizan. Después del problema de los paros de campesinos, hay un común denominador en el análisis de los diferentes articulistas, que me ha llamado mucho la atención: la percepción de la incapacidad de liderazgo del Presidente Santos, para haber evitado esta situación, o al menos, darle un manejo muy diferente. Pero aún más grave, se está generalizando la idea de que, la ambiciosa agenda de Gobierno que él le propuso al pais hace más de tres años, le quedó grande a Santos en su ejecución.
Las consecuencias de esta situación son muy complicadas, pues han introducido una variable que puede afectar significativamente las negociaciones con las FARC y el proceso electoral que ya inició. Lo impensable hace unos meses, hoy es una realidad. El gobierno de Santos se percibe como muy débil y hoy las encuestas muestran que sus posibilidades de reelección, están seriamente comprometidas. Esto genera un ambiente de incertidumbre cuando menos se necesitaba. Y el problema es que su efecto se puede transmitir al ámbito de la economía porque, en un entorno de esta naturaleza, las decisiones de inversión se van a paralizar.
Es evidente que el tema de los paros y su manejo improvisado, errático y desafortunado, cogió al Gobierno con los pantalones abajo. Sin querer, le abrió la oportunidad a una posibilidad para que, personajes como Clara Lopez o Navarro, terminen rencauchados, o que Petro termine liderando el proceso electoral, a pesar de su desastrosa gestión en Bogotá. En este entorno incierto, con unos partidos divididos y una coalición de gobierno desmoronándose, cualquier cosa puede pasar.
Aquí cabe hacerse varias preguntas. ¿Qué le está fallado a Santos en su liderazgo de la agenda propuesta?. ¿Qué implicaciones tiene que esta agenda se descarrile hacia adelante para los colombianos?. ¿Tendrá Santos lo que toca para salir airoso de semejante atolladero donde se ha metido?. ¿Cuáles son las consecuencias para el país, si el tema se sigue deteriorando?. Y una pregunta importante: ¿qué tenemos que entender del liderazgo para comprender mejor lo que está sucediendo?.
Tengo que decir que la percepción de falta de liderazgo no me sorprende, pero si me preocupa mucho. De hecho, en varios de mis blogs en los últimos meses, he venido tratando con insistencia el tema, porque me parece vital. Por esta razón, quisiera aportar a la última pregunta y en un siguiente blog, traer a colación un ejemplo que me parece relevante.
Para comenzar, me parece pertinente volver a recordarle al lector, que el concepto del liderazgo, solo tiene sentido en el contexto de los cambios que afectan a una comunidad. También, me parece pertinente mencionar, que el liderazgo se puede ejercer por parte de personas en posiciones de autoridad o sin ella. Santos podría ser un ejemplo de lo primero. Churchill, antes de llegar a ser Primer Ministro de su país en los años 30, o Martín Luther King en los 60, serían unos buenos ejemplos del segundo caso.
En este sentido, en el campo político, cuando alguien sale elegido a una posición de poder, como puede ser la presidencia de un país, hay una transacción en función de unas expectativas, entre los votantes y el elegido. Se espera que la persona que asume el poder, en esta posición tenga la capacidad de resolver todos los problemas del elector, y por ende, de dar las respuestas adecuadas a todas sus necesidades.
Cuando estas expectativas no se cumplen en un entorno democrático, los votantes se vuelven en contra de la persona favorecida por sus votos. Cuando los problemas son rutinarios, y lo que requieren es de una buena administración, las expectativas del votante son razonables. Y una falla en el cumplimiento de las mismas, debería ser castigada electoralmente. Este debería ser el caso del pésimo manejo que le ha dado Petro a un tema como el de las basuras, o la movilidad en Bogotá, y que hoy lo enfrenta a una revocatoria.
Pero, el problema de los sistemas democráticos en la actualidad, reside en que "en un cambio de época" como el actual, los políticos de turno y las organizaciones de gobierno a todos los niveles, están siendo desbordadas en su capacidad de "administrar", estas nuevas realidades. A los problemas complejos de adaptación que hay que abordar, se les busca soluciones "técnicas" cuando no las hay. Y por lo tanto, las expectativas de los votantes, de tener soluciones sencillas a estos problemas, se ven frustradas rápidamente.
Es cierto que hay problemas de gestión básica en muchos gobiernos locales y a nivel nacional que exasperan a la gente. Pero, el buscar que los políticos "administren " y no "lideren" la solución de los problemas complejos, que afrontan las sociedades contemporáneas, está en el centro del más grande reto adaptativo, que enfrentan los sistemas democráticos en el mundo contemporáneo. Y lo más grave, es que es en este entorno, donde el concepto del liderazgo se necesita más urgentemente.
Pero la realidad es que el problema no se comprende. Los políticos no lo entienden, ni se preparan para ejercer el rol de liderazgo, que la realidad les impone. Pero también, a los votantes no se les educa para que acepten que no hay respuestas realistas a sus expectativas de soluciones simples y sin dolor, para los complejos problemas de la sociedad contemporánea.
Aún más, nadie les está diciendo a los votantes que ellos deben ser parte fundamental de la posible solución hacia adelante, porque se requieren que ellos adopten modelos mentales, valores y comportamientos diferentes. Sin embargo, hoy lo que vemos, es a los políticos que no confrontan a sus electores con esta realidad y les ofrecen aspirinas cuando el problema es un cáncer, diciendo simplemente lo que quieren oír. No los preparan para ser parte efectiva de la posible solución.
Y digo "posible" porque en el ejercicio del rol de liderazgo siempre hay un riesgo que la dirección propuesta no sea la mejor y se requiera buscar otros caminos. Recordemos que estamos hablando de problemas para los cuales, no se conoce la solución.
Una reflexión adicional. Es una tragedia que el derecho al voto sea ejercido por personas ignorantes y sin criterios claros, que les permitan cuestionar y analizar mejor sus opciones. Por esta razón, estas personas son presas fáciles de los demagogos y politiqueros inescrupulosos, que hoy abundan en nuestra fauna democrática en Colombia.
En mi concepto, en lo expuesto en los párrafos anteriores, reside la crisis de liderazgo que hoy se ve en el mundo entero. No es solamente un problema colombiano. Esto explica el porqué en los últimos veinte años, para poner algún límite, no hayan aparecido personas de la talla de un Churchill , Ghandi o Luther King. Sólo Mandela salva la tarde, con su extraordinario ejemplo de liderazgo en Sur África, a principios de la década de los noventa.
Y las dinámicas descritas anteriormente tienen un efecto muy complejo en sociedades inmaduras, como las latinoamericanas: el fenómeno del caudillismo en la historia de nuestros países. Cuando una sociedad espera que alguien les resuelva todos sus problemas, y hay personas como Chávez, Morales, Ortega o Uribe, que alimentan esta dinámica, el resultado es desastroso normalmente.
Colectivamente no se desarrollan las capacidades necesarias para enfrentar los cambios. La gente prende las velas para pedirle milagros al caudillo de turno. Se genera una relación muy peligrosa de dependencia y se abren las puertas a todo tipos de abusos por parte de las camarillas, que normalmente acompañan a estos "mesías de turno".
Lo siguiente que es importante entender, es que los cambios son necesarios en la sociedad. De hecho, estamos viviendo "un cambio de época y no una época de cambios", utilizando el título del libro que escribí en 1997 sobre estos temas. De hecho, hoy es un imperativo desarrollar las capacidades, a nivel individual y colectivo, para ajustarse a los cambios permanentes del entorno, que hoy afectan a la sociedad. El rol del liderazgo es vital en estas circunstancias.
Para ejercer este rol, se requiere entre otras cosas, que quien lo asuma, desafíe a los miembros de la comunidad, para que se apropien del trabajo adaptativo que tienen que hacer. Pero también, cuestione la coherencia entre los valores que dicen profesar, con sus comportamientos reales, y mantenga la presión y la atención de la gente, sobre los temas críticos que tienen que enfrentar.
Como ya lo mencioné anteriormente, la gente quiere oir respuestas simples, para resolver los problemas complejos generados por los cambios. Pero es esencial entender, que cuando los problemas son de esta naturaleza, no hay respuestas sencillas, y muchas veces, simplemente no se sabe que hacer. En estas circunstancias, quien ejerce el rol de líder, solo tiene las preguntas difíciles que la gente no quiere oír.
En estas condiciones, el ejercicio del liderazgo implica frustrar las expectativas de la comunidad afectada, a una rata que lo puedan digerir, y con la esperanza de que quien lidera, no pierda la vida en el proceso. Ronald Heifetz, experto en estos temas, nos enseñaba que esta es la razón por la cual el ejercicio del liderazgo es tan peligroso como caminar en el filo de una navaja. Por esta razón, normalmente el glamour que da el ejercicio del poder, no acompaña a quien hace bien su rol de liderazgo.
Vale la pena mencionar que el "poder", que viene normalmente asociado a las posiciones de autoridad, es simplemente un recurso más que un buen líder sabe usar en el desempeño de su rol, en beneficio de los intereses colectivos. Mientras que normalmente los caudillos, suelen abusar de este poder, en beneficio de sus propios intereses.
Pero el ejercicio del liderazgo también requiere de tener la capacidad de articular una visión y un propósito superior, que aglutine los esfuerzos de una comunidad hacia un futuro mejor. Pero quien lo haga, debe de estar muy atento, para medir el nivel de madurez de los temas propuestos, que deben de ser abordados por esa comunidad. El equivocarse en este sentido, es exponerse a matar una buena idea y a que el mensaje no sea comprendido, y por lo tanto, ignorado. El costo de esta equivocación: se pierde la oportunidad de hacer los cambios que la comunidad necesita.
No quiero que el lector se lleve la impresión de que menosprecio la necesidad de manejar los "problemas técnicos" que requieren de respuestas, conocimiento y capacidad de ejecución, cuando se enfrentan cambios en un sociedad o en una organización. Es necesario que hayan personas que acompañen estos procesos y que tengan la capacidad de llevar a la práctica las acciones acordadas, de coordinar los recursos y de controlar los resultados. Lo importante a tener en cuenta, es que no es cierto que todo buen líder sea un buen administrador y gerente, o viceversa. La clave está en comprender la diferencia.
Con este blog espero haber contribuido a dar un marco de referencia, para ayudar a entender la percepción de la crisis de liderazgo, que hoy afecta de manera importante al presidente Santos y que puede comprometer en materia grave la estabilidad y el futuro de nuestro país. En el próximo blog quiero compartir con mis lectores, las reflexiones adicionales, que sobre esta materia, me surgieron visitando recientemente el Museo de Churchill en Londres. Creo que con ellas, puedo complementar y ejemplificar lo expuesto en este blog.
Las consecuencias de esta situación son muy complicadas, pues han introducido una variable que puede afectar significativamente las negociaciones con las FARC y el proceso electoral que ya inició. Lo impensable hace unos meses, hoy es una realidad. El gobierno de Santos se percibe como muy débil y hoy las encuestas muestran que sus posibilidades de reelección, están seriamente comprometidas. Esto genera un ambiente de incertidumbre cuando menos se necesitaba. Y el problema es que su efecto se puede transmitir al ámbito de la economía porque, en un entorno de esta naturaleza, las decisiones de inversión se van a paralizar.
Es evidente que el tema de los paros y su manejo improvisado, errático y desafortunado, cogió al Gobierno con los pantalones abajo. Sin querer, le abrió la oportunidad a una posibilidad para que, personajes como Clara Lopez o Navarro, terminen rencauchados, o que Petro termine liderando el proceso electoral, a pesar de su desastrosa gestión en Bogotá. En este entorno incierto, con unos partidos divididos y una coalición de gobierno desmoronándose, cualquier cosa puede pasar.
Aquí cabe hacerse varias preguntas. ¿Qué le está fallado a Santos en su liderazgo de la agenda propuesta?. ¿Qué implicaciones tiene que esta agenda se descarrile hacia adelante para los colombianos?. ¿Tendrá Santos lo que toca para salir airoso de semejante atolladero donde se ha metido?. ¿Cuáles son las consecuencias para el país, si el tema se sigue deteriorando?. Y una pregunta importante: ¿qué tenemos que entender del liderazgo para comprender mejor lo que está sucediendo?.
Tengo que decir que la percepción de falta de liderazgo no me sorprende, pero si me preocupa mucho. De hecho, en varios de mis blogs en los últimos meses, he venido tratando con insistencia el tema, porque me parece vital. Por esta razón, quisiera aportar a la última pregunta y en un siguiente blog, traer a colación un ejemplo que me parece relevante.
Para comenzar, me parece pertinente volver a recordarle al lector, que el concepto del liderazgo, solo tiene sentido en el contexto de los cambios que afectan a una comunidad. También, me parece pertinente mencionar, que el liderazgo se puede ejercer por parte de personas en posiciones de autoridad o sin ella. Santos podría ser un ejemplo de lo primero. Churchill, antes de llegar a ser Primer Ministro de su país en los años 30, o Martín Luther King en los 60, serían unos buenos ejemplos del segundo caso.
En este sentido, en el campo político, cuando alguien sale elegido a una posición de poder, como puede ser la presidencia de un país, hay una transacción en función de unas expectativas, entre los votantes y el elegido. Se espera que la persona que asume el poder, en esta posición tenga la capacidad de resolver todos los problemas del elector, y por ende, de dar las respuestas adecuadas a todas sus necesidades.
Cuando estas expectativas no se cumplen en un entorno democrático, los votantes se vuelven en contra de la persona favorecida por sus votos. Cuando los problemas son rutinarios, y lo que requieren es de una buena administración, las expectativas del votante son razonables. Y una falla en el cumplimiento de las mismas, debería ser castigada electoralmente. Este debería ser el caso del pésimo manejo que le ha dado Petro a un tema como el de las basuras, o la movilidad en Bogotá, y que hoy lo enfrenta a una revocatoria.
Pero, el problema de los sistemas democráticos en la actualidad, reside en que "en un cambio de época" como el actual, los políticos de turno y las organizaciones de gobierno a todos los niveles, están siendo desbordadas en su capacidad de "administrar", estas nuevas realidades. A los problemas complejos de adaptación que hay que abordar, se les busca soluciones "técnicas" cuando no las hay. Y por lo tanto, las expectativas de los votantes, de tener soluciones sencillas a estos problemas, se ven frustradas rápidamente.
Es cierto que hay problemas de gestión básica en muchos gobiernos locales y a nivel nacional que exasperan a la gente. Pero, el buscar que los políticos "administren " y no "lideren" la solución de los problemas complejos, que afrontan las sociedades contemporáneas, está en el centro del más grande reto adaptativo, que enfrentan los sistemas democráticos en el mundo contemporáneo. Y lo más grave, es que es en este entorno, donde el concepto del liderazgo se necesita más urgentemente.
Pero la realidad es que el problema no se comprende. Los políticos no lo entienden, ni se preparan para ejercer el rol de liderazgo, que la realidad les impone. Pero también, a los votantes no se les educa para que acepten que no hay respuestas realistas a sus expectativas de soluciones simples y sin dolor, para los complejos problemas de la sociedad contemporánea.
Aún más, nadie les está diciendo a los votantes que ellos deben ser parte fundamental de la posible solución hacia adelante, porque se requieren que ellos adopten modelos mentales, valores y comportamientos diferentes. Sin embargo, hoy lo que vemos, es a los políticos que no confrontan a sus electores con esta realidad y les ofrecen aspirinas cuando el problema es un cáncer, diciendo simplemente lo que quieren oír. No los preparan para ser parte efectiva de la posible solución.
Y digo "posible" porque en el ejercicio del rol de liderazgo siempre hay un riesgo que la dirección propuesta no sea la mejor y se requiera buscar otros caminos. Recordemos que estamos hablando de problemas para los cuales, no se conoce la solución.
Una reflexión adicional. Es una tragedia que el derecho al voto sea ejercido por personas ignorantes y sin criterios claros, que les permitan cuestionar y analizar mejor sus opciones. Por esta razón, estas personas son presas fáciles de los demagogos y politiqueros inescrupulosos, que hoy abundan en nuestra fauna democrática en Colombia.
En mi concepto, en lo expuesto en los párrafos anteriores, reside la crisis de liderazgo que hoy se ve en el mundo entero. No es solamente un problema colombiano. Esto explica el porqué en los últimos veinte años, para poner algún límite, no hayan aparecido personas de la talla de un Churchill , Ghandi o Luther King. Sólo Mandela salva la tarde, con su extraordinario ejemplo de liderazgo en Sur África, a principios de la década de los noventa.
Y las dinámicas descritas anteriormente tienen un efecto muy complejo en sociedades inmaduras, como las latinoamericanas: el fenómeno del caudillismo en la historia de nuestros países. Cuando una sociedad espera que alguien les resuelva todos sus problemas, y hay personas como Chávez, Morales, Ortega o Uribe, que alimentan esta dinámica, el resultado es desastroso normalmente.
Colectivamente no se desarrollan las capacidades necesarias para enfrentar los cambios. La gente prende las velas para pedirle milagros al caudillo de turno. Se genera una relación muy peligrosa de dependencia y se abren las puertas a todo tipos de abusos por parte de las camarillas, que normalmente acompañan a estos "mesías de turno".
Lo siguiente que es importante entender, es que los cambios son necesarios en la sociedad. De hecho, estamos viviendo "un cambio de época y no una época de cambios", utilizando el título del libro que escribí en 1997 sobre estos temas. De hecho, hoy es un imperativo desarrollar las capacidades, a nivel individual y colectivo, para ajustarse a los cambios permanentes del entorno, que hoy afectan a la sociedad. El rol del liderazgo es vital en estas circunstancias.
Para ejercer este rol, se requiere entre otras cosas, que quien lo asuma, desafíe a los miembros de la comunidad, para que se apropien del trabajo adaptativo que tienen que hacer. Pero también, cuestione la coherencia entre los valores que dicen profesar, con sus comportamientos reales, y mantenga la presión y la atención de la gente, sobre los temas críticos que tienen que enfrentar.
Como ya lo mencioné anteriormente, la gente quiere oir respuestas simples, para resolver los problemas complejos generados por los cambios. Pero es esencial entender, que cuando los problemas son de esta naturaleza, no hay respuestas sencillas, y muchas veces, simplemente no se sabe que hacer. En estas circunstancias, quien ejerce el rol de líder, solo tiene las preguntas difíciles que la gente no quiere oír.
En estas condiciones, el ejercicio del liderazgo implica frustrar las expectativas de la comunidad afectada, a una rata que lo puedan digerir, y con la esperanza de que quien lidera, no pierda la vida en el proceso. Ronald Heifetz, experto en estos temas, nos enseñaba que esta es la razón por la cual el ejercicio del liderazgo es tan peligroso como caminar en el filo de una navaja. Por esta razón, normalmente el glamour que da el ejercicio del poder, no acompaña a quien hace bien su rol de liderazgo.
Vale la pena mencionar que el "poder", que viene normalmente asociado a las posiciones de autoridad, es simplemente un recurso más que un buen líder sabe usar en el desempeño de su rol, en beneficio de los intereses colectivos. Mientras que normalmente los caudillos, suelen abusar de este poder, en beneficio de sus propios intereses.
Pero el ejercicio del liderazgo también requiere de tener la capacidad de articular una visión y un propósito superior, que aglutine los esfuerzos de una comunidad hacia un futuro mejor. Pero quien lo haga, debe de estar muy atento, para medir el nivel de madurez de los temas propuestos, que deben de ser abordados por esa comunidad. El equivocarse en este sentido, es exponerse a matar una buena idea y a que el mensaje no sea comprendido, y por lo tanto, ignorado. El costo de esta equivocación: se pierde la oportunidad de hacer los cambios que la comunidad necesita.
No quiero que el lector se lleve la impresión de que menosprecio la necesidad de manejar los "problemas técnicos" que requieren de respuestas, conocimiento y capacidad de ejecución, cuando se enfrentan cambios en un sociedad o en una organización. Es necesario que hayan personas que acompañen estos procesos y que tengan la capacidad de llevar a la práctica las acciones acordadas, de coordinar los recursos y de controlar los resultados. Lo importante a tener en cuenta, es que no es cierto que todo buen líder sea un buen administrador y gerente, o viceversa. La clave está en comprender la diferencia.
Con este blog espero haber contribuido a dar un marco de referencia, para ayudar a entender la percepción de la crisis de liderazgo, que hoy afecta de manera importante al presidente Santos y que puede comprometer en materia grave la estabilidad y el futuro de nuestro país. En el próximo blog quiero compartir con mis lectores, las reflexiones adicionales, que sobre esta materia, me surgieron visitando recientemente el Museo de Churchill en Londres. Creo que con ellas, puedo complementar y ejemplificar lo expuesto en este blog.
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