He sido muy crítico del liderazgo del presidente Duque desde que asumió su cargo hace 17 meses. Y al ver los resultados de las encuestas recientes, donde su imagen está por el piso, veo que lamentablemente para él y para los colombianos, esta percepción negativa es compartida por una mayoría de los ciudadanos encuestados. Esta realidad muestra una tendencia muy preocupante para Duque, cuando todavía le quedan casi tres años de su gobierno.
Pero además, las elecciones de octubre, y las marchas históricas de estas últimas semanas, dos temas muy adversos para su gobierno, evidencian que el país está cambiando. Sin embargo, al juzgar por las posiciones de Duque, su jefe Uribe, y las del Centro Democrático que es el partido de gobierno, queda claro que lamentablemente no están leyendo el sentimiento de la gente, y por lo tanto, se encuentran muy desalineados con la realidad del país. En estas condiciones, su capacidad de orientación y de toma de decisiones, están muy comprometidas.