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sábado, 1 de junio de 2013

El talento que no estamos formando


Por los comentarios hechos al blog pasado, y los correos que he recibido en esta semana sobre el mismo tema, veo que hay muchas personas que comparten conmigo la misma preocupación. Hoy en Colombia, no estamos preparando los científicos, matemáticos, físicos, e ingenieros que el país necesita. Se requiere un talento humano mucho mejor formado, para competir con éxito en el mercado mundial. También, para resolver, de manera creativa e innovadora, los múltiples problemas donde estas disciplinas pueden hacer la diferencia, en un país como el nuestro.

Varias reflexiones me han surgido al leer los comentarios de las personas que amablemente se tomaron el trabajo de comentar mi blog. Por esta razón, en esta oportunidad voy a continuar y profundizar sobre este tema. En mi concepto, la formación del talento humano, es el gran eslabón perdido de la Política de Innovación que el Gobierno Santos, le propuso al país en su Plan de Desarrollo.

Un comentario de uno de mis lectores se relaciona con la muy pobre remuneración de los ingenieros en nuestro país. Comparto su preocupación porque demuestra la bajísima valoración que le damos en nuestra sociedad, a estas carreras. También, señala el mismo lector, la tendencia de los jóvenes de buscar carreras que les demanden el menor esfuerzo, lo que explica la razón por la cual las ingenierías no son las más preferidas.

Otro de los comentarios que me llamó la atención, es la observación que hace otro lector en relación con la fonación del futuro presidente de la China, el señor Xi Jinping, quien estudio Ingeniería, complementada con un postgrado en Humanidades y Ciencias Sociales. Hoy, esta combinación de disciplinas no es algo insólito. En la actualidad, MIT y Stanford,  universidad americanas líderes en el campo de la formación de ingenieros, hacen un reconocimiento explícito del tema.

En una conferencia en MIT en el 2010, donde estábamos presentes un grupo de empresarios y de rectores de varias universidad de Bogotá, tuvimos la oportunidad de escuchar, cómo se estaba cuestionando la formación de sus alumnos, en estas disciplinas. La razón: encontraron que los egresados de MIT salían al mercado laboral muy bien preparados en el campo técnico, sin embargo, descubrieron que sus egresados " no hacían la diferencia" en su entorno.

Entre las razones que se resaltaron en esta presentación, estaban las siguientes: les faltaban habilidades para comunicarse, y relacionarse con otros, de trabajo en equipo y empatía. No tenían un sentido de propósito personal y una mejor estructura para tomar decisiones éticas a nivel personal y profesional.

Por esta razón, en la revisión de la estructura curricular de las ingenieras en MIT, se habían tomado varias decisiones. La primera de ellas, era abrir espacios en el proceso de formación, para que estos temas fueran abordados con prioridad de manera muy explícita.

La idea detrás de esta decisión era muy clara. ¿Qué sentido tiene sacar a un ingeniero brillantemente preparado, pero incapaz de relacionarse con sus colegas?. Una reflexión personal: un factor crítico de éxito para cualquier persona, en un mundo cada vez más interconectado, está en su capacidad de construir relaciones productivas con otros en su entorno y a cualquier nivel.

Una segunda decisión que tomaron fue la de formar grupos interdisciplinarios para el desarrollo de proyectos de ingeniería. La sorpresa de quienes escuchábamos esta presentación en el MIT, es que se referían a personas que podían venir de las áreas de las Ciencias Sociales y de las Artes.

De hecho, la vinculación de visiones y disciplinas tan distantes y tan distintas, busca corregir una deficiencia en la formación cuadriculada que recibimos los ingenieros, matemáticos y de otras disciplinas afines. El mundo lo reducimos a números y nos olvidamos de la extraordinaria riqueza y complejidad de los seres humanos, para quienes nos debemos con nuestras soluciones. Lamentablemente, esta verdad de puño se olvida por parte de las universidades y los centros de fomacion tecnológica, responsables de su formación.

Por las razones anteriores, ver en un mismo grupo, a estudiantes de Filosofía, Historia, Artes Visuales, Psicología,  Medicina, sentados con ingenieros, físicos, químicos, y matemáticos, trabajando juntos buscando resolver problemas complejos,  es hoy una práctica común en los centros de avanzada,  de formación en Ingeniería.

El mundo actual es demasiado complejo y rico en posibilidades, para ser abordado sólo desde una sola perspectiva. Y más aún, los puntos ciegos de la formación actual del ingeniero, hay que compensarlos con el diseño de espacios donde sea necesario aprender de otras disciplinas y apreciar las tremendas oportunidades que brinda la diversidad. Adicionalmente, como ya lo he mencionado en otras oportunidades, esta es la manera de ir moldeando la cultura donde florezca la creatividad y haya innovación en la solución de los problemas complejos de nuestra sociedad.

Estaba escribiendo mi blog de la semana para profundizar sobre los procesos de formación del ingeniero y su importancia para la sociedad, cuando recibí una invitación del Presidente de IBM en Colombia, para que en compañía de un grupo de personas de CONNECT Bogotá y rectores de universidades, escucháramos una propuesta para desarrollar unos procesos de trabajo colaborativo, dirigidos a la formación de gente con las nuevas habilidades que, empresas como esta, están buscando a nivel mundial.

Por ser un complemento muy valioso, la próxima semana voy a compartir con mis lectores algunas de las reflexiones que surgieron en esta reunión. Mientas tanto, invito a quienes lean este blog a enriquecer la conversación virtual sobre un tema que cada vez será más importante para la sostenibilidad del proceso de desarrollo de nuestro país.

El pragmatismo que dio luz al orangután


El mensaje que le dieron al País los doce parlamentarios reunidos la semana pasada para conciliar la mal llamada Reforma a la Justicia, no puede ser mas funesto: en la Política todo vale, especialmente cuando hay que protegerse la espalda.

Para no entrar en los detalles, que para eso expertos tiene la Santa Madre Iglesia, lo que salió como documento conciliado es tan aberrante, que obligó al Gobierno Santos a devolver al Congreso la pelota: o se enmiendan los exabruptos o se entierra la Reforma a la Justicia y los dos años de trabajo legislativo. Hoy ya se saben los resultados: un entierro de tercera al orangután que se escapó del zoológico.

El problema es que, al ser una reforma constitucional, no parece muy claro si el Ejecutivo podía tomar esta decisión. En el momento comencé a escribir este blog, lo que parece tenía paralizada la entrada en vigor del Orangután legislativo, era que el Presidente del Congreso, de paseo por la China mientras pasaba esta debacle, impidiera la publicación en el Diario Oficial. Después del entierro ya confirmado, tendremos que esperar muchas sorpresas como consecuencia de la legalidad de la decisión tomada.

Durante muchos meses se oyeron voces de alerta sobre lo que se venía gestando en los siete debates, que se surtieron en el Congreso sobre la cacareada reforma. Sin embargo, a pesar de que el propósito inicial de esta iniciativa del Gobierno liderada por Vargas Lleras en cuatro de las siete vueltas, se había ido prostituyendo, tercamente se insistió en ella.

Al Ministro Juan Carlos Esguerra, excelente abogado pero ajeno al manejo de las trapisondas de nuestros congresistas, le tocó estrenar el renacido Ministerio de la Justicia, y en simultánea,  liderar el trámite de  la iniciativa en su etapa final, en el Congreso. Su inexperiencia en este campo y la falta de malicia indígena, terminó por obligarlo a renunciar.

"Soy responsable políticamente pero no soy culpable de lo que salió de la conciliación entre Senado y Cámara", dijo el ex ministro, el día viernes. Y a renglón seguido, en un gesto que lo enaltece, presentó su renuncia irrevocable al Presidente Santos, porque según sus declaraciones,  sus principios le impedían continuar como cabeza de esa Cartera. Este es solo uno de los efectos negativos que se dispararon después del inmenso escándalo del pasado viernes, cuando se conoció el Frankenstein que habían gestado los doce insignes padres de la patria a puerta cerrada y sin la intervención de Esguerra, según el lo manifestó a los medios el fin de semana.

Lo que es grave del desenlace final del desastre legislativo, es las contradicciones, entre las afirmaciones del Ministro y las del Presidente del Senado, Dr. Simón Gaviria. Según este último, el Dr. Esguerra le había dado la tranquilidad de que la conciliación había quedado bien hecha y que esta era la razón por la cual no había leído el informe final, que salió a la luz publica el viernes de la semana pasada. ¿Quién dice la verdad?. No importa, lo que es evidente es que el resultado se convirtió en un escándalo sin antecedentes en la política colombiana.    

Para los legos como es mi caso, en temas jurídicos de esta naturaleza, lo que se puede deducir de los comentarios hechos por comentaristas y expertos en este campo, la Reforma Jurídica, que estaba originalmente concebida, en el curso de los meses se desvirtuó por las transacciones que tuvo que hacer el Gobierno para ,facilitar su tramite en el Congreso. El pragmatismo a ultranza abrió la Caja de Pandora para cambiar las reglas de juego, que estaban vigentes desde la Constitución del 91 para juzgar a los congresistas. Y de paso, sirvió para que los magistrados aumentaran su período a doce años, a partir del momento que se aprobara la Reforma.

Como decía algún comentarista el fin de semana pasado: las tres ramas del Poder Publico se confabularon para hacerse favores mutuos. El Gobierno sacrificó unos principios en aras a lograr sacar algunos puntos que consideraba claves, así la Reforma no fuera la ideal. Los congresistas lograban poner barreras para ser juzgados y castigados por inhabilidades y a los magistrados se les compró su silencio aumentando su periodo en el cargo.

Muchos de los personajes que hoy están en el Congreso, están bajo la lupa de la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía. En la conciliación entre Senado y Cámara,  vieron la oportunidad para frenar estos procesos, introduciendo temas que no habían sido tratados en los debates del proyecto. Visto desde afuera, parece evidente que al Gobierno y al Ministro, les faltaron pantalones para trazar la línea y permitir el bochornoso espectáculo que finalmente estalló la semana pasada.

Como la saga de esta reforma no ha terminado, si hay algunas lecciones y reflexiones que se pueden sacar hasta ahora de todo este proceso que muestra, una vez mas, el lado putrefacto de la política colombiana.

Es evidente que la Democracia no es perfecta, especialmente en países como el nuestro, donde la ignorancia y la apatía de la gente, permite que lleguen a ocupar cargos representativos, personas sin las mas mínimas calificaciones profesionales y éticas. Mientras personajes siniestros puedan llegar vía voto popular al Congreso, sin que hayan filtros de alguna naturaleza, en un país atravesado por el narcotráfico y la corrupción, la sociedad colombiana estará expuesta a mas escándalos, el desprestigio del Congreso seguirá por los suelos, y la frágil institucionalidad del país será una de las principales barreras para su desarrollo.

Al Gobierno le cabe una gran dosis de responsabilidad por lo que sucedió. De hecho, en estos dos años del período de Santos, se ha contado con el apoyo incondicional de la clase política en el Congreso, respaldado por la Unidad Nacional, lo que le ha permitido sacar adelante todas las iniciativas que ha tramitado, ante el órgano legislativo.

No se si se puede calificar de arrogancia o ingenuidad, pero lo que si es claro es que, al Presidente Santos le faltó mucho mas contundencia, en definir personalmente los límites de lo que era permisible transar, con los congresistas. La lección debe ser muy clara: el fin no justifica los medios y el exceso de pragmatismo que muestra Santos en sus actos, dio pie para dar  la luz el orangután en el Congreso. El Gobierno se quedó con el pecado y sin el genero y en el proceso, perdió el aporte del Dr. Esguerra, excelente profesional en el campo del derecho constitucional, mas no como domador  de zoológicos.

¿Y de la Justicia qué?, se preguntarán algunos. Por la manera en que sucedió el proceso, las negociaciones que se hicieron, el aceptar que el tema se desviara de su propósito inicial, desnudó un hecho protuberante: con el sistema actual y la historia de impunidad que nos acompaña, se requiere de otra séptima papeleta, como la que dio lugar a la Constitución del 91, para generar los cambios que se necesitan. Un sociedad  que permita que reine la impunidad no es viable, especialmente si los llamados a corregir esta situación, son los principales beneficiarios de la misma,

Los efectos de este triste episodio de nuestra vida nacional, van a tener efectos secundarios que pueden minar seriamente la gobernabilidad de Santos, en lo que le queda de su periodo y acabar con su posible reelección. Las señales hacia afuera no pueden ser mas desafortunadas en el momento en que el mundo se enfrenta a una gran incertidumbre.

El papel de la Innovación en el Estado: I parte


Colombia tiene hoy aspiraciones grandes para ser de verdad la segunda economía de Sur América, y para lograr este fin, se ha venido avanzando en muchos frentes. Sin embargo, hay aspectos claves que no hemos logrado superar. Cuando un país pone en su agenda de desarrollo la política de Innovación, como uno de sus pilares fundamentales, debería hacer un examen mucho más profundo y transversal del impacto de esa decisión.

Sin embargo, y esta es mi opinión muy personal, esta tarea está pendiente por parte del Gobierno de Santos y de la mayoría de las regiones.  Hago la salvedad en el caso de  Antioquia, donde sí parece que se está entendiendo el tema, a todos los niveles de la sociedad.

Cuando se observa la gran dificultad en la ejecución de los proyectos a nivel nacional o local , tanto por la incapacidad de cumplir con los programas establecidos, como por la calidad con la que se realizan, es evidente que algo no está bien. Como lo mostraba Mauricio Vargas en su columna del El Tiempo este lunes, hay entidades que a Septiembre 30 muestran 0% de ejecución. Y hablando de Innovación, el avance en Colciencias es apenas del 4.8% !!!. Pero cuando a lo anterior se suma, la gran desconfianza con la que el Estado opera y el papel de las entidades de control, el problema se magnifica considerablemente. Me explico.

Hay un común denominador en el desempeño del Estado en sus diferentes ramas y este es su incapacidad de gestión. Este es el caldo de cultivo más propicio para la lacra más grande que hoy nos afecta a los ciudadanos: la corrupción.  Obras inconclusas y mal ejecutadas, un aparato de justicia que está desbordado, llega tarde y cuando lo hace comete errores como el caso de Andrés Camargo, papeleos interminables para hacer cualquier trámite, entidades de control que tienen paralizados de miedo a los funcionarios públicos etc., son algunas de las muchas manifestaciones de que la organización del Estado colombiano no va acompasando el proceso de desarrollo de nuestro país . De hecho, puedo afirmar que el Estado se ha convertido en un verdadero freno, para avanzar a la velocidad que se necesita.

Por esto es muy interesante buscar qué está pasando en el mundo, en relación a como innovar para mejorar la gestión del Estado en todos sus niveles. En este caso me refiero a la generación de nuevas ideas para enfrentar problemas recurrentes, la posibilidad de traducirlas en soluciones accionables y prácticas que produzcan resultados en beneficio de la comunidad.

Con el fin de aportar a abrir la conversación, de cómo innovar en el Estado, voy a recurrir a publicaciones recientes que muestran que, esta preocupación no es sólo colombiana. De hecho, dada la crisis que afecta hoy a Europa, los USA, Japón y que comienza a evidenciar su impacto en el área latinoamericana, la urgencia de lograr hacer más con menos, con los recursos públicos, es una tendencia mundial. Esto explica la necesidad de repensar los modelos de gestión imperantes y de atreverse a innovar, para lograr mayor efectividad en su utilización.


Para comenzar esta serie, sobre el papel de la Innovación en el Estado, hay que entender el rol que debe jugar un líder político, al cual le quepa de verdad este calificativo. Quiero aclarar que el liderazgo es una palabra que sólo se debe asociar al cambio de una organización, una comunidad o en un país.

En una entrevista reciente que le hicieron a Tony Blair por parte de la firma McKinsey sobre estos temas, hay varias lecciones que ofrece quien fuera el Primer Ministro de UK por doce años y a quien se le reconoció en su momento el liderazgo en su país.

En esta oportunidad, Blair menciona que la popularidad de un político es la máxima cuando es elegido, y cuando usualmente se es más inefectivo, por que está comenzando. Pero se es muy poco popular cuando ha acumulado experiencia y se es más efectivo al final de su periodo. Este comentario me recuerda la posición de Mockus cuando llegó por segunda vez a la Alcaldía de Bogotá. En ese entonces, tomó la decisión de conservar una mayoría del gabinete de su antecesor. La razón: había aprendido la lección y sabía que de esta manera ganaba tiempo y capacidad de ejecución.

Otro comentario de Blair, que es clave para entender los desafíos de cualquier gobernante contemporáneo, es el siguiente. Dado la velocidad con la que se mueve el mundo hoy día, y cuya tendencia seguirá acelerándose, las mejoras incrementales ya no son suficientes. Un líder moderno debe de ser capaz de lograr cambios sistémicos

Y textualmente afirma: " el desafío de un líder político ya no es derrotar los argumentos de sus oponentes, es acerca de construir un sistema de gobierno que sea capaz de dar resultados". Este comentario si que le convendría a Petro, quien parece no superar su vida de opositor en el Congreso, y ha demostrado una muy escasa comprensión del manejo sistémico de una ciudad compleja como Bogotá. Por ello, hoy la improvisación de esta Administración es la reina y los resultados brillan por su ausencia.

Blair muestra que para innovar en los procesos de cambio sistémico que propone, se necesita cuestionar los supuestos bajo los cuales ha operado el sistema. Pero para esto se quiere "un análisis conceptual correcto". Y en este punto, hace una afirmación muy importante: " hoy en día, la acción política se conduce en una atmósfera no intelectual , sin embargo, la mejor política se formula, después de un análisis intelectual riguroso y claro".

Traducción: si se quiere modificar el sistema, para estar a la altura de los cambios del mundo, los mejores compañeros de un gobernante moderno son el uso del talento, la creatividad ,  la capacidad de cuestionar, pero usando un marco intelectual sólido que  le dé dirección. Estas son las bases de la formulación de buenas políticas, que sean capaces de enfrentar desde ángulos nuevos, los complejos problemas de la sociedad.

Una de las razones por las cuales la actividad política en nuestro medio y en otras latitudes se ha desprestigiado tanto, es precisamente porque hay una ausencia pasmosa de profundidad intelectual. Hay un desprecio por el mundo de las ideas y una muy escasa inclinación a la reflexión y al aprendizaje. También, hay una aversión a las personas que se atreven a cuestionar los supuestos y proponer con fundamentos sólidos, nuevas alternativas.

Hay una cuarta lección que Blair menciona y debería ser obvia. La necesidad de contar con gente preparada y con experiencia, que pueda acompañar al gobernante en la ejecución de sus políticas. Como bien lo expresa él, para esto se necesita, ademas de buenos procesos de selección, tender cada vez más lazos de colaboración entre el sector público y el privado. La razón: la complejidad de los problemas de una sociedad, requieren de la utilización inteligente de todos sus recursos. Por esta razón, la descalificación que hace Petro, de quienes generan riqueza en nuestra sociedad, es una posición miope y no sostenible en el mundo actual.


En mi próximo blog seguiré ampliando la visión que hoy se tiene de la Innovación en la gestión del Estado. Este debería ser la orientación que el Gobierno Nacional debería de de darle a su política hacia adelante en el campo de lo público,.

El Liderazgo y el Poder


El liderazgo y el poder


¿Que hay detrás de las historias de éxito que he documentado en Antioquia y de las que se tuvieron en Bogotá con Mockus y Peñalosa?. ¿Que explica la participación activa de empresarios y de otros actores en la transformación de su región?. ¿Porque hay regiones en el mundo que han sido capaces de sobreponerse a situaciones muy difíciles y volverse referentes para otras?. ¿ Que hay detrás de la caída dramática en los indices de popularidad en las encuestas del Presidente Santos y del Alcalde Petro ?

Las respuestas a estas preguntas, y otras similares, pasan por entender el verdadero significado del papel que juegan dos palabras claves: poder y liderazgo. Hace algunos meses, tuve la oportunidad de compartir con mis lectores algunos conceptos claves que aprendí del Profesor Ronald Heifetz sobre estos temas. Hoy, a la luz de las preguntas que me han surgido, me parece pertinente volver sobre ellos, para ayudar a dar unas claves para entender mejor lo que ha pasado en Antioquia, lo que sucedió en Bogotá y que hoy sentimos su perdida y el problema de percepción que puede afectar seriamente la gobernabilidad de Santos y de Petro en los los años que les quedan de sus respectivos mandatos.

Hay varias distinciones que son muy importantes de entender para poder seguir adelante en estas reflexiones. La primera de ellas : el concepto del liderazgo tiene sentido en situaciones de cambios. Para ponerlo en otros términos: cuando hay que mantener una organización  funcionando y bajo control, se debe hablar de la práctica de la gerencia. Pero cuando hay que lograr que esta organización haga cosas que jamás había hecho, se debe de enfocar  desde la práctica del liderazgo.
La segunda distinción es muy importante. El mundo actual está cambiando a velocidades cada vez mayores. La complejidad y el caos son palabras que cada vez tienen mas peso para comprender la realidad en el Siglo XXI. Sin embargo, el ser humano, le cuesta muchísimo trabajo abandonar su zona de confort, le es muy difícil dejar atrás lo que le es conocido. A mucha gente le cuesta mucho arriesgarse a explorar por fuera de estos limites mentales para lograr cosas nuevas. Por lo tanto, el entender el ejercicio del liderazgo en este contexto,es crucial para navegar con mayores probabilidades de éxito las turbulentas aguas de este siglo.

Una tercera distinción :una persona puede tener una posición de autoridad, porque fue nombrada en un cargo de mucha responsabilidad, tener el poder que le da su posición, pero ser incapaz de liderar un proceso de cambio y lograr que la gente lo sigan hacia lo desconocido. Por no entender este concepto, de manera equivocada nos referimos  " al líder de una organización o de un país",  cuando hablamos de una persona que tiene una posición de autoridad y con poder, pero que no es capaz de romper el status quo de su comunidad para llevarlos a la tierra prometida.

Muchas veces escuchamos el comentario: esa persona es un(a) líder visionario (a). Este reconocimiento, que le da la gente a esta persona, está relacionada con la capacidad que ha demostrado de ver posibilidades que otros no ven, de transmitir, de manera convincente, el impacto positivo que estas pueden  tener, o de los peligros que hay que prever. La visión compromete a una comunidad a aceptar el viaje porque es atractiva y vale la pena el riesgo de meterse en un viaje a lo desconocido. Es un mecanismo  que engancha emocionalmente , a pesar de que no haya garantía de éxito al final del viaje.  En el ejercicio del liderazgo, la capacidad de formular una visión compartida, es una de las cualidad crítica para lograr el cambio.

También es importante entender que una persona puede ejercer el liderazgo, entendido como la capacidad de movilizar a otros para lograr cosas nuevas, crear nuevas realidades, sin tener la autoridad formal y el poder de un cargo. En estos casos, la persona lo puede hacer porque tiene el poder del ejemplo, una capacidad reconocida y una visión atractiva, que moviliza a otros, y generar cambios significativos.

Hay otra distinción que quisiera compartir: el ejercicio del liderazgo muchas veces es muy peligroso. Heifetz lo decía: "es como caminar el el filo de una navaja" . La razón es muy sencilla: quien lidera esta desafiando permanentemente las expectativas de lo que la gente quiere oír y la necesidad de que enfrenten de manera cruda su propia realidad.

En el ejercicio del liderazgo, es fundamental mostrar las contradicciones entre los valores que una comunidad dice profesar y los comportamientos cotidianos que muchas veces contradicen estos valores. Por esta razón, el papel del liderazgo consiste en mostrar los puntos negros, o las brechas existentes en la cultura de una sociedad, para que la gente se haga cargo de cambiar su realidad.

Y finalmente, un tema crítico. Las personas buscan respuestas fáciles a situaciones complejas que muchas veces no las tienen. En estas condiciones,  le exigen, a quien tiene la posiciones de autoridad, que asuma la responsabilidad de tener la respuesta. El tema es valido cuando el problema que hay que resolver está dentro del marco de lo conocido, de la experiencia, el conocimiento, y el poder de movilizar los recursos para resolverlos de la persona en posición de autoridad. Pero cuando no existe una respuesta cierta, la dinámica es muy diferente. Son a las personas involucradas, a quienes les corresponde la mayor responsabilidad de adaptarse a su nueva realidad, y el papel del líder es buscar que lo hagan.

Para mejor comprensión del lector dos ejemplos. Alguien se parte una pierna y va a donde el medico. Como paciente tiene la expectativa de que el médico que lo atienda, le resuelva su problema y le de una solución. Es un problema técnico, que se repite miles de veces, y por lo tanto, la expectativa del paciente, de encontrar una respuesta,  es razonable.

Sin embargo, imaginemos otra situación. En este caso al paciente se le detecta un cáncer en el páncreas para el cual no hay una cura conocida. En esta situación, no es razonable que esta persona acuda a donde el medico para encontrar una respuesta fácil a un problema que no tiene solución. En este ejemplo, al paciente le corresponde la mayor responsabilidad para adaptarse y al médico, enfrentarlo con su nueva realidad.

Ahora bien, ¿como se puede utilizar el marco que acabo de compartir para entender el ejercicio del liderazgo para responder las preguntas que formulé al principio?. La primera parte de la respuesta, es que políticos como los alcaldes de Medellín y los ex alcaldes de Bogotá, fueron capaces de imaginarse unas ciudades distintas, de vender la idea de que el cambio valía la pena y que el status quo no era sostenible, y tuvieron el valor de retar a sus comunidades a cambiar de comportamiento.

Mockus, en su primer gobierno fue creativo en la venta de una ciudad mas amable porque sus ciudadanos se comportaban de manera diferente. Su visión : la pedagogía era necesaria para posicionar valores como la convivencia, el respeto a las normas, un no rotundo a la cultura del atajo. Las consecuencias: una ciudad donde a punta de mimos, de invitaciones inteligentes a economizar agua, a dar mas impuestos, generaron un sentido de pertenecía. Bogotá dejó de ser la tierra de nadie para volverse la ciudad de todos.

Peñalosa introduce acelera el cambio. Su visión: el espacio publico educa. El supuesto: si se trata con respeto al ciudadano desde la infraestructura de lo público, se cambia su comportamiento. Lo que era imposible se logra: el transporte caótico se remplaza por un Transmilenio que nos hizo sentir orgullosos a todos y se convierte en un modelo referente a nivel internacional. Unos caños inmundos se transforman, como por arte de magia, en sitios de recreación. La cultura adquiere nuevas catedrales con las bibliotecas diseñadas por brillantes arquitectos. Y el espacio escolar también se transforma y aparecen colegios enviada les en los barrios mas populares de la ciudad. Todas estas transformaciones generan cambios profundos y Bogotá se convierte en ejemplo, entre otros, para Medellín.

Fajardo toma los aprendizajes de Bogotá y construye sobre ellos. Su visión: la educacion como motor del cambio pero igualmente reconoce que la transformación del espacio urbano en zonas deterioradas es fundamental para cambiar la mentalidad de la ciudad. Para Fajardo, Medellín la ciudad del conocimiento, define un norte que orienta los esfuerzos para reinventar la base de desarrollo de su ciudad.

Estos tres ejemplos tienen varios elementos adicionales que se pueden enmarcar dentro del concepto de liderazgo presentado. El primero de ellos, la capacidad de desafiar a la comunidad en relación a los valores existentes. En este campo Mockus hizo un trabajo excelente con su pedagogía ciudadana. Peñalosa con sus bolardos que sacaron a la luz publica el deterioro del imaginario colectivo del uso del espacio publico.  Dos acciones controvertidas pero que en el tiempo demostraron su valor al cambiar los comportamientos de la ente de manera masiva.

En ambos casos, el problema de adaptación que implicaban los cambios propuestos, estos dos alcaldes le devolvieron el problema a la comunidad y nos les dieron respuestas fáciles. Asumieron posiciones firmes, no transaron sus principios y se dieron un lapo en su popularidad cuando fue necesario. Además, su comportamiento transparente en el manejo de los recursos públicos, generó confianza en su liderazgo y su mensaje fue incluyente con toda la población acompañado de obras en toda la ciudad.

Ahora veamos el caso de Santos. Ha propuesto una visión alrededor de una sociedad mas prospera buscando cambiar el discurso de la seguridad pero sin olvidarse de su importancia. Sin embargo, el slogan de la prosperidad no define una visión retante donde todos se sientan incluidos. Una politica como la Innovacion se quedó huérfana y no se ha aprovechado para definir una gran propósito nacional alrededor del conocimiento y la formación del capital humano. Las maromas políticas para mantener la Unidad Nacional, lo han llevado a no asumir posiciones claras en relación a  lo que no es permisible. Las consecuencias: unas reformas abortadas para la Justicia y la Educacion Superior y de paso unos monumentales escándalos que minaron significativamente su popularidad, desdibujaron sus logros y generaron serios riesgos de gobernabilidad. Hoy se percibe una ausencia de liderazgo de parte del Presidente de la República.

En el caso de Petro, su visión es el de cerrar la desigualdad en la ciudad, pero la manera de abordar este problema real, es generando una división muy peligrosa entre ricos y pobres. En el proceso, por su obsesión ideológica, discrimina contra los segmentos medios y altos de la población.  Un tema tan crítico como es este, que requeriría una labor pedagógica muy importante para conseguir el apoyo de la gente, se abordado a partir del uso descarnado del poder y con medidas tan arbitrarias como el manejo que le está dando al agua. Pero como le pasa a Santos, no es una visión que  convoque y deja por fuera la sostenibilidad económica de Bogotá. Y desde el punto de vista cultural, el ejemplo confrontacional de Petro, que divide y no convoca, hace que su labor sea mucho mas difícil porque deja por fuera a actores muy relevantes de la ciudad.












El futuro es hoy


En mi pasado blog quise hacer un aporte sobre el papel del liderazgo en la época actual, y el papel que debe desempeñar este tema, para enfrentar los cambios que se van a presentar hacia el futuro. Mencionaba que las palabras liderazgo y cambio están íntimamente relacionadas, y que la primera solo tiene sentido en el contexto de la segunda.

También mostré, que un tema central en el liderazgo político que se ha visto en Antioquia en estos últimos años, es el pretender cambiar la realidad de la Region utilizando la educación como palanca del desarrollo. Esta decisión, tomada por Sergio Fajardo y sus sucesores, es una rara apuesta al largo plazo, de parte de políticos que normalmente solo están pensando en la siguiente elección.

Existe la presunción de que hay sectores de la sociedad inmunes a los cambios de cualquier naturaleza. Uno de ellos es la Iglesia Católica, otro son las Fuerzas Armadas y un tercero es la Educación Superior. Estas son organizaciones que se sienten orgullosas de conservar la tradición y de mostrarse impermeables a las transformaciones de la sociedad, a la cual deben  servir.

Sin embargo, hay malas noticias para quienes aun piensan así. Hoy, estas instituciones están enfrentando cambios trascendentales. Si no lo hacen y se resisten a ellos, van a perder su relevancia e influencia en el mundo contemporáneo. Y como expectadores de tercera, les tocará ver aparecer otras alternativas que estarán mas sintonizadas con las necesidades cambiantes, del entorno donde operan.

Hoy quisiera aprovechar unas notas que tomé en la presentación que hizo el Dr. Hamil Salmi, de Marruecos, experto que trabaja con el Banco Mundial en los temas de Educacion Superior. Sus reflexiones se hicieron con motivo de la posesión de Cecilia Maria Velez, como nueva rectora de la Universidad Jorge Tadeo Lozano. Se podría decir que el titulo de la presentación era: "El futuro de la Educacion Superior"

A continuación voy a transcribir algunas de las predicciones hechas por el Dr. Salmi y las reflexiones que el quiso compartir con los invitados, el día de la ceremonia.

En el futuro:

Ir a la universidad será obligatorio
Las universidades van a reclutar estudiantes en Facebook y MySpace
Las universidades se vincularan con el proceso educativo desde el preescolar, para motivar a los pequeños al estudio de ingeniería
A los estudiantes se les regala un iPad con los textos para sus cuatro años de estudios en la universidad.
Para financiarse la carrera, los estudiantes participarán en una subasta en eBay, donde las universidades harán sus ofertas.
Un estudiante asistirá,  de tres a cuatro universidades simultáneamente, para sacar su grado en una sola carrera.
Las universidades de elite tendrán entre cinco a diez alumnos.
Las otras universidades ofrecerán carreras online a un numero superior a 50,000 estudiantes, en diferentes partes del mundo.
Se permitirá el acceso al internet durante los exámenes.
Los títulos profesionales tendrán validez por cinco años. El mensaje es que el conocimiento caduca y lo que importa es la capacidad de aprender toda la vida.
Los académicos tendrán que rehacer sus cursos cada tres años por la velocidad con la que cambia el conocimiento.
La duración media de una clase será de cinco minutos y la mayoría de los cursos serán online.
No serán necesarios las bibliotecas o los laboratorios. Serán los i-laboratorios y las e-librerías las que los remplazarán.
Los egresados, que no encuentren trabajo al cabo de seis meses, les tendrán que reembolsar el costo de sus estudios.
El Gobierno contribuirá con solo el 10% de los ingresos de las universidades públicas, y estas se podrán dar el lujo de rechazar los aportes de donaciones en la mitad del semestre. Habrán desarrollado una gran capacidad de ofrecer servicios de valor agregado por los cuales recibirán unos recursos muy importantes.
Los rectores ganaran salarios muy competitivos, pero el incremento de su salario dependerá del ranking de su Universidad.
La Maestría en Artes Finas será mas importante que una Maestría en Administración por la importancia de la creatividad en el futuro.

Como lo mencionaba el conferencista, la mala noticia es que "el futuro ya llegó". Los puntos mencionados corresponden a los cambios monumentales que se están dando en el mundo  de la Educación Superior y que el Banco Mundial ha venido recopilando en los últimos años.

Hay varias reflexiones que surgen de esta presentación que muestra la revolución que hoy está en marcha y su alineación con los cambios que se ven, en muchos otros sectores de la sociedad. En el centro de todos ellos, está la importancia del conocimiento como fuente del desarrollo y los impactos que esto tiene en las necesidades de la educacion y de la investigación.

En otras oportunidades ya he tratado el tema de las nuevas habilidades en el mundo del conocimiento. En la presentación del experto del Banco Mundial, el tema vuelve a surgir como un tema crítico. El pensamiento experto y la comunicación compleja, las menciona como vitales.

En países como Indonesia y Colombia, un porcentaje superior al 70% de los jóvenes de 15 años, no pasan el nivel mínimo 2 de 6, de las pruebas internacionales PISA, que miden la capacidad de análisis de problemas complejos. Con esta cruda realidad, no es posible esperar que mas adelante, estos jóvenes aspiren a ser actores relevantes en un escenario internacional, donde el talento es el factor diferenciador y competitivo mas importante. Mientras tanto, en países como Corea, Finlandia o Islandia,  el 80% de los jóvenes están por encima de este nivel. !!!!.

En las discusiones que se dieron a finales del año pasado como consecuencia de la propuesta del Gobierno Nacional para reformar la Educación Superior, me impresionó que los temas relacionados con los grandes cambios que se están produciendo en este sector, no merecieron toda la atención debida. De hecho, muchas de las exigencias que se ventilaron por diferentes grupos de interés, parecen ir en contravía de estas tendencias.

Pero lo mas impresionante, es el marginamiento del sector empresarial de estas discusiones, como si el tema no comprometiera de manera grave su competitividad futura. Parece que no se entiende que, la calidad y pertinencia de lo que se enseñe en las universidades, dependerá de los cambios que se den en varios campos.

El primero de estos cambios, es el proceso de educacion primaria y secundaria que hoy evidencia problemas de muy baja calidad. El segundo aspecto, tiene que ver con la formación universitaria y el tipo de carreras que se deben propiciar. El tercer aspecto de alto impacto, es el papel que la tecnología va a seguir jugando en estas materias. Y el mas importante de todos los cambios: el despertar de una sociedad que no se ha dado cuenta, que en la formación de su capital humano, se está jugando el futuro de la calidad de vida de su gente y su capacidad de competir.

Cierro con una última reflexión. Si hay un campo que requiere personas con capacidad de liderazgo en este país, es el de la formación de su gente. Lamentablemente, en este momento, como en el pasado, los temas de violencia y coyuntura de escándalos, mantienen capturada la atención de la gente.

La Educacion es con la Innovación, dos de los dos grandes huérfanos en el Gobierno de Santos. Y mientras tanto, el futuro pasa por nuestras narices , y como lo dice el refrán popular: " cate que no lo vi". O como lo expresara el Dr. Salmi: " el futuro es hoy"



 

El deporte nacional: descalificar a los demás


Me llamó mucho la atención los comentarios que me hicieron en el blog pasado, así como los que recibí personalmente. Mencionaba hace una semana que teníamos un problema serio en nuestra cultura política, y hoy reafirmo que este es una de las grandes llagas de nuestra sociedad.

El tema tiene varias facetas. La primera de ellas es la de la intolerancia a las opiniones de los demás. Especialmente, el problema se vuelve mas preocupante cuando hay reacciones, francamente descalificadoras, a las opiniones hechas con franqueza, pero con altura. Por esta razón, no es de extrañar que comentaristas muy leídos como Daniel Pizano, hayan resuelto no poner su correo electrónico al final de sus artículos, para ahorrarse el tener que leer comentarios insultantes, o desobligantes, hechos por personas que ni siquiera saben escribir.

En mi caso, me llamó la atención la reacción de una persona al blog anterior. Por tratar, con la franqueza de siempre, lo que pienso con relación a la responsabilidad de los políticos, como es el caso de Uribe, este lector me descalificó. En lugar de dar sus razones para no estar de acuerdo con mis opiniones expresadas en el blog, afirma que los viajes que hago al exterior, deben de ser el resultado de negocios oscuros en los que seguramenre estoy envuelto. Nada que ver con el tema de fondo que trato de exponer . A mi me hubiera encantado que hubiera expresado unas opiniones diferentes a las mías, sin embargo, buscó el camino mas fácil de hacer un juicio de valor bastante temerario sobre mi. Afortunadamente este comentario corresponde a una minoría de personas que reaccionan a lo que yo escribo semanalmente en mi blog de semana.com.

En otras oportunidades que he tenido comentarios desobligantes, o insultantes, he tomado la decisión de no hacer referencia a ellos por obvias razones. Sin embargo, en este caso, quiero tomarlo como un ejemplo de lo que no debería estar pasando en nuestro país. Y paso a explicarme, porque este tipo de reflexiones hoy están ausentes en los medios de comunicación.

Nos hemos acostumbrado tanto a presenciar el espectáculo bochornoso de la descalificación sistemática del otro, que ya este tipo de comportamiento lo hemos incorporado como parte de nuestra cultura, no solo política sino también en general. Y el problema de esta intolerancia,  se ve reflejado en los niveles de violencia que se respiran en muchas esferas de nuestra sociedad.

En Colombia se perdió, si es que alguna vez la tuvimos, la capacidad de poder generar debates alrededor de las ideas. No existen los espacios para enseñar a la gente a debatir de manera sana, sin convertir las diferencias de opiniones en ataques personales y juicios de valor temerarios.  Un buen ejemplo es el caso al que me he referido de la semana pasada.

Y lo que es peor, se demuestra una absoluta incapacidad de escuchar con respeto las opiniones del otro. Por estar tan concentrados en convertir un debate de ideas en un espacio de ataque personal, simplemente no importa lo que diga la otra persona.  Los intercambios de ideas se vuelven batallas sangrientas entre gladiadores, donde al final, debe haber un vencedor y un vencido.

Posiblemente, por tener esta sordera cognitiva tan marcada, muchas veces no nos damos cuenta que hay muchos mas puntos de encuentro, que las diferencia que nos pueden separar. Tampoco nos percatamos que, en un mundo cada vez mas complejo no existe una sola verdad, sino la interpretación que cada persona hace de su propia realidad.

En cambio, en nuestra cultura brilla por su ausencia la curiosidad creativa, que genere mas preguntas que juicios de valor y afirmaciones sin fundamento. En las reuniones de trabajo, familiares o en los grandes debates públicos, no hay la capacidad de generar preguntas retantes e incisivas. Como consecuencia, se produce un circulo vicioso donde lo que importa es ganar la batalla de los egos, y no construir a partir de la diversidad de las opiniones con el otro. El resultado: todos pierden en el proceso.

Esta dinámica perversa, explica el porqué a los colombianos nos cuesta tanto negociar.  También, el porqué en este país, no es fácil construir acuerdos sobre temas fundamentales de nuestra realidad nacional. Igualmente se explica, la dificultad tan grande que tenemos para poder colaborar.

En las culturas avanzadas, donde hay una gran capacidad de innovación, se busca configurar equipos de trabajo, con puntos de vista muy diversos. El respeto a la diversidad es uno de los valores claves, porque de esto depende que surjan soluciones mucho mas productivas. En estos ambientes, hay la capacidad de separar a las personas de sus ideas y por lo tanto, es mucho mas fácil negociar para poder construir a partir de las diferencias.

Hay que hacer una distinción fundamental entre colaborar y cooperar. Para tener una actitud colaborativa se necesita ponerse de acuerdo con otros, sobre propósitos comunes que trasciendan los intereses particulares, para lograr trabajar en el largo plazo y de manera mas inteligente, para resolver los problemas complejos de una comunidad o de una sociedad. Mientras que para cooperar, no se necesita tener un propósito común sino la necesidad de contar con el apoyo temporal de alguien, para que posteriormente cada uno siga su propio camino.

Y volviendo a nuestro caso en Colombia. En lugar de buscar un punto de encuentro gana- gana, haciendo claridad donde hay diferencias y como estas se pueden manejar, logramos muchas veces lo imposible: que todos terminen perdiendo y generando heridas muy difíciles de subsanar.

Si nos ponemos a pensar, la mayoría de los problemas que se producen en las relaciones humanas, se deben a las dinámicas descritas anteriormente. Un lugar común  es atribuir el tema a " la falta de comunicación". Sin embargo, como la dinámica no es conversarle en nuestra sociedad, y por lo tanto no es visible, sus consecuencias se ven reflejadas en actos de violencia verbal o física, porque estos se ven como los únicos mecanismos de expresión de las diferencias entre las personas.

Hoy vemos ejemplos por doquier de la problemática descrita. A nivel de las familias, las agresiones entre esposos y con los hijos son lamentablemente el pan de cada día. Esta dinámica se lleva a las escuelas y colegios, donde el proceso educativo la refuerza de manera lamentable. Y a nivel de los comportamientos entre los políticos, desafortunadamente, estamos viviendo un momento muy delicado que, algunos comentaristas los aceptan bajo el pretexto de que estamos en una país democrático, donde se pueden expresar las de ideas libremente. Sin embargo, cuando el proceso se ha construido sobre la descalificación y la agresión, el resultado es una cultura mas propensa a los actos violentos, como únicos medios de épsilon.

Para la muestra un botón. Hoy vemos a un expresidente botando veneno todos los días a través de sus twitters. En este caso, la tecnología, comprime los debates de ideas a 140 palabras, que vuelven, lo que debería de ser un debate serio sobre los temas fundamentales del país, en un monólogo de sordos.  Como en la época del Circo Romano, Uribe es seguido por miles de personas, que morbosamente le acolitan estas dinámicas destructivas, pero que en nada contribuyen a ilustrar o formar una opinión pública  mas informada.

Y para rematar, los medios de comunicación, amplifican como cajas de resonancia el tema, y comprimen todavía más los comentarios en notas de 30 segundos en la TV. Por esta razón, cambiamos los programas de opinión y de debates serios, por los reality shows, las telenovelas o los noticieros descontextualizados de la realidad nacional.

Yo creo que temas como los que he tratado en este blog y en el anterior, demuestran con claridad que en Colombia tenemos que abrir mas espacios de opinión, donde se muestre, cómo es posible construir colectivamente, a pesar de la diversidad y las diferencias de opinión. Y por esta razón afirmo, sin que me tiemble la mano, que en nuestro país se necesita,   una nueva generación de líderes, que sean capaces de enmarcar las conversaciones relevantes que el país urgentemente necesita, alrededor de una nueva cultura politica y social. La solución a nuestros grandes problemas, que como lastre histórico, nos impiden abordar los retos del siglo XXI, necesariamente deben de pasar por enfrentar esta realidad. Y en ella el proceso educativo va a jugar cada vez mas una papel fundamental.


El ejemplo de Sur Africa


Al escribir el blog de la semana pasada, no me hubiera podido imaginar que iba a tener tanta pertinencia para lo que iba a pasar, tres días después. El pronunciamiento del Presidente Santos este martes pasado, en relación al inicio de un proceso de negociación con las FARC y eventualmente con el ELN, puso sobre el tapete muchos de los puntos a los que hice referencia, hace una semana.

Y digo que mi tema es de total relevancia en la actualidad, porque los aspectos que mencioné, serán absolutamente críticos para el  complejo proceso que se inicia. Las esperanzas están puestas en que en esta oportunidad,  se logre construir una nueva realidad nacional, a pesar de las grandes diferencias que separan a las partes y de una historia cargada de frustraciones y de desconfianza mutua.

El proceso que se inicia va a poner a prueba la capacidad de liderazgo de Santos y a la sociedad colombiana en general. Las conversaciones que comienzan en octubre en Oslo y la Habana, van a requerir de unas habilidades que hasta ahora nos han sido esquivas, en los procesos anteriores. Vencer la desconfianza histórica para tratar de construir puentes entre las partes, escuchar sin descalificar, tener la flexibilidad de abandonar posiciones inamovibles ideológicas, son algunas de las condiciones que se van a necesitar por parte de los negociadores, pero también de todos los colombianos.

Desde la distancia en Sur África, donde me encuentro en la actualidad, me surgen muchas reflexiones  al leer los diferentes comentarios que ha generado la decisión de Santos. Es una apuesta arriesgada pero valiente,  que busca dar un fin definitivo a mas de cincuenta años de desangre fraticida.

La primera reflexión que me surge, es que el proceso de paz de Sur Africa, debería ser un ejemplo para Colombia en estos momentos. Después de mas de dos siglos de animosidad, cuya peor manifestación fue el apartheid contra la población negra, a pesar de todos los pronósticos, en 1994 Nelson Mandela asumió la Presidencia de su país. La transición se hizo de manera pacifica después de un proceso sumamente complejo de negociación, entre la minoría blanca y los partidos de izquierda que presentaban la mayoría negra.

Es interesante recordar que, en medio de la negociación realizada entre los años 91 al 94, se cometieron de parte y parte los peores actos de salvajismo de la triste historia de conflicto, entre blancos y negros en Sur África. Y sin embargo, las negociaciones no se rompieron y culminaron en un acto histórico que les representó a Mandela y De Clerk, los dos grandes protagonistas de esta historia, el Premio Nobel de la Paz de 1995. Y de paso, los surafricanos le mostraron al mundo que se podía llegar a la paz, a pesar de las heridas profundas que dejaron tantos años de violencia. Hoy, Sur África, está considerada como uno de los países emergentes de mas alto potencial de desarrollo a nivel mundial.

De acuerdo a lo que he podido recoger de testimonios sobre este episodio de la historia  de este lindo país, la razón mas poderosa que impulsó a las dos partes a llegar a un acuerdo tan difícil, fue el pragmatismo con el que abordaron y enfrentaron cada uno su realidad. Los Bóers, que eran la minoría blanca que manejaba el Gobierno desde 1948, estaban pagando un costo muy alto al mantener un conflicto en Angola por mas de veinte años, reprimir a la población de Sur Africa y manejar el aislamiento internacional que se produjo como reacción, contra las políticas segregacionistas y la represión violenta contra los negros.

Para los movimientos guerrilleros, representados por el partido de Congreso Nacional Africano liderado por Mandela, igualmente el costo en vidas y la posibilidad de cambiar por la fuerza el status quo, era igualmente insostenible.

En el ejercicio de los Escenarios de Mont Fleur en 1993,  similar al ejercicio de Destino Colombia en 1997 en Colombia, se le mostró a las dos partes, que representaban los extremos de la sociedad surafricana, que solo había un camino posible para evitar la desintegración de este país: llegar a un acuerdo de transición que recogiera de manera inteligente las aspiraciones y los miedos de las dos partes.

Lograr que se rompieran las barreras centenarias, que separaban a las dos partes requirió de un gran ejercicio del liderazgo de parte de Mandela y De Clerk, que también debe de ser tenido en cuenta en Colombia, en los próximos meses. Pero también, es importante resaltar el papel que jugaron los ciudadanos del común, blancos y negros, que tuvieron que hacer un proceso de adaptación, a una nueva realidad que ninguno de ellos consideran posible bajo el viejo paradigma del Apartheid.

Por todas las razones anteriores, en el siguiente Blog, voy a tratar de compartir algunas de las anécdotas del proceso de Sur África y el porque son relevantes para nuestro país en el proceso actual.