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Finalmente se firmó el acuerdo con las FARC. Por esta razón, en  las próximos semanas, me propongo oír la letra de la canción de Julio Igles...

sábado, 11 de septiembre de 2021

¿La distinción de un propósito , una causa y un movimiento social?



 ¿Qué es un propósito? ¿Qué es una causa? ¿Qué es un movimiento social? ¿Cuál es la importancia de entender los significados de estas palabras para el momento actual del país?

Al lector le deberá generar curiosidad las preguntas anteriores, como posiblemente le suceda a muchas personas, que pensarán que las respuestas son obvias y casi que transparentes. Pues bien, no lo son como lo pude evidenciar en un ejercicio reciente de una organización con la que colaboró, a la luz de unas decisiones estratégicas muy importantes que se deben de tomar muy pronto, para orientar su futuro y contribuir con su misión al momento crítico del pais.  


El profesor Juan Bosch decía: “las crisis políticas generan crisis sociales, y las crisis sociales generan crisis económicas, y todas en su conjunto generan ingobernabilidad”. Yo solo le añadiría la crisis de la salud, producto de la pandemia, a la lista anterior cuyo impacto ha afectado a todo el sistema democrático. 


Con la introducción anterior, me parece muy oportuno citar textualmente algunas reflexiones de un artículo que leía recientemente, cuyo autor desconozco, sobre el análisis que se hacía en referencia  a la situación en República Dominicana refiriéndose a su situación actual, y que lo puedo aplicar para nuestro caso en Colombia y para  entender mejor los significados a las preguntas iniciales de este blog


“Hace décadas que los partidos políticos han entrado en un desgaste institucional, han dejado de ser voceros de la ciudadanía, de credibilidad, de instrumento ideológico o espacio de reivindicaciones sociales y de participación en el proyecto colectivo. Más bien, han pasado a ser instituciones egocéntricas, de grupos, sin identidad, sin ideología, individualistas y sin referentes en las demandas por las conquistas de justicia social, Estado de derecho, distribución de la riqueza, sistema de valores y expresión de democracia participativa.


Por otro lado, los partidos, los gremios y parte de la sociedad civil, son la expresión de una sociedad atrapada culturalmente, sin sistema de consecuencia, promotora de debilidades institucionales, excluyentes, con inequidad y desigualdades, que estimulan la individualidad, la corrupción, la impunidad, la cultura del relativismo ético y del permisivismo social.



En los últimos años, la sociedad y los partidos se fueron enfermando, dividiéndose, despersonalizando, perdiendo su identidad, sus fundamentos y practicando el sistema de intercambio, socializando entre lo público y lo privado, sin transparencia y sin un sistema de consecuencias.

Todos olfateábamos la crisis que se incubaba, todos deglutíamos la crisis moral y ética del mercado político y de las instituciones; todos percibíamos que la sociedad funcionaba sin consecuencia, sin sanidad democrática en los actores políticos-sociales e institucionales.


Ahora, tarde hemos despertado con una monumental crisis de liderazgo a todos los niveles de la sociedad, de credibilidad y de falta de transparencia en las instituciones, la ausencia de compromiso colectivo en un proyecto de nación inclusivo y equitativo.


Nos enterábamos del fracaso del modelo chileno, negábamos la realidad y la crisis de Nicaragua, Guatemala y El Salvador. Decíamos que estábamos blindados y éramos el ejemplo para desconocer nuestras debilidades y no llegar a Venezuela.


Pero la realidad nos confrontaba con la división de los partidos, el cambio de las leyes, de hacer ajustes y tomar medidas que favorezcan a los grupos, el desinterés y la apatía de la sociedad civil en tomar acciones para cambiar el rumbo al derrotero social.


Durante ese recorrido se fue olvidando que las crisis era insostenibles, recurrente, producto de practicar lo incorrecto, de practicar la política a espaldas de la sociedad y donde los actores económico-sociales se hacían más conservadores y más cortoplacistas. 


Así se fueron incubando proceso de desmoralización con desesperanza, de impotencia con frustración, de resentimiento con odio, de anomia social y pérdida de la capacidad de administrar el miedo, y lo que es peor aún, perder el acatamiento a la autoridad , la indiferencia social y el desprestigio institucional.


En este entorno, el el 2019 llegaron los indignados en Francia, la insurrección popular al Ecuador, Chile y Colombia. En este último caso con un mayor estallido de indignación en abril de este año”


Los párrafos anteriores describen de una manera magistral en mi concepto, el contexto y el entorno que está dando origen al nacimiento de unos movimientos sociales, al rededor de unas causas que responden a las grandes tensiones y vacíos que hoy son cada vez más evidentes, y que obligan a muchas organizaciones privadas, sociales y públicas, a cuestionarse su razón de ser y la forma como podrían contribuir a cambiar las dinámicas descritas. Porque si no lo hacen, hay una alta posibilidad de caer en el abismo, como le está sucediendo al Peru en la actualidad y donde Venezuela es el mejor y mas patético ejemplo de no hacer nada.


Por lo anterior, es más fácil entender la importancia de las  preguntas con las que inicie este blog. Porque de el entendimiento de su significado, para muchas organizaciones y países, se les va a facilitar hacer los ajustes necesarios y calibrar su aporte a la sociedad, a una escala mayor y en unión con otros actores que se sumen al proceso.



Comencemos por entender el significado de un propósito, tema cada vez más trajinado en el seno de muchas organizaciones, que enfrentan los grandes cambios en su entorno, pero que también deben de tener en cuenta las personas en sus vidas 

Digamos que detrás  de cada sueño, de cada proyecto, de cada meta, hay una razón. Algo que 

motiva a alcanzar los objetivos y dar lo mejor de sí para lograrlos. Y detrás de esa razón, existe un propósito superior, es decir, una finalidad última que le da sentido a la existencia de la organización y su contribución a la sociedad. 


El propósito facilita los proceso de cambio. Permite atraer talento, porque inspira y motiva un desempeño superior, apelando a la emoción más que a la razón. Es una invitación a soñar lo que es posible lograr para trascender. Una empresa con propósito tiene una diferenciación que las personas aprecian, por lo que se crea una relación más íntima y cercana. En el mundo actual es un tema fundamental. 


Finalmente, el propósito responde a dos preguntas existenciales que son atemporales’  ¿por qué y para qué existimos como individuos y organizaciones? Y están  relacionadas con la necesidad del ser humano de encontrar un significado y una finalidad a su propia existencia.


Veamos un ejemplo de empresas norteamericanas que me llamaron la atención porque muestran la razón que justifica  su existencia en la sociedad contemporánea y su impacto en ella.


  • 3 M: Resolver  problemas sin solución de forma innovadora
  • Lost Arrow: Ser un modelo y herramienta del cambio social
  • Wal-Mart: Darle la oportunidad a la gente normal de comprar las mismas cosas que la gente rica
  • Walt Disney: Hacer feliz a la gente



Ahora veamos que es una causa y su diferencia con un propósito. En general una causa surge de una reacción contra una situación que se percibe como perjudicial para una sociedad. Es el motivo o el origen  para una acción, mientras que el propósito es la razón que le da sentido para  el destino que se sueña lograr.

Veamos algunos ejemplos de causas 

  • Luchar contra la desigualdad en la remuneración de las mujeres en el trabajo
  • Impedir que siga la contaminación del medio ambiente.
  • Frenar el populismo que desorienta e incapacita la responsabilidad colectiva.
  • Impedir la violencia contra los niños.



Y para terminar este blog, abordemos la última pregunta: ¿qué es un movimiento social y porque  es importante su comprensión ? 

Los grandes cambios que hoy se están experimentando, sumados a las consideraciones planteadas en la primera parte de este blog, en relación a la fractura que estamos observando en el sistema democrático y las instituciones que lo sustentan, y su incapacidad de dar unas respuestas adecuadas a las expectativas crecientes de la gente, se le está dando  cada día más fuerza al surgimiento de nuevos movimientos que convocan a una participación creciente de organizaciones y personas,  cuyos  propósitos se pueden alinear alrededor de una causas común. 


Al investigar el tema me encontré con las siguientes definiciones de que es un movimiento social:


  • Son grupos no formales de personas, que se unen para luchar por un mismo fin, una idea, promover un cambio, y hacer  visible su opinión a favor o en contra de lo que los convoca. Lo hacen mediante actividades organizadas, a largo plazo, para promover su causa a través de una acción colectiva. Normalmente son el resultado de problemas que enfrenta una comunidad que genera tensión y preocupación. 
  • Es una red de interacciones informales entre una pluralidad de individuos, grupos y organizaciones enganchadas en conflictos políticos y culturales sobre la base de identidad colectiva compartida (Mario Diani)


Dependiendo del tema y del contexto,  hay diferentes tipos de movimientos: culturales, sociales, políticos y personales. A nivel de su organización, no suelen tener una estructura definida, lo que no significa que puedan ser organizados centralmente, actuando frecuentemente en red


Los movimientos sociales exitosos son un medio para darle identidad y sentido de propósito a quienes pertenecen a ellos, que pueden ser muy diversos en su origen y composición,  pero que los une una causa común. Generalmente aspiran a generar un cambio de impacto social y cultural que perdure, en algunos casos, recurriendo a acciones que trasgreden las normas institucionales imperantes, para hacerse oír y sentir.


Los movimientos tienden a ser informales. Logran motivar e inspirar el compromiso de quienes los apoyan, y se manifiestan en acciones colectivas que los acerquen al logro de los objetivos compartidos. Diferentes autores que han estudiado el tema, alertan para que no se confundan con las protestas sociales como las ocurridas recientemente en Colombia. La diferencia es que estas no perduran en el tiempo. 


La diferencia anterior es muy importante porque pone la luz uno de los más grandes retos para crear un movimiento social: mantener el interés y el compromiso de las personas que lo integran para sostener el movimiento en el tiempo.



Hay varios de movimientos sociales que han adoptado una causa y hecho impactos duraderos como el movimiento feminista cuya causa fue cambiando con los años, desde el voto para la mujer, al derecho al aborto y hoy la equidad entre el hombre y la mujer. Otros ejemplos son el movimiento ecologista, el pacifista, el anti globalización, el de los derechos humanos.    

¿Cuáles son las ventajas de los movimientos sociales?


“Permiten la expresión política de los actores sociales subrepresentados, contribuyen a la socialización de la ciudadanía en los valores democráticos, enriquecen el debate político, visibilizan problemas relevantes, coadyuvan en la formación de la sociedad civil y fomentan el control social de la gestión pública” (Cruz), ...


Y finalmente, es importante definir  qué acciones concretas harán avanzar el movimiento. Establecer objetivos específicos y una fecha límite para llevar a cabo las acciones. Conseguir el apoyo de asociados que compartan la pasión por la causa y con propósitos alineados con ella. También es clave  el  garantizar que el movimiento no tenga que ver con un individuo u organización.


Espero con este blog contribuir con una mejor comprensión de unos términos cuya importancia será cada día más relevante para enfrentar los tremendos retos que tenemos que abordar  como sociedad hoy y hacia adelante


sábado, 4 de septiembre de 2021

Del acuerdo a la alineación una ventaja para una sociedad



 “Hemos conseguido un acuerdo de paz” que sin embargo no logró alinear a la sociedad colombiana para tener un soporte mayoritario. Dos palabras y dos significados distintos. ¿Porque no lo logramos, ni en La Paz, ni en otros temas críticos para la sociedad?

Es muy interesante como transitamos por el mundo utilizando un lenguaje conformado por palabras y frases cuyo significado lo damos por compartido y entendido por los demás. Y sin embargo, cuando se avanza en la conversación que busca lograr un objetivo, conseguir algo, o poner en marcha una dinámica determinada, nos sorprendemos porque no lo logramos, las expectativas se frustran, y los conflictos se multiplican. 


Finalmente, se atribuye el problema a “falta de comunicación”. Y claro no la hay, porque no se hizo un esfuerzo previo para validar los significados de las palabras y los supuestos que deberían sustentar el proceso. 


Los comentarios anteriores me surgen de haber participado del proceso de Dialogos de Futuro, que traté en el blog anterior, en el cual escuché en muchas ocasiones dos palabras que me pusieron a reflexionar: alineación y acuerdo. Era evidente que estaban en el corazón del proceso que nos tomó siete meses de trabajo, donde buscábamos la alineación de los participantes para lograr unos acuerdos. Parecería lógico su uso y su secuencia. Hasta que algo me sucedió. 


Un amigo norteamericano: Greg Horowitt, quien había sido invitado en un momento del proceso para aportar su visión y experiencia trabajando en la U de California y Stanford, para enriquecer la compresión de los temas que estábamos tratando en Dialogos, me envió un escrito que me mostró una nueva forma de entender qué significado tienen la alineación y el acuerdo. Y al hacerlo, me introdujo en una dimensión que no había explorado anteriormente. Veamos:



Según el trabajo presentado  en el 2003 en el “The Journal of Integral Thinking for Visionary Action”, por Yasuhiko Genku Kimura, la alineación es el encuentro entre las intensiones de varias o muchas personas. Un acuerdo es diferente: es el encuentro de opiniones. Pero el tema se vuelve aún más interesante cuando se entra a entender que significa una opinión y una intensión. 


Una opinión, es una suposición elevada al estado de una conclusión considerada correcta, pero sin el respaldo evidente de pruebas fácticas racionales. Esto permite entender algo muy importante: los desacuerdos se producen cuando hay diferencias de opinión, que con facilidad se pueden convertir en conflictos violentos relacionados con quien tiene la razón. La emocionalidad que acompaña este desacuerdo,  dificulta el uso de la argumentación lógica y se le da más peso a “lo que podría ser que se vuelve cierto” sin la evidencia que lo soporte. 


Desde  el coaching ontológico, una opinión en los términos anteriores, tiene detrás un juicio que no está fundamentado y se le da la calidad de una afirmación. Este tema lo he tratado en blogs recientes sobre el poder del lenguaje y los actos del habla, claves para que se tengan diálogos basados en conversaciones bien estructuradas.



En Colombia, todo el mundo parecería tener opiniones diferentes sobre lo divino y lo humano. Y está bien que se tengan. El problema surge, cuando son opiniones ligeras, no informadas, y sin sustento, que se llevan al nivel de “mi verdad” que no admite otra “verdad” y a la descalificación de quien la propone. Sobre esta base, se toman decisiones muy complejas, y que en el campo político, afectan a muchísima gente. Por esta razón, siempre es conveniente preguntarse cuáles son los fundamentos de mi opinión y que tan sólidos son en el momento de usarlos para actuar.


En cuanto a la alineación, Kimura menciona que esta se puede lograr sin las necesidades de llegar a un acuerdo, lo cual en principio sorprende. Y lo es, porque la alineación es un encuentro de intenciones acompañadas de la decisión de conseguir un resultado específico en el futuro. Y dado la incertidumbre de lograrlo, o predecirlos por anticipado, hay que reconocer el efecto de variables que lo impactan. Esto invita a entender que se necesita una actitud de exploración y de búsqueda en el proceso de lograr la alineación en función de unos resultados deseados. 


Y esta actitud  permite entender algo muy importante. Se generan acciones permanentes y evolutivas que hacen del dialogo una necesidad que permite incorporar diferentes puntos de vistas de quienes participan, con opiniones diferentes pero unidos por un propósito común. Y Kimura menciona que “cuando de manera conjunta escogen un curso de acción, reconocen que la escogencia se fundamenta en un acuerdo mutuo y tentativo, que puede ser modificado o descartado en el camino. La pregunta no es “quién tiene la razón”, si no “qué es lo mejor” para lograr el propósito deseado”.


La reflexión anterior es muy poderosa para procesos como el de Diálogo de Futuro para poder seguir adelante. También, para explicar el porqué nos cuesta tanto trabajo en Colombia construir proyectos colectivos ambiciosos. 



Un acuerdo no genera sinergias porque su fundamento son las opiniones, cuyas bases hemos visto, no tienen un sustento fáctico creíble, lo que conduce muchas veces a conflictos improductivos relacionados a quien tiene la razón. Los movimientos o las organizaciones que se basan sólo en acuerdos , tienen un riesgo mucho mayor de terminar en disolución y son muy difíciles de sostener.


Mientras que la alineación genera sinergias, porque hay un propósito mayor y compartido, que permite el invitar a la inteligencia colectiva a aportar y enriquecer,  desde la diversidad de puntos de vista e inclusive de opiniones diferentes , para conseguir un resultado deseado superior al que se puede lograr individualmente. 


La explicación anterior, también invita a otra reflexión profunda para nuestra sociedad en las condiciones de alta complejidad, miedo e incertidumbre que tenemos, para lograr manejar los desafíos y problemas que enfrentamos. 


Al no tener un propósito mayor que nos una, un liderazgo que lo facilite, no lograremos alinearnos para sacarle provecho a nuestra inteligencia colectiva. Como resultado, nos desgastamos en unos conflictos muy mal manejados, enfocados a enfrentar las opiniones,  la razón de unos contra la de los otros, y sin fundamentos sólidos que soporten las dos opiniones contrarias.


Aprovecho para recalcar, como ya lo he hecho anteriormente en otros blogs, la importancia del ejercicio del liderazgo para lograr la alineación de un grupo humano hacia un resultado deseado y en función de un propósito mayor. Y como también lo he mencionado, en nuestro país hay un inmenso vacío de liderazgo, lo que impide que se gesten muchas iniciativas de alineación que inspiren e inviten a trabajar desde lo colectivo y no desde lo individual.



Una derivada de lo anterior, es que el lograr la alineación de intensiones es un prerrequisito para movilizar la inteligencia colectiva y un mayor empoderamiento de la gente porque “hay una coherencia espiritual”. Y la sinergia que se genera, permite un manejo mucho más efectivo de los desacuerdos dentro del movimiento, que ha invitado a la alineación en función de un propósito compartido y de la pluralidad de ideas. Recuerdo que la alineación puede existir con gente que tiene opiniones diferentes pero que comparten las intenciones y el propósito.


¿Es posible cambiar una organización o un movimiento basado sólo en acuerdos? La respuesta sería positiva si hay un cambio de foco que permita pasar de solo tener opiniones a compartir las intenciones. Pero hay que entender que el proceso de alineación es muy dinámico y está en flujo permanente, lo que requiere de flexibilidad para hacer los ajustes necesarios a medida que se avanza hacia la intensión que convocó al grupo. También se requiere de darle paso a la cocreación y colaboración en un ambiente que permita el trabajo colectivo. 


¿Cuál es el reto? Superar las diferencias de opinión dando mayor peso a las intenciones y el propósito compartido que ha alineado al grupo.


Espero haber contribuido con este blog al entendimiento de las diferencias en el significado de un acuerdo y la alineación, temas cada vez más críticos en entorno cada vez más en un entorno interconectado y dinámico. Pero además, es una ventaja muy grande para una sociedad para superar los retos, aprovechar las oportunidades y devolverle credibilidad al sistema democrático, que hoy muestra una profundas debilidades para lograr un propósito superior compartido.





sábado, 28 de agosto de 2021

Mirando el futuro con esperanza


 “El optimista ve lo invisible, siente lo intangible y logra lo imposible”. Wiston Churchill 


A finales de julio, se terminó la primera fase del proyecto Dialogos de Futuro, iniciativa sobre la cual ya había escrito en blogs anteriores. Por esta razón, este blog lo escribo con mucho orgullo y esperanza . Lo  puedo hacer,  porque se lograron los resultados esperados que soñábamos, un pequeño pero extraordinario grupo de colegas y amigos, cuando iniciaba la pandemia hace 18 meses.


Por haber cumplido con lo que nos habíamos comprometido y en el tiempo establecido, en este artículo quiero recordar algunos aspectos del camino que recorrimos y que nos han dejado unas lecciones muy importantes para lo que viene. También pienso, que pueden servir para quienes quieran hacer apuestas similares.


Ya en abril del año pasado, el covid-19 tenía a todos los colombianos con la cabeza agachada y mirando hacia el piso como bien lo expresaba el Rector de la U Javeriana en estos días. Estábamos entrando un periodo inédito en la historia mundial, y cuyos efectos en ese momento nadie se los podía imaginar, ni por su impacto ni por su duración.


Y sin embargo, a pesar de esas durísimas condiciones, se iniciaron unas conversaciones en paralelo en Connect Bogota y el Foro de Presidentes entre rectores y empresarios, que convergerían en el mes de mayo y que respondían a una preguntan fundamental: ¿cómo podíamos movilizar una nueva mirada del Sistema de la Educación Superior (SES) , para que fuera un actor fundamental que permitiera enfrentar los retos que venían, alguno de los cuales ya estaban en marcha?



De la mano de nuestra gran facilitadora María Leonor Velázquez, y con el apoyo del  grupo promotor, comenzamos a trabajar  una idea que parecía loca en la coyuntura del  momento. Pensábamos que era posible mirara por encima de la crisis de la pandemia, para atrevernos a identificar las oportunidades que podrían surgir después de que esta terminara, dejando en el camino una estela de grandes problemas económicos, sociales y de salud.


Animados por esa visión, nuestra facilitadora  nos propuso  un proceso y una metodología que nos permitiera sacar el periscopio para mirar hacia adelante. Necesitábamos construir un espacio para poder tener conversaciones de futuro, tan ausentes en nuestro país, donde parecería que la historia nos condena a repetirla. Creíamos que era posible no dejarnos apabullar por el pesimismo y la desesperanza que, como una nube negra, estaba envolviendo a la sociedad colombiana. 


Winston Churchill tenía una frase famosa que se aplicaba a nuestra situación: “nunca hay que desperdiciar una buena crisis”. Pero tenía otra que la complementaba: “más peligroso que el miedo, es el miedo mismo”. Las lecciones que encierran estas dos frases, las pude evidenciar hace dos décadas durante la crisis de la construcción en esos años. Y la manera de hacerlo fue buscar un espacio para reflexionar, en medio de la incertidumbre y el miedo, y a pesar de las urgencias del momento. 



Hace 18 meses, sabíamos que la pandemia estaba comenzando a generar grandes retos inmediatos de adaptación e inclusive de supervivencia. Sin embargo, también intuíamos que era el momento de identificar grandes oportunidades. Pero para lograrlo, era necesario construir una propuesta para tener un espacio donde se pudiera dialogar sobre los retos actuales y las posibilidades futuras del SES


Hoy alguien me decía que se necesita mucho valor, para asignar tiempo y recursos, todos muy escasos en el momento en que comenzamos a trabajar, para hacer una propuesta ambiciosa y sin muchos antecedentes en Colombia. Era un intento en pensar en grande, en medio del incendio,  cuando en nuestro país tenemos la cultura de no  hacerlo y actuar en pequeño. Nuestro lenguaje y acciones nos delata esa realidad todos los días.


Desde Mayo hasta Diciembre,  nuestra facilitadora nos propuso una metodología innovadora, para desarrollar un proceso que nos permitiera ofrecer una propuesta suficientemente atractiva  para vender la iniciativa, y que venciera el escepticismo imperante del momento. Y era innovadora porque proponía realizar un diálogo pero que debería concluir con unas pocas propuestas de acción que impactarán al SES.


Fue un planteamiento fundamentado en poner la capacidad de conversar, que tenemos todos los seres humanos, para poder dialogar sobre el nuevo propósito que debería  orientar los esfuerzos y los recursos de las instituciones de Educación Superior para servir a la sociedad. Pero se planteó una premisa fundamental:  contar  con el concurso de otros actores como los empresarios y el Estado,  porque el SES debe ser responsabilidad de todos.


En la reunión de cierre de esta primera etapa esta semana, yo mencionaba que me sentía muy orgulloso de haber formado parte de esta iniciativa. Pude aportar algunas ideas, que se sumaron a las del los otros miembros del equipo promotor, con las que finalmente logramos consolidar  la propuesta de la consultora a finales de noviembre. 



Pero también mencionaba, que me sentía muy emocionado, porque había  visto una vez más,  el poder de los sueños en acción, como resultado de la convergencia de  voluntades y la diversidad de puntos de vista, hacia una causa inspiradora, en medio del pesimismo reinante, y que me recuerda  otra frase célebre de Churchill: el optimista ve lo invisible, siente lo intangible y logra lo imposible”.


Aquí tengo que hacer un paréntesis para señalar un punto muy importante. Invertimos siete meses en consolidar la propuesta, venciendo muchas dudas y en medio del aislamiento de la pandemia. Todos los del equipo promotor sacamos el espacio para invertir nuestro tiempo en una causa que nos inspiraba cada vez más a medida en que avanzábamos. Esto nos permitió conocernos más a los participantes, que con mucha disciplina, nos reuníamos hasta cuatro veces por mes y muchas horas de trabajo. 


Menciono lo anterior, porque es una lección que en mi caso personal la vuelvo a validar. Para lograr cosas importantes en la vida se necesita tener unos espacios de reflexión especialmente diseñados, para abordar metódicamente las muchas preguntas que inicialmente no tienen unas respuestas claras.



Pero también, hay que tener la perseverancia para superar los obstáculos y las incertidumbres  que siempre aparecen en este tipo de procesos. Y contar con una buena facilitación que frene la tendencia de los participantes en querer resultados instantáneos. También, que invite a vivir y disfrutar el proceso, que por su naturaleza, es de exploración y con muchas sorpresas en el camino.


Lograr sostener esta dinámica,  requiere de mucha perseverancia y capacidad de habitar en un proceso de exploración. descubrimiento permanente, y con mucha incertidumbre, aceptando moderar el impulso de  tener resultados inmediatos. No es fácil lograr configurar con esta capacidad, un equipo promotor primero, después ampliado a todos los demás participantes. En Dialogos lo conseguimos, lo cual es otro motivo de orgullo y de aprendizaje de un trabajo de liderazgo colectivo.. 


Después de siete meses de preparación y otros tantos de trabajo y de un diálogo extraordinario entre los participantes, se planteó un propósito mayor para el Sistema de Educación Superior: 


“Promover la calidad de vida y aportar a un desarrollo incluyente y sostenible del país y sus regiones, a partir de una formación integral, transformadora, innovadora, de excelencia, interdisciplinaria, y de calidad”.


Esta propuesta que se va a socializar en la siguiente fase del proyecto, tiene unos elementos muy potentes, que si fueran aceptados por la mayoría de las instituciones de ES, transformaría significativamente al sistema y tendría un inmenso impacto en la sociedad colombiana. 


Este propósito está acompañado de un trabajo muy completo de análisis del escenario actual del SES, de cuatro posibles escenarios de futuro, y de cuatro líneas de acción con etapas definidas y metas establecidas. Este material va a permitir una socialización muy amplia del proceso y sus resultados. Pero lo más importante, iniciar la segunda etapa donde los participantes se han comprometido a demostrar la validez de la propuesta mediante iniciativas y proyectos individuales y colectivos.



Quiero enfatizar que los logros conseguidos en Dialogos de Futuro, son  el resultado de un trabajo desarrollado bajo una metodología rigurosa pero flexible,  que nos permitió a los participantes varios hitos importantes

    • Conocernos como personas, más allá de los títulos y cargos, para poder comenzar a construir lazos de confianza entre los participantes.
    • Entender el poder  del dialogo generativo cuando es guiado por un propósito colectivo.
    • Conformar un equipo de liderazgo colectivo que asumirá la responsabilidad de garantizar que, los resultados de la primera etapa, no se queden en el baúl de los recuerdos y las buenas intenciones.
    • Demostrar que, en medio de la peor crisis de la historia contemporánea en Colombia, es posible movilizar ideas de futuro que nos devuelvan la confianza en nosotros mismo y la esperanza de que está en nuestras manos el tener un futuro mejor. Para lograrlo, la Educacion Superior deberá asumir un rol mucho más conectado con las necesidades de la sociedad.
    • Tener una visión sistémica del SES y entender mucho mejor el rol que pueden y deben de jugar los diferentes actores que lo impactan.
    • Entender la importancia cada vez mayor del ejercicio del liderazgo individual y colectivo desde lo local, que oriente los cambios que la sociedad necesita 

En resumen, después de 14 meses de trabajo colectivo que requirió mucha dedicación, disciplina y método, se tiene una experiencia vivenciar invaluable, un material que va a ayudar a dimensionar las siguientes etapas del proceso, que por su naturaleza, será de largo plazo. Es una propuesta que si se logra implementar, nos permitirá volver a levantar nuestra cabeza y mirar con orgullo y esperanza el futuro porque está en nuestras manos.


Si no lo hacemos las consecuencias serán muy graves porque hay una realidad que se vio con claridad meridiana en el proceso de Dialogos: el SES no está sintonizado con las demandas de la sociedad colombiana ni con los cambios cada vez más rápido que hoy afectan el entorno. Pero más grave aún, no puede aportar efectivamente para cerrar las brechas que la pandemia y las protestas sociales pusieron en evidencia en estos meses.


El reto hacia adelante es la socialización a gran escala y la venta de la idea para lograr más aliados que se quieran vincular a la causa. Mientras tanto, el otro reto es el desarrollo de unos planes de trabajo para comenzar a implementar las primeras iniciativas que deberán generar un efecto demostrativo, tema fundamental para la escalabilidad a nivel nacional de la propuesta. 


Quienes quieran saber más de esta iniciativa y quisieran participar en ella, pueden ponerse en contacto con Bogota Connect y el Foro de Presidentes de Bogotá. También me pueden escribir a mi correo fmanrique@mac.com


sábado, 14 de agosto de 2021

Islandia un paraíso por descubrir


 He estado de vacaciones por Europa, lo que es una sensación de liberación muy especial después de año y medio de restricciones para ir a ese continente. Viajar para conocer ha sido mi pasión, pero que gracias al COVID 19, me tocó frenarla de forma abrupta en febrero del 2020, después de unos extraordinarios viajes por el Africa que afortunadamente alcanzamos a hacer con mi pareja. 

Como seguramente le sucedió a muchas personas que les gusta viajar, después de una abstinencia tan dura y prolongada que afectó profundamente la industria del turismo en todo el mundo, teníamos la  ilusión de poder volver a empacar maletas para ir conocer lugares nuevos y exóticos. Si algo no enseño esta pandemia fue una lección de vida:”no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”, porque puede que no estés vivo o tengas problemas graves de salud.


Cuando se abrió la posibilidad de viajar a España, para quienes habíamos  recibido la vacuna, fue el pretexto para escaparnos por unos días del ambiente tan denso que hoy se vive en Colombia.  Era la oportunidad que estábamos esperando para volver a conocer sitios distintos en ese país,  que lo he visitado muchas veces, pero que siempre nos sorprende porque tiene  lugares extraordinarios por descubrir. Pero también teníamos la esperanza, de que con la llegada del verano, se cambiaran las restricciones de las fronteras en otros destinos de interés como Islandia.


A pesar de haber sido vacunado en febrero, en los exámenes preparatorios para llegar a España, salí positivo pero asintótico. El resultado: dilatar el viaje, lo que nos expuso a la posibilidad de no poder viajar después de hacer la cuarentena. El riesgo eran los cambios que se producen todos los días en las políticas de apertura de fronteras como respuesta a nuevas variantes del COVID-19. 


Y efectivamente los cambios sucedieron.  Una semana más, y no habríamos  podido viajar a España, ya que se suspendió el ingreso de colombianos a ese país. Su gobierno detectó falsificaciones de certificaciones de vacunación de más de 100 personas que llegaron a Madrid, lo que les obligó a tomar esa drástica pero entendible decisión. Lo sucedido fue otro repudiable ejemplo de lo bajo en que hemos caído por la falta de escrúpulos de algunos colombianos. Es otra bofetada más auto afligida  a nuestra deteriorada imagen internacional. Que vergüenza!!


Finalmente la suerte nos acompañó y pudimos viajar a Islandia desde Madrid. Nos programamos para recorrer la isla que tiene una área de 103.000 km2 y de un 30% menor a Inglaterra. Con una gran diferencia. En Islandia  hay solo 350.000 habitantes, mientras qué en el Reino Unido  tiene una población de 68 millones.


Es un país altamente desarrollado, por su ingreso per capita  de US 59,600, el 11 mejor del mundo, cifra que tuvo un golpe grande del -15% por el efecto Covid. Pero también los indicadores de Desarrollo Humano, que está entre los 5 más altos.



Tomamos la decisión de invertir 10 días para darle la vuelta y poderlo hacer sin restricciones de tiempo. Es el mínimo tiempo que se debe de planear para disfrutar cada lugar  que se va encontrando en el camino. Hay una carretera que le da la vuela a la isla, por la que manejé 2.700 km. Es un paseo con algunos días agotadores, pero manejables, gracias a la belleza de los paisajes que encontramos a lo largo de la vía.


Islandia es un país remoto para muchos, porque de hecho lo es. Como ya lo mencioné, es una isla muy cercana a Groenlandia y al círculo polar ártico. Sus inviernos son muy fríos en el norte y más moderados en el sur, con días muy cortos de luz solar. 


En verano, la temperatura promedio está en 15Cº y el hay luz casi las 24 hrs, lo que es una sensación bastante extraña. Pero tiene una ventaja para el viajero: contar con días largos de 12 hrs o mas, que permiten tener un tiempo adicional para visitar más lugares sin tener que correr. 


Al estar Islandia tan poco poblada, es el paraíso para quienes disfrutan de viajar por carretera apreciando paisajes exóticos, que la isla los ofrece en abundancia. Los vastos espacios deshabitados que tiene Islandia, hacen resaltar una topografía única. Cuenta con 17 volcanes, algunos activos con erupciones de la lava, géiser, fumarolas, hollas de lodo caliente y lagunas geotermales,  glaciales con icebergs, y caídas de agua magníficas que se encuentran en el camino, así como playas de arena negra rodeadas por unos acantilados espectaculares. 



La actividad geotérmica producida por el magma, permite un suministro de agua caliente durante todo el año a la población  sin tener que utilizar combustibles fósiles o de otro tipo. En la parte sur de la isla se ven las instalaciones industriales que extraen el líquido y lo bombean por unos oleoductos especiales.


Otro uso que le han dado a estas aguas termales, es el terapéutico. Un ejemplo muy exitoso es el de la Laguna Azul, en un antiguo campo de lava que se ha convertido en una de las principales atracciones turísticas del país.



Islandia ofrece un panorama único, gracias a la actividad volcánica, que ha dado origen a zonas muy áridas pero también valles muy verdes cruzados por ríos muy caudalosos.



Los glaciales, que cubren una parte importante de la isla, con su deshielo son la fuente muy significativa de agua que se utiliza para el suministro de este líquido de primera calidad. Pero también, hace que Islandia sea el primer productor de energía per capita de Europa, superando a Noruega a unos costos muy competitivos. Esta es una fuente de recursos muy valiosa para la economía que ha atraído a empresas productoras de aluminio por los costos tan atractivos que tienen. 



La ubicación de Islandia en el Atlántico Norte, y las corrientes que se mueven en esa zona del planeta, hacen de este país una potencia pesquera excepcional. De hecho es una de su principales fuentes de ingreso que exporta principalmente a Europa.


Desde hace más de una década, y después del estallido de la burbuja financiera del 2009 que postró a la economía de Islandia, se ha hecho una labor muy intensiva para atraer turismo, especialmente europeo. 


El manejo que le han dado al covid 19 ha sido excepcional desde el principio liderado por su Primera Ministra quien ofreció test gratuitos para toda la población y montó un sistema de seguimiento exhaustivo a las personas contagiadas teniendo la posibilidad de un confinamiento selectivo. 


Este manejo ayudó a que su economía no fuera tan afectada, y hoy le ha permitido al gobierno abrir las puertas a los viajeros que hayan sido vacunados con algunas restricciones para los países rojos de alto riesgo. El resultado lo pudimos observar en la gran cantidad de personas que llegaron al aeropuerto el día en que nosotros regresábamos a España. 


Una advertencia para quien vaya a Islandia. La infraestructura hotelera a lo largo de más de 1.300 km de la vía que le da la vuelta a la isla, tiene unos estándares más precarios que en Europa y sus precios son casi el doble para habitaciones similares. Si se viaja en verano, definitivamente hay que ir haciendo las reservaciones con anticipado. Así fue como lo hicimos y nos funcionó muy bien hasta que regresamos a la capital el último día. No encontramos habitación disponible en más de 20 hoteles que revisamos. Terminamos en hostal con lo más básico y sin baño con un costo equivalente de COL $500 mill !!!


En resumen, después de haber visitado más de 110 países en el mundo, no dudó en recomendar a Islandia. Íbamos con altas expectativas por la investigación realizada previamente a nuestro viaje y los comentarios que habíamos recibido. No solo estas se cumplieron, sino que fueron superadas por la realidad de lo que pudimos encontrar y disfrutar durante nuestra estancia en esa maravillosa isla. 


Para quienes quieran conocer más sobre este país visitar el siguiente link 


Para terminar algunas fotos adicionales e las más de 500  que tomamos durante el viaje porque una imagen vale más que 1000 palabras


















domingo, 25 de julio de 2021

Aprendiendo a dialogar





“Los seres humanos necesitamos ser oídos antes de escuchar a los demás”


En la actualidad estoy participando en la iniciativa “Diálogos de Futuro” sobre el papel que debe jugar la Educación Superior en nuestro país, tema sobre el cual pienso escribir más adelante. 


Comentábamos con algunos de mis compañeros, cuando nos faltan dos talleres para finalizar la primera fase de este proyecto, que se nos habían pasado siete meses en un volar. La razón principal es porque ha sido una fascinante experiencia, en medio de la virtualidad forzada por la pandemia, donde hemos podido aprender a vivenciar el poder de un dialogo. Ha sido un proceso realizado con personas diversas y muy interesantes, dentro de un espacio estructurado, con una metodología impecable, y un propósito común muy bien definido desde el comienzo.


Esta conversación me hizo recordar lo que escribí sobre el dialogo en  un blog del 15 de mayo. 15 días después  de que estallara la explosión social. Y desde entonces, hemos escuchado con cada vez mayor frecuencia, en medio de las protestas sociales que han paralizado al país en estos últimos tres meses, la palabra “diálogo”. 



El pedido más frecuente, de quienes están en la protesta, es el de  sentarse a “dialogar” con las autoridades nacionales o locales. Parecería que la necesidad primaria es la de tener un espacio donde puedan ser escuchados sus reclamos y sus frustraciones.  También  esperan escuchar las soluciones a las peticiones propuestas. Lamentablemente, estas han llegado muchas veces a extremos absurdos, con el propósito claro de mantener el conflicto vivo y buscar réditos políticos, con miras a las elecciones del 2022.


Estas dinámicas suceden en medio de un clima de desconfianza cada vez más acentuado, y con un efecto muy negativo: degradar el diálogo como vehículo para encontrar puntos comunes sobre los cuales se pueda avanzar. 


El resultado de esta incapacidad para tener diálogos productivos, o utilizarlos solo con fines políticos, tiene un costo altísimo para nuestra sociedad, al no poder conversar para acordar un propósito común, cerrar brechas y abrir posibilidades.


Nuestra cultura de desconfianza y descalificación, que se ha arraigado tanto en las últimas dos décadas, ha sido jalonada por el pésimo ejemplo de nuestros dirigentes políticos, haciendo del dialogo una palabra hueca que imposibilita llegar a acuerdos para resolver problemas comunes, y mucho menos construir colectivamente hacia el futuro. Algo muy grave nos está fallando de base a los colombianos, cuando el acto de hablar se usa solo para insultar o descalificar a quien no tiene la misma opinión, y no para encontrar puntos de encuentro en uno de los momentos más críticos de nuestra historia.


Dada esta realidad, no nos puede sorprender  que no se hagan explicitas y con mayor fuerza , dos preguntas que son claves para cambiar esta dinámica que se ha vuelto uno de los frenos más grandes para el desarrollo de nuestra sociedad.  En la práctica: ¿que es dialogar? ¿qué se necesita para tener un dialogo constructivo y satisfactorio? 


Mi experiencia en Diálogos de Futuro, y lo que observo hoy en día en relación con los reclamos de los promotores del paro, me hace reflexionar sobre la necesidad de hacer más pedagogía para mejorar el acto del habla, que nos hace únicos a los humanos, y así poder tener mejores conversaciones generativas, que son la esencia de un buen diálogo.

Sin esta capacidad es imposible construir puntos de encuentro para dirimir las diferencias actuales, y mucho más difícil, encontrar las bases para proyectarnos colectivamente hacia el futuro.



Con los argumentos anteriores voy a comentar lo que he aprendido y ratificado en Diálogos de Futuro hasta la fecha, sobre qué se necesita para tener conversaciones productivas con grupos diversos, intereses distintos, y lecturas diferentes de la realidad. A continuación algunas de las lecciones que pueden ayudar.


  1. Dialogar implica conversar. Y conversar es cambiar juntos con la persona o personas con quienes interactuemos. 
  2. Hay conversaciones difíciles que hay que preparar. Si se logra, se genera una satisfacción muy especial, porque seguramente las partes salieron del proceso de conversar, con puntos de vista distintos a los que tenían al iniciar la conversación. 
  3. Dependiendo del tema a dialogar, ayuda mucho tener una metodología y un facilitador.
  4. Aún, en las conversaciones más difíciles, el aproximarla con la intención de hacer sentir a su interlocutor respetado, genera rápidamente un clima de confianza sin el cual nada bueno va a suceder.
  5. Más que usar afirmaciones que disfrazan juicios muchas veces infundados y que generan resistencia en el interlocutor, utilizar preguntas que eleven el nivel de la conversación e inviten a correr el velo para ver posibilidades donde antes solo se veían problemas.
  6. El hacer buenas preguntas es un arte. Por esta razón las preguntas abiertas que no tienen implícito un juicio, abren posibilidades interesantes para encontrar puntos en común. 
  7. En conversaciones difíciles, es una buena estrategia  es conocer no sólo lo que le ha sucedido al interlocutor, sino el cómo lo experimentó. Una buena convención va más allá  de la descripción plana de unos eventos, y toca las emociones que se sintieron.
  8. En una conversación difícil, es más importante el tener curiosidad sobre lo que la otra persona experimentó, que tener la razón. Esto permite una indagación más profunda sobre los desacuerdos que están detrás de los que inicialmente eran visibles.
  9. El mayor acto de respeto, que abre las puertas de la confianza en una buena conversación, es el prestarle una total atención a lo que dice el interlocutor. 
  10. Para sacarle mayor provecho a la atención total, es una buena idea el suspender un comentario o una respuesta, pausando por unos segundos antes de hacerlo. 
  11. En conversaciones difíciles es muy conveniente lograr hacer un comentario clave que mantenga la relación funcionando.
  12. Tener una conversación difícil es muy parecido a un parto. Esto implica una gran capacidad de escucha, para ayudarle a la otra persona a sacar a la superficie los temas reales subyacentes y manteniendo el tema central hasta que vaya cambiando fruto de la atención recibida. 
  13. Darle al interlocutor un sentido de control, es la mejor forma de influenciar las acciones que se esperan de él.


Si no aprendemos a conversar, para dirimir las diferencias que hoy se ven como unos abismos insuperables, es claro que no podremos enfrentar los grandes retos de hoy y los que tenemos hacia adelante. Sería toda una revolución, que las nuevas generaciones pudieran aprender desde muy jóvenes a dialogar, como parte de una pedagogía que fortalezca la cultura ciudadana que tanto nos está haciendo falta en nuestra sociedad.