"Las vidas cambian cuando la gente se conecta. Y la vida cambia cuando todo está conectado". Qualcomm
El 2007 es un año muy particular, como lo demuestra Thomas Friedman en su último libro: " Gracias por llegar tarde". Hace diez años algo muy interesante pasó. Como si se hubieran puesto de acuerdo los astros, se produjo el nacimiento y convergencia de varias tecnologías que dieron lugar a un grupo muy importante de productos y compañías. Hoy, estas son las responsables de la revolución tecnológica que hoy estamos viendo, y cuyo impacto se sentirá por mucho tiempo más.
Tomando como referencia la investigación de Friedman en el 2006, sus hallazgos muestran la convergencia del desarrollo de los computadores y el software, con otro sector: las telecomunicaciones. Y también, se explica el efecto de estos dos sectores tecnológicos, para permitir el desarrollo innovador de nuevos productos y servicios, que hasta hace pocos años, eran solo un sueño.
En el año 2007, la compañía Intel desarrolló un material que no utiliza el silicio, lo que permitió extender por más años las expectativas de la ley de Moore. Esta ley, propuesta por uno de los fundadores de esta empresa, afirma que la capacidad del poder de los microprocesadores se dobla cada dos años. Con ella, se puede explicar el crecimiento exponencial que ha tenido la computación desde 1966, y las grandes eficiencias logradas en términos de energía. Es la base de todo lo que sucedió en ese año y después.
En el 2007, explotó la capacidad de almacenamiento de las computadoras, gracias al nacimiento de una compañía que se llama Hadoop, que permitió el desarrollo de lo que hoy se conoce como "big data".

