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sábado, 29 de enero de 2022

El significado de la palabra polarización.

 


En un pasado blog compartí con mis lectores, las palabras que le dirigí a un grupo de participantes que fueron seleccionados para ser parte del proceso de formación : LIDERAZGO TRANSFORMADOR Y DIVERSIDAD, promovido por la Fundación Oriegen Comunidad de Liderázgo, con el patrocinio de Amarilo. Dos comentarios que alcancé a leer, como reacción a mis palabras, me llamaron mucho la atención, porque mencionaron a la polarización a la que hice referencia, como un pretexto y una manipulación, para impedir que en Colombia haya opiniones diferentes. 

Y me imagino, porque no fue explicito el comentario, que se referían a las élites que han dentado el poder en nuestro medio, y que desde diferentes orillas del espectro ideológico y político, en este caso utilizan a la polarización  como una palabra descalificadora, para acallar a la oposición y en contra de la libertad de protesta y de opinión . 



Esta anécdota, puso de manera muy visible e interesante, una de las grandes paradojas  y problemas del mundo contemporáneo: vivimos en la era de las comunicaciones exacerbadas por la tecnología, pero tenemos cada vez más dificultad para comunicarnos a todos los niveles en la sociedad. .¿Porqué ?. 


Antes de analizar el significado de la polarización,  creo conveniente repasar la importancia que tiene el aclarar el significado de las palabras que utilizamos, especialmente en conversaciones, en presentaciones como fue mi caso, o discusiones, donde ciertas palabras juegan un papel protagónico para expresar una idea o un concepto. 



Rafael Echeverría, en su libro la Ontología del Lenguaje, postula que   interpretamos a los seres humanos como seres lingüísticos, que viven en el lenguaje y este  es la clave para entender los fenómenos humanos. El poder de la palabra que genera acción, hace que sucedan cosas, crea la realidad, forja el futuro. Por esta razón es qué hay que ser muy cuidadoso con el uso de las palabras y garantizar qué hay una comprensión compartida de ellas.


Desde la Ontología del lenguaje el tema es muy importante. Por ejemplo: cuando yo digo que esto es una silla, y hay un acuerdo colectivo sobre el uso de esta palabra y su relación al objeto descrito, tenemos una base para una conversación común. Pero si no hay el acuerdo, para algunos el objeto existe en el lenguaje y es una silla. Para otras personas, simplemente no la reconocen o no la ven. El problema es aún mayor, cuando nos referimos a conceptos más abstractos como es el caso de la polarización. 


El planteamiento anterior hace necesario revisar un supuesto, que en general lo vemos obvio  y que no lo cuestionamos ni validamos, cuando deberíamos hacerlo como medida higiénica para cuidar las relaciones,  o antes de iniciar un diálogo, una conversación o una presentación que busca abrir un espacio sobre un tema importante.  



El supuesto dominante es el siguiente:  para quienes hablamos un mismo lenguaje, creemos que el significado de las palabras, utilizadas para describir la realidad en cualquier espacio, es el mismo para todos los que las usan. Por lo tanto, nos debe de servir como base para hacer una descripción y una interpretación común de un objeto, una situación o una idea para discutirla, generar alguna acción o llegar a algún acuerdo.


Pero muy pocas veces nos tomamos el trabajo de validar el significado de una palabra donde está juega un papel muy importante. Esta debería una necesaria práctica en cualquier diálogo o conversación, en la elaboración de una propuesta o informe, o en una presentación como fue mi caso, cuando se utilice el lenguaje para referirse a un fenómeno o una cosa, o expresar una idea. 


Por lo tanto, es muy importante verificar antes, si hay un acuerdo con el significado de las palabras que se van a utilizar y que son relevantes para el tema. Especialmente en casos como el de la polarización, cuando es una palabra controversial y que despierta emociones complejas . ¿La razón? Porque el acuerdo sobre su significado, va a jugar un papel fundamental en el entendimiento de la realidad común que afecta a los participantes . 


En algunas proyectos en que estoy vinculado, se ha tomado la decisión de establecer un diccionario de significados compartidos, de los términos y palabras que tienen una importancia para la comunicación de la iniciativa. 


Cuando esto no se hace de manera explícita y sistemática, existe el gran peligro de que se suponga que hay una interpretación acordada, cuando no la hay. El resultado es que utilicemos un lenguaje sin significados comunes, que nos impide tener una mejor comprensión colectiva para avanzar. Se imposibilitan las conversaciones que permitan resolver diferencias, lograr acuerdos, o proyectar acciones futuras.



Este es el  caso la polarización, palabra  que puede tener tantas interpretaciones y matices, como sea el número de personas al que se les pregunte su opinión. 


Tengo la sospecha, que en  en una sociedad tan diversa y convulsionada como la nuestra, esta disparidad de interpretaciones del significado de la polarización, es además la consecuencia de la manipulación de esta palabra. También, es el resultado de unas campañas muy efectivas  de desinformación y de desorientación, utilizando las redes sociales, y promovidas  desde los extremos del espectro político en que se ha venido dividido nuestro país, y que hoy se está agudizando aún más, en esta época preelectoral.


¿Pero que se busca con distorsionar el significado de una palabra como la polarización y otras similares o distintas? Evidentemente es impedir que la gente tenga criterios mejor fundados para la interpretación de su realidad. Por esta razón, el fin último parecería ser el confundir, desorientar  y socavar aún más nuestra precaria democracia. Es una estrategia que ya hemos visto en otras latitudes para llegar al poder y quedarse con él. No para mejorar la situación de la gente, como hoy se evidencia en el caso de Venezuela.  


De ese tamaño  es el poder de la palabra!!! Y por esta razón son tan peligrosos los demagogos y populistas, que desde los extremos ideológicos, la usan solo en beneficio propio, para manipular la emocionalidad de la gente y aumentar su desorientación, aprovechando los inmensos vacíos de liderazgo que se han evidenciado en esta época, especialmente  con la pandemia en Colombia. 


Con las reflexiones anteriores, veamos entonces cuál podrían ser  los significados de la palabra polarización. Para ello, no hay nada más útil que utilizar al señor Google con este fin. Veamos que encontré. 


La polarización de las actitudes o la polarización de las creencias, es el fenómeno psicológico por el cual una diferencia de opinión se hace más extrema, a medida que las pruebas opuestas de las correspondientes partes, plantean sus respectivos puntos de vista.


En política, polarización es el fenómeno por el cual la opinión pública se divide en dos extremos opuestos. También, se refiere a las facciones extremas de un partido político que ganan espacio o apoyo dentro del mismo.


La polarización de grupo ocurre durante la guerra y en otros momentos de conflicto y ayuda a explicar parcialmente el comportamiento violento y el conflicto en sí.

Como se puede observar, hay diferentes miradas sobre el tema. ¿Qué hacer? Entender el contexto en el que el término se va a utilizar y hacer evidente el significado que más aplica. Por ejemplo, en mi caso, yo debería haber precisado que me refería al fenómeno psicológico donde  una diferencia de opinión, sustentada unas creencias y actitudes diferentes, se hace más extrema, haciendo imposible encontrar un terreno común para lograr algún acuerdo. Claramente no me refería a la polarización como un instrumento para acallar las opiniones contrarias.



¿Y cuales son las consecuencias de esta desalineación de significados sobre este tema?


En el campo de las relaciones humanas, implica que la polarización se convierte en una gran barrera para construir un propósito común, llegar a acuerdos desde la diversidad y el respeto del otro. La polarización dificulta muchísimo construir puentes para cerrar las brechas que hoy nos separan entre géneros, generaciones, realidades sociales, etc. 


En el campo de la política, significa que, a los actores políticos más o menos institucionales, los partidos políticos pero también los actores informales de la vida política en la sociedad, les cuesta ponerse de acuerdo sobre los medios legítimos que deben usare para resolver los problemas del Estado. 


En cualquier caso, la consecuencia más grave en relación a una sociedad polarizada, es que los problemas se patean hacia adelante (ver un blog anterior) y se acumulan. Y cuando finalmente estallan, destruyen la relación, la capacidad colectiva de encontrar soluciones comunes, el tejido social de la familia y el de una sociedad.  


Por lo anterior, es bueno afirmar  que la polarización es un cancer, que hoy está minando las bases de la democracia en muchos países como el nuestro, por lo que debe ser un tema de gran preocupación sin el cual, es imposible construir un futuro común en una sociedad. Al final,  ese es el significado que deberíamos entender para actuar y contrarrestar sus efectos.


PD: le voy a hacer llegar este blog a las 82 personas que estuvieron en el evento de cierre de Orígen, con el propósito de contribuir desde una pedagogía sencilla, a responder la pregunta: ¿porque es importante aclarar el verdadero significado de la palabra polarización? Espero que así se entienda, especialmente por parte de aquellas personas que tienen un significado distinto y distante del concepto y de sus consecuencias personales y sociales  cuando esta tan  presente, como hoy sucede en Colombia.


sábado, 22 de enero de 2022

Dubai, del camello al avión, una historia de éxito


Tuve la oportunidad de estar en Dubai para visitar la Expo 2020 , que por motivos de la pandemia, se pospuso su apertura un año. Ya había visitado a esta Ciudad Estado hacia unos diez años. En esta oportunidad pude observar sus avances y la manera que su economía se había recuperado después de la crisis financiera del 2008, cuando estalló la burbuja inmobiliaria en esa época. 


En este blog quiero mostrar como en medio del desierto, en el curso de un tiempo muy corto, en ese territorio inhóspito surge una Ciudad Estado, como resultado de una visión y de una capacidad impresionante de ejecución. Es un caso que deja una serie de lecciones muy valiosas que mostraré al final del escrito.


De un territorio donde hace apenas 50 años, se comerciaban camellos y perlas, hoy Dubai es un centro de comercio internacional con una infraestructura logística de talla mundial. Es un ejemplo que podría servir para una ciudad como Bogota, por las razones que voy a exponer a continuación.



Dubai es uno de los siete estados que forman parte de los Emiratos Árabes Unidos. En una área de solo 35km2 (Bogota tiene 1775 km2), vive una población de 3.3 millones de habitantes, donde casi el 90% son trabajadores extranjeros temporales. El tratamiento de esta fuerza laboral, en particular personal de la construcción y trabajos más básicos, es uno de los aspectos que han recibido muchas críticas a nivel internacional y uno de los talones de Aquiles de su modelo de desarrollo.



Dubai fue parte de una apuesta que se concretó en 1971, pocos años después de que hubieran logrado recuperar su independencia del Reino Unido cuando entró a ser parte de la confederación de los  Emiratos Árabes Unidos. Hoy, esta confederación compuesta por sietes estados, son un ejemplo para otros gobiernos del Medio Oriente. Y en particular Dubai, que supo invertir los ingresos petroleros desde que comenzó su explotación en 1966, para montar un modelo muy exitoso de desarrollo diversificado. 



En un periodo de cinco décadas, Dubai logró transformarse en un centro muy importante logístico, comercial, financiero y turístico. La Expo 2020 es una iniciativa para presentar 192 países al mundo, pero sobre todo, es una vitrina para mostrar lo que Dubai ha logrado en un tiempo muy corto, en esta región del Oriente Medio.


Pero para entender mejor esta historia tan interesante, primero vale la pena ubicar geográficamente a Dubai y los Emiratos . Están localizados en la parte sur oriental de la Península Arábica, teniendo como vecinos a Arabia Saudita y Omán, y con una costa sobre el Golfo Pérsico.  Es una zona desértica que fue habitada por tribus nómadas a lo largo de los siglos. 


La ciudad de Dubái fue fundada en 1833 por la tribu Bu Glasa, bajo el gobierno del clan Al Maktum. Dubai fue uno de los Emiratos cuyos límites se constituyeron formalmente a finales de los años 60 del siglo pasado, con motivo del retiro del protectorado que se había tenido con Inglaterra desde mediados del siglo XIX.



Una larga historia de vocación comercial, ha sido la  característica que ha distinguido a Dubai de otros estados de la región.  Jugo el papel de ser un hub de comercio hacia Irán, Irak y la India. La explotación de perlas naturales fue una base económica muy importante hasta 1929, y antes de los descubrimientos de petróleo a principios de los 60. Sin embargo, el Oro Negro no cambió la orientación hacia el comercio de Dubai. De hecho, sigue siendo una de sus características más relevantes. 



Hoy se considera a Dubai como el Hong Kong del Oriente Medio, otros lo asimilan a Singapur del Desierto por su desarrollo. La historia detrás de lo que es esta ciudad, es un ejemplo fascinante del poder de la visión de  sus dirigentes. 


La economía de Dubai comenzó a despegar en 1894, cuando el jeque Saeed Al Maktoum, tomó  la decisión de volver el comercio exterior un foco para su desarrollo. Y para incentivarlo utilizó la exención de impuestos en su territorio. Esta ha sido una política que se ha mantenido desde entonces. 


Para darle más fuerza a la orientación comercial de Dubai, en 1903, el jeque convenció a un importante línea británica de barcos para que hicieran de la ciudad un puerto de referencia.  Esta decisión atrajo a mercaderes desde la orilla árabe del Golfo Pérsico . Desde esa fecha ha sido el principal almacén portuario y el puerto comercial con más movimiento de la región. Hoy es el quinto puerto más importante del mundo.


Más tarde, el  hijo de jaque siguió la orientación de su padre, y logró convencer a los británicos de que le dejaran construir un aeropuerto que sirviera de base en la región. En esa época se abrió la puerta para que Dubai pasara del camellón al avión. Y como veremos, este se convirtió en el corazón de la estrategia para hacer de Dubai el primer hub logístico, comercial y turístico de la región. 



Más adelante, esta decisión le permitió a su hijo y sucesor, el jeque Rashid bin Saeed Al Maktoum,  promover la construcción de la compañía aérea Emirates Airlines , que hoy cuenta con 500 aviones, vuela a 150 destinos  y transportó 16 millones de pasajeros en el 2020. También promovió el desarrollo del aeropuerto convirtiéndolo en el más importante de la región y pieza vital del crecimiento de Dubai.


Hoy, quienes han estudiado el caso de Dubai le atribuyen su éxito a tres factores que caracterizan su modelo de desarrollo: la atracción de negocios, la promoción de la marca Dubai como destino, y la participación decidida del Estado en el proceso. Esta estrategia ha sido impulsada por el jeque  Rashid Al Maktoum, quien con su visión,  ha liderado el desarrollo actual de Dubai.


Las decisiones, que se han tomado de manera consistente alrededor de estos tres pilares, están apoyadas  por una sociedad que sigue las tradiciones tribales que respaldan a su gobernantes, encabezados por la familia real que siempre tiene la ultima palabra. Esta estructura de gobernanza paternal, es la que le ha permitido a Dubai tener agilidad para adaptarse y resiliencia para recuperarse ante los cambios económicos y políticos.


Al igual que su homólogo Singapur, con una cultura muy diferente, Dubai ha contado con la intervención fuerte del Estado y el liderazgo visionario de sus dirigentes. En ambos casos, los resultados espectaculares alcanzados, muestran las bondades de tener clara la visión de conectarse con el mundo, para volverse en unos hubs muy atractivos para servir unos mercados regionales muy importantes. 



Como lo hizo Bilbao, que utilizó la construcción del museo Guggenheim para  convertirlo en un icono de la ciudad, Dubai ha utilizado a los arquitectos internacionales más famosos, para posicionar su marca ciudad con el desarrollo de iconos como el Burn Khalifa, el edificio más alto del mundo. El perfil urbano de Dubai que tiene más de 150 rascacielos, solo  es superado en número de edificios altos, por Nueva York y Hong Kong



Otro ejemplo, donde la arquitectura y el desarrollo urbano a gran escala, se han utilizado para posicionar la marca de Dubai,  son los desarrollos de islas artificiales como The Palm. Estos ambiciosos proyectos han permitido generar más suelo, donde se han construido hoteles emblemáticos de 7 estrellas como el Burn Al Arab, y otras edificaciones de lujo que atraen la inversión de muchos expatriados. Hay que anotar que la crisis del 2008, le puso freno a algunas de esas obras faraónicas de recuperación de tierra al mar, y que hoy están suspendidas. 



Buscando posicionarse como el paraíso de las compras, se han construido centros comerciales como el Dubai Mall con una área de 502.000 m2, con se aquarium incluido, que lo coloca como el más grande del mundo, con un acuario increíble incluido.


Entre Dubai y Abu Dhabi, se han desarrollado unos grandes parques temáticos como el de Ferrari World y Warner Brothers. Y en solo cuatro años, en una zona que era un desierto, levantaron Expo 2020 con una infraestructura increíble. 



En este desarrollo tan ambicioso, se construyó una línea de metro con ocho paradas y una autopista de 8 carríleles en ambas direcciones, junto con un complejo habitacional y de oficinas, más la infraestructura para recibir los pabellones de 192 países en una extensión de 4.4 km2. La idea es convertir todo lo anterior en una ciudadela del conocimiento. 


Todas estas obras, una infraestructura vial envidiable, su estabilidad política, seguridad, tolerancia a la diversidad cultural y un alto nivel de vida, han posicionado la marca Dubai como un sitio muy atractivo para atraer expatriados cualificados de todas partes del mundo.


Esta dinámica viene reforzada por una política de cero impuestos a la renta, con una gran apertura para invitar al desarrollo de  nuevos negocios. Como resultado, se ha generado  una gran dinámica  comercial  y de servicio. que han atraído grandes capitales y movilizando inversiones muy importantes en infraestructura. 


Para lograr crear unas condiciones muy atractivas para motivar la llegada de empresas de diferentes sectores de la economía, el gobierno de Dubai lideró un programa muy ambicioso  de promoción de zonas francas.  Hoy ofrece  5 zonas francas generales y 28 zonas francas especiales, que han convertido a este país  en el líder y ejemplo del uso de estos  mecanismo para promover el desarrollo económico y social.



El gobierno de Dubai constituyó la organización DMCC que es una entidad gubernamental establecida en 2002 para mejorar los flujos de comercio de productos básicos a través de Dubai. Su mandato es promocionar a Dubai como destino preferido para el comercio de productos básicos globales y a DMCC como la Zona Franca número 1 del mundo. 

A través de esta entidad, regulan, promocionan y facilitan el comercio en una gama muy amplia de productos, desde oro, diamantes y metales preciosos hasta té, alimentos y materiales industriales. Hoy en día, han vuelto las zonas francas en sede de importantes compañías nuevas y multinacionales, con más de 20 000 empresas con servicios de primer nivel, una infraestructura líder y la vibrante comunidad. 


Como resultado de esa visión, Dubai  hoy tiene la zona franca más grande del mundo:  Janet Ali como parte del puerto del mismo nombre, con 30 millones de m2 de área . Pero hay 28 zonas económicas especiales muy diversas, como Dubai Media City, Dubai Internet City, Ciudad de la salud, Parque de oro el diamante, Dubai Studio City, Pueblo del conocimiento. Cuenta además con una Centro de Arbitraje Internacional muy importante.


Según los registros de DMCC, en el 2021, llegaron un promedio mensual de 170 empresas a las zonas francas especiales de todas partes del mundo.


Y para respaldar la parte de logística que sirve todo este complejo que han creado, cuentan con el quinto puerto más gran del mundo. Además en el 2021, terminaron de construir su segundo aeropuerto internacional, capaz de manejar 120 millones de pasajeros al año y 12 millones de toneladas de carga. Este proyecto hace parte de un nuevo complejo integrado conocido como Dubai World Central y es central en la estrategia de desarrollo de Dubai.


Todo este hub logístico de carga y pasajeros se ha diseñado para atender un mercado de más de 2000 millones de personas a no más de 4 horas de avión . Es un magneto para turistas, inversionistas y para los jóvenes árabes de la región. 


Martín Gustavo Ibarra, quien es el experto más reconocido en nuestro país en comercio internacional y quien conoce muy bien el desarrollo de Dubai, me comentaba lo siguiente. El puerto  recibe contenedores con materias primas, que son procesados en las zonas francas y empaquetados para abastecer la creciente demanda de e-commerce  que son enviados utilizando el aeropuerto internacional. El aeropuerto ha hecho que la ZF Ciudad de la salud, se convierta en el centro de atención médica más importante en el Oriente Medio.


Dubai en medio de su éxito enfrenta unos riesgos importantes.  La altísima dependencia de trabajadores extranjeros y las críticas que tienen las políticas con los trabajadores menos calificados, se suman al potencial de inestabilidad de la región.  Estos son unos  riesgos que se podrían traducir en una agitación social desestabilizadora por parte de este grupo de trabajadores extranjeros. Para enfrentar esta situación, el gobierno ha tomado recientemente unas medidas muy importantes. 


Se han planteado cambios profundos en el sistema educativo para desarrollar el capital humano nacional.  Se espera promover una nueva generación de jóvenes que estén mejor equipados para usar las herramientas del futuro, según lo expresó recientemente el jeque Mohamed Bin Rashid. Están siguiendo el mismo camino de Singapur que tardó una generación para cosechar los frutos. 


La alta intervención del Estado en el proceso de desarrollo, ha demostrado que la ha dado a Dubai una alta capacidad para realinear sus políticas de atracción de inversión y promoción de su marca, de acuerdo a sus objetivos de crecimiento y los cambios del entorno. Sin embargo, si no se resuelve el problema estructural del capital humano, el modelo de Dubai se pude descarrilar. 


La historia del desarrollo de Dubai y de los Emiratos Árabes Unidos , a pesar de las grandes diferencias culturales que tienen con otros países, deja algunas lecciones muy interesantes en estos tiempos tan turbulentos que vivimos. 



El poder de la visión. La apuesta del jeque Rashid Al Maktoum, para plantear volver a Dubai un destino, y formular un plan para lograrlo que rompía  con muchos prejuicios históricos y culturales, es un ejemplo del poder de una visión y del liderazgo en acción, para transformar los destinos de una sociedad



La unión hace la fuerza. Los siete Emiratos entendieron que juntos eran más fuertes que separados. Y a pesar de diferencias históricas, e inclusive conflictos fronterizos entre Dubai y Abu Dhabi, los dos lideraron su confirmación en función de una visión colectiva que les funcionó.



Ejecución, ejecución. Una visión sin capacidad de ejecución es solo un sueño. El desarrollo de Expo 2020, es un ejemplo de lo que se logra cuando se suman la visión de un dirigente con la capacidad del Estado para ejecutarla.



Marca Dubai. Por su tamaño y ubicación, no tenían otra opción que la de  hacer unas apuestas contra intuitivas, para atraer la atención sobre Dubai. Esta decisión les ha permitido construir una marca singular y poderosa, que los ha posicionado como un sitio único para el turismo y para hacer negocios internacionales.  



Asumir riesgos y pensar en grande. Para sustentar su apuesta de conectarse con el mundo, desarrollaron una infraestructura logística y de transporte de talla mundial. El Estado se atrevió a implementar  unas políticas de apertura que los hizo un sitio irresistible para el desarrollo de los negocios internacionales orientados a servir a una región de más de 2000 millones de personas.


Capital humano para el siglo XXI. Dubai utilizó el capital generado por el petróleo, mientras lo tuvo, para invertirlo de manera inteligente en el desarrollo de una visión. Trajo mano de obra barata, con políticas muy cuestionadas, para desarrollar su infraestructura. Pero ahora, se ha dado cuenta que la sostenibilidad de su proceso para seguir generando riqueza,  depende de la formación de una nueva generación de capital humano local que se complemente con el capital humano extranjero que ha llegado al país. 



Y la lección mayor. En solo una generación, desde 1971, Dubai ha logrado demostrar que su cultura, ubicación en el desierto, y su minúsculo tamaño, no eran frenos para poder pensar en grande y con visión de futuro. 


Todas estas lecciones hoy brillan por su ausencia en nuestro país.  En medio de un proceso electoral no hay propuestas grandes que inspiren a los colombianos a construir un propósito común para un desarrollo mucho más ambicioso y sostenible. Esta realidad demuestra un profundo vacío de liderazgo en la dirigencia política y empresarial, y que hoy nos tiene al borde del abismo.




viernes, 24 de diciembre de 2021

La indiferencia y la complacencia perdieron en Chile


 Los resultados contundente de las elecciones  en Chile muestran que Boric, un joven de 35 años, derrotó a Kast su contrincante de manera contundente y en contra todas las expectativas. Esta elección y la Asamblea Constituyente que hoy está deliberando, son el resultado de un procesos de desmantelamiento del sistema imperante en Chile desde 1991. 

En un país tan conservador como se pensaba que era Chile, la victoria de Kast, es la del Partido Comunista que muy seguramente va a tener un papel muy protagónico en el devenir de ese país en los próximos años. Es la victoria de la extrema izquierda desde donde viene el nuevo presidente de los chilenos.



Y es la victoria del movimiento de jóvenes que se manifestaron contra el sistema en el 2011,  donde Boric era un dirigente estudiantil, y que en el 2019 lideraron las marchas que destruyeron una buena parte del Metro de Santiago, como protesta por un incremento mínimo en el costo del pasaje. Este último evento, sirvió de telón de fondo para los movimientos sociales muy complejos que afectaron a otros países de la región incluyendo el nuestro, con unas consecuencias muy graves en el orden público y la economia.


El impacto de las elecciones de Chile, se va a sentir muy fuertemente en toda America Latina. Y en mi opinión, va a ser la antesala de lo que veremos en Colombia en marzo y mayo, cuando se conocerán los resultados de las votaciones para el Congreso y la Presidencia de Colombia.  Por lo tanto, estos resultados merecen unas reflexiones más profundas porque marcan una tendencia muy clara hacia los regímenes de izquierda cuyo impacto no va a ser menor.


Para comenzar, voy a compartir con mis lectores, un mensaje que me escribió un empresario chileno amigo mío al día siguiente de conocerse los resultados de la victoria de Boric.    



Y termina



Al discurso al que hace referencia mi amigo,  es el que publiqué en el blog de la semana pasada. Y como se puede leer en su respuesta, la reacción del resultado de las elecciones que el comenta tiene dos puntos que vale la pena resaltar. 


El primero, es que no se lo esperaban y es evidente  el impacto de los resultados. Y es comprensible, porque un presidente de extrema izquierda y una nueva Constitución que va a estar ampliamente influenciada por los resultados electorales del pasado domingo, apuntarían a unos cambios muy significativos en Chile.


El segundo punto que quiero mencionar, lo relaciono a la a última parte del mensaje de mi amigo. Buscar responder con unas iniciativas tarde “que se debieron hacer hace un año y medio” o mucho más diría yo. Y su frase final es para enmarcar: “una indiferencia de los empresarios a la crisis de la pandemia, que da rabia”, y yo añadiría mucha indignación.


Me sospecho que este mensaje está reflejando el estado de ánimo de muchos chilenos de la derecha del espectro político de ese país. Deberán estar meditando, desde el observador que representan, sobre cómo fue posible llegar a esta situación que los tomó con los pantalones abajo.



Una posible respuesta nos la brinda mi amigo en su chat: es la indiferencia, que se suma a la complacencia,  reflejadas en el discurso del presidente saliente Piñera, una semana antes de que le estallaran en la cara las protestas en el 2019, cuando manifestó que Chile era un oasis en AL. La sumatoria de estas dos actitudes  fueron una combinación letal. 


Los resultados de la indiferencia y la complacencia  productos de la ceguera colectiva de la élite política y empresarial, demuestran una característica que hoy son un común denominador de los gobiernos de la región y  sin distinción de su color político. 


El  caso emblemático de Venezuela es el primero que salta a la vista, y donde sería una payasada que Maduro se atreviera a ponerla como un oasis y referente para los demás países. 


La extrema izquierda representada por este dictador y su soporte cubano, es un ejemplo de la indiferencia que produce la soberbia del poder despótico y absoluto, y también que genera complacencia porque se siente intocable. No se por cuánto tiempo más va a durar esta situación tan aberrante, que ha producido la migración masiva más grande de la historia en AL, pero como dice el refrán popular: no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. 


Pero volviendo al caso chileno, gracias a los consensos que se generaron en 1991 entre los partidos de centro e izquierda, que se conoció como la Concertación, se sentaron las bases  del desarrollo notable que tuvo Chile durante dos décadas y que convirtió a ese país un ejemplo de madurez política y estabilidad para el resto de la región.  


En esa época, los partidos ganadores, tomaron la decisión política de no desmantelar algunas de las principales decisiones de política económica, como las privatizaciones y la apertura del país a los mercados globales. Haciendo un balance, vieron que habían tenido un impacto positivo para el país, que había que complementar, acelerando otras transformaciones más orientadas a las necesidades sociales de la población. 


Los indicadores de Chile durante esos años, mostraron avances notables del impacto positivo que tuvo el pragmatismo político de los políticos de centro e izquierda, en ese momento histórico de la transición. Se apuntaló la democracia, dejando atrás las consecuencias de la historia de 16 años de la dictadura de Pinochet, sabiendo que había cosas pendientes, pero que era lo mejor posible dado el entorno del momento, especialmente con los militares.


Pero la complacencia que se generó, después de 20 años de la Concertación en el poder, sentaron las bases para las protestas de los estudiantes en el 2011, donde el hoy presidente electo, hizo sus primeros pinitos en la arena política como dirigente estudiantil. Esto condujo a que en los siguientes años hubieran cambios reflejados en dos gobiernos de derecha y otro de izquierda. 


Lo interesante de este periodo de tres décadas de la historia de Chile, es que se mantuvieron los pilares centrales que se habían planteado en 1991: una economía de mercado, la privatización de muchos servicios, pero sin una red de protección social, que reconociera las necesidades y expectativas cambiantes y crecientes de una masa de la población, que se sintieron excluidos  de los avances de su país. 


Para esta masa, que votó con el 55% a favor del cambio extremos que representa Boric, Chile estaba lejos de ser el oasis que veía Piñera cuando hizo esa afirmación. El estallido social del 2019, tuvo el efecto de correr el velo que mostró la cara oculta de otra realidad. 


La indiferencia y la complacencia de los dirigentes chilenos, les había impedido ver y reaccionar con más rapidez y oportunidad. Se había perdido el pragmatismo que les había servido tanto para tomar las decisiones que impulsaron el crecimiento de Chile durante dos décadas. 


Pero lo interesante del caso chileno, es que desde las dos orillas del espectro político, se hubieran creído el cuento de que Chile ya era un país del primer mundo, y que los avances logrados eran unánimemente apreciados por toda la población. Esto generó la complacencia que manifestó Piñera hasta que estallaron las protestas sociales en septiembre del 2019. En ese momento ese bonito sueño les estalló en la cara a la dirigencia política y empresarial chilena. 



Un nuevo paradigma del desarrollo había nacido en medio de la destrucción, la violencia y el miedo del 2019, y que han sido las parteras de la Historia. La indiferencia y la complacencia, habían sembrado las semillas de un movimiento liderado por jóvenes y partidos como el Comunista, que había estado agazapado, a la espera de una nueva oportunidad para reivindicar la vigencia de sus propuestas hechas en la época de Allende.


Independiente de las consideraciones anteriores , y que el 55% de la población hubiera votado por un cambio profundo que puede tener consecuencias impredecibles, hay una realidad que los chilenos no pueden ignorar. Chile representó por más de cuatro décadas, el ejemplo de un país exitoso que supo sortear una dictadura y tuvo un manejo pragmático desde el centro y una izquierda moderada. Durante las dos décadas de la Concertación, se logró desarrollar una cultura política de acuerdos, que le brindó estabilidad y prosperidad al país. 


El problema del éxito, es creer que es eterno, y no darse cuenta que el cambio es la constante de la historia. Pero más grave aún, no tener la capacidad de leer los cambios que hoy generan situaciones de alta volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad, y que requieren de una gran flexibilidad para sortear los grandes retos que enfrentan las sociedades contemporáneas. 


Esta es una inmensa dificultad que tienen los dirigentes políticos, sin distinción de su color político, y las instituciones que soportan al Estado en sus diferentes niveles. Parecería que los hechos los sorprenden y atropellan cada vez con mayor facilidad.


El punto anterior, explica el porqué, los avances logrados con mucho esfuerzo, se comenzaron a desmoronar desde el 2011. La complacencia, como ya lo he mencionado, fue en buena medida responsable de lo que sucedió. En los siguientes diez años, la indiferencia y la ceguera de la clase dirigente, terminó por minar las bases que sustentaron los logros del país.



¿Que escenarios se podrían  esperar?.


¿Será posible que se repita de nuevo el milagro del pragmatismo del 91? ¿Ganará la sensatez de los chilenos, del nuevo gobierno y de los partidos de oposición, que les permita tomar las  mejores decisiones y no demoler los logros para construir sobre ellos y que fueron conseguidos gracias  a décadas de esfuerzo?.  Si lo lograran, esta  postura tendría que aceptar  los cambios y ajustes que seguramente se tendrán que realizar para incluir a la población que se siente hoy excluida. 


Si lo lograran, le permitiría  a Chile avanzar y volver a ser un ejemplo de madurez política  para los demás países latinoamericanos. Estarían demostrando que el desarrollo económico no riñe con el desarrollo social. De hecho, el cambio más grande que se ha dado desde el 91 en el mundo, es que las brechas de desigualdad, son un inmenso freno para lograr una prosperidad incluyente que beneficie a la población. Y sin ella, no es posible el desarrollo sostenible, como un gran propósito colectivo,  porque no contaría con el apoyo de la población. Esa es la principal lección de los resultados electorales en Chile. 


¿Pero como podrían volver a conseguir el milagro de una nueva concertación?. Evidentemente reconociendo la necesidad de balancear el desarrollo económico con el social, para corregir  los desajustes y cerrar las brechas existentes,  que la complacencia e indiferencia generaron.


 ¿Que modelo podrían tomar como referencia? Para desarrollar un paradigma  más equilibrado entre lo económico y lo social,  el nuevo gobierno podría inspirarse en el ejemplo de países como Dinámica, Suecia o Noruega, donde el capitalismo consiente, es el motor económico, pero el Estado es el encargado de brindar una red de protección social.  


Esta arquitectura  implica liderar un   un acuerdo entre las dos partes , para tener como norte un propósito superior que responda por un desarrollo más equitativo para todos. Sería la base de una prosperidad sostenible e  incluyente  porque contaría  con un amplio  respaldo popular.


Un segundo escenario posible tendría un sello  típicamente latinoamericano. El gobierno de Boric, deslumbrado por la victoria obtenida, y asesorado por el Partido Comunista, resuelve ignorar los avances obtenidos tras varias décadas. De manera ciega o posiblemente muy consciente, porque era lo que buscaban, desconocen una vez más las condiciones que hoy tiene el entorno, y toman como referente el ejemplo de Venezuela, Peru, Argentina, Nicaragua, y Salvador. Deciden desmantelan la institucionalidad, espantar la inversión extranjera, y promover una fuga de capitales y de talento que drena al país.


¿Qué camino escogerá el nuevo presidente y cuáles serán los resultados?  Solo el tiempo y la historia nos los dirá. 


Y mientras tanto en Colombia, espero que este blog nos sirva de espejo para hacer nuestras propias reflexiones…¿En qué escenario nos moveremos nosotros y con quién será en los próximos meses?




sábado, 18 de diciembre de 2021

Devolverle la esperanza a Colombia


 “Lo que cuenta en la vida no es el simple hecho de haber vivido, es la diferencia que hemos logrado en la vida de los demás, lo que le da el verdadero significado a nuestra vida”. Mandela


En este blog quiero compartir con mis lectores las palabras que les dirigí a un grupo de 82 personas provenientes de diferentes partes del país, quienes tuvieron la oportunidad de vivir por cuatro meses,  el proceso LIDERAZGO TRANSFORMADOR Y DIVERSIDAD, dirigido por la Fundación Orígen y patrocinado por la empresa Amarilo. Fueron 82 personas cuidadosamente seleccionadas por su trayectoria de liderazgo en diferentes regiones de Colombia


Estamos cerrando un año histórico con momentos muy complejos en la sociedad colombiana. Ya es un lugar común hablar, que la crisis de la pandemia, ha puesto en la agenda nacional,  los graves problemas de miles de colombianos que hoy se han empobrecido más, y que inclusive muchos de ellos están pasando hambre. Estos eran aspectos en los cuales el país había hecho avances importantes en los últimas dos décadas . 


Pero hay algo más grave aún: hay una inmensa crisis de confianza en las instituciones y de desesperanza y miedo, que como unas nubes negras, que anuncian tormentas aún mayores, está obscureciendo el ambiente, impidiendo a mucha gente,  ver la posibilidad de un futuro mejor. Esta situación es especialmente crítica en los jóvenes, quienes en estas últimos  meses, han sido los protagonistas mas visibles en las movilizaciones que paralizaron al país.


Hoy, Colombia necesita urgentemente contrarrestar estas dinámicas que se degeneraron en manifestaciones violentas, acompañadas de una creciente intolerancia y confrontación. Para mantener la analogía con la vacuna del covid-19, necesitamos vacunar el espíritu para evitar que el odio, la violencia y la ira, carcoman el alma de la nación. 


Ese es el abismo hacia el cual  nos quisieron  conducir algunos, durante los meses de convulsión social que hemos tenido, con el pretexto de defender el derecho a la protesta, pero sin importarles que, al hacerlo utilizando la violencia, atropellaron otros derechos igualmente consagrados en nuestra Constitución, como son la vida, la movilidad, la alimentación, el trabajo y el acceso oportuno a la salud.


Yo se que todavía, seguimos viviendo unos momentos con muchas dificultades que afectan a millones de nuestros conciudadanos. Pero se también, que dependiendo de cómo los manejamos, podemos tener en nuestros manos un problema aún mayor o una inmensa oportunidad. 


Para demostrarlo, quiero compartir  una pequeña historia que ilustra la invitación que quiero hacerles hoy, y que he utilizado en otras oportunidades en Origen. Pienso que les puede inspirar hacia adelante, para sacarle más provecho al afrontar los retos que les presente el camino de la vida.



Víctor Frankl , fue un psiquiatra y filósofo austriaco que en 1942, cuando los Nazis habían invadido su país, terminó en dos de los peores campos de concentración: Auschwitz y Dachau, donde exterminaron la vida de millones de judíos. 


Pues bien, para no dejarse destruir física y psicológicamente durante los tres años de cautiverio que padeció, se propuso tres cosas:  aprender, ayudar a otros y poder contar su experiencia. Estas fueron las bases que le dieron un propósito superior,  que mantuvo viva su esperanza  de poder sobrevivir, cuando tanta gente, incluyendo toda su familia, no lo logró. Más tarde escribió su famosísimo libro: “El hombre en busque de sentido” 


El caso de Frankl me parece muy oportuno recordarlo en estos momentos, porque trae a la memoria la inmensa capacidad que tenemos los seres humanos de superar las condiciones más complejas. También, deja varias lecciones muy importantes para enfrentar la época turbulenta en que vivimos y para sacarle un mayor provecho a lo aprendido con Origen:


    • Tener un propósito superior que nos permita no dejarnos invadir por la desesperanza, el miedo o la desesperación, para darle sentido a los que somos y hacemos. No intentarlo es resignarse a estar muertos en vida
    • Mantener una actitud siempre abierta al aprendizaje, porque como Frankl nos lo demostró, siempre, lo podremos hacer aún en las peores momentos de nuestra existencia.
    • Superar la tentación al aislamiento en momentos de crisis, para conectarse con la voluntad de servir a los demás. Esto da sentido y alegria, y es un gran antídoto para la depresión y la desesperanza .
    • Compartir con otros las experiencias difíciles vividas, para mostrar que siempre tenemos la posibilidad de superarlas y poder beneficiar a otras personas que estén en circunstancias similares.
    • Pararse como observador diferente de su propia vida, para abrir las puertas a muchas posibilidades, que si no lo hacemos, se nos cierran en nuestras narices. 
    • Resaltar el poder del buen ejemplo para contrarrestar,  en la balanza de la vida, el de los malos ejemplos que nos impiden crecer como seres humanos y que nos enturbian la razón.


Afortunadamente hoy estamos muy lejos en Colombia, de pasar por una situación tan dramática como la que experimentó Frankl en los campos de exterminio de la Alemania Nazi, donde millones de personas perdieron la vida. Pero en estas épocas difíciles que se han producido por la pandémica, y otras que vendrán, si podemos aprender de su ejemplo, para superarlas, y crecer en el proceso.


No se puede minimizar la crisis económica y social que generó la pandemia. Tampoco se pueden minimizar los riesgos que enfrentamos hacia adelante como sociedad. Tenemos en los próximos meses un entorno electoral muy complejo donde se va decidir el futuro de nuestro país. Es un proceso que va a enfrentar a la sociedad colombina,  con sus miedos, sus creencias y sus preocupaciones, pero también, con las oportunidades de crecimiento que se podrían  encontrar.


Lamentablemente, si algo ha evidenciado la pandémica y las dinámicas que hemos visto en estos últimos años, en el mundo y en nuestro país, es un profundo vacío de liderazgo político. Es una realidad que se quiere aprovechar por algunos dirigentes, que desde los extremos del espectro político, buscan capitalizar ofreciendo el oro y el moro, con soluciones mágicas a los problemas muy complejos que tenemos, en momentos donde hay una gran desesperanza y desorientación en la sociedad. 


El punto anterior señala la urgencia  de encontrar un norte común, un propósito superior que le dé sentido a nuestra existencia, que nos devuelva la esperanza y la energía para superar los múltiples obstáculos que vamos a seguir encontrando en el camino, especialmente, si vamos a ejercer el liderazgo que es la razón por la cual ustedes vivieron la experiencia de Origen. 


Pero el mensaje que espero que les haya quedado muy claro, es que las verdaderas soluciones a nuestros problemas como país, a nivel regional y local,  solo se podrán conseguir si las trabajamos colectivamente, y no cada uno por su cuenta. Vivimos un mundo volátil, incierto, complejo y ambiguo, donde no hay posibilidad alguna, de que las soluciones las tenga un individuo o una organización.  


Como los desafíos en el ejercicio del liderazgo son tan grandes, independientemente del contexto donde  se  realicen, necesitamos pararnos en valores trascendentes como son: la solidaridad, la inclusión, la colaboración y el respeto a los demás. Y también, que tengamos la capacidad empática para poder tenderle la mano a otros que nos encontremos en el camino. 


Con el comentario anterior, debemos entender que las propuestas que promuevan la cultura del sálvese el quien pueda, la polarización, la descalificación del otro, la indiferencia y la desconexión con nuestro entorno que debemos de cuidar, no nos va a permitir superar la crisis actual. Tampoco podremos mejorar significativamente como sociedad. 


Y para lograr que el mensaje cale en lo más profundo del alma de nuestra sociedad, vamos a necesitar personas que se conviertan en modelos de rol positivos a todos los niveles, para que con sus acciones en beneficio de los demás, ayuden a liderar el proceso de cambio que requerimos hacer. 


Vamos a necesitar un nuevo concepto de liderazgo colectivo, sustentado por el ejemplo de muchas personas con capacidad de orientar a otros en función de un bien comun que permita construir ciudadanía y que soporte el sistema democrático, que hoy se encuentra atacado por varios frentes. 


Necesitamos personas que se constituyan en comunidades de liderazgo, conectadas entre sí, para lograr que el buen ejemplo le haga el contrapeso, a una narrativa de desesperación y miedo que hoy nos invade. 


Necesitamos construir una nueva historia, que nos devuelva a todos la confianza y la esperanza, de que unidos, podemos más que divididos, y que somos más los que queremos construir y no destruir. 


Para terminar esta palabras en el día de hoy, es la invitación a una aventura donde van a poner a prueba lo aprendido en Oriegen. Es un viaje para muchos de ustedes que va a significar un antes y un después. En épocas de tanto escepticismo, es una invitación a soñar. Por esta razón, quiero que cierren los ojos y se dejen transportar en el tiempo hacia el futuro en una década. 


Están ustedes leyendo un artículo en diciembre  del  2031 con el título: Motores de Esperanza, un movimiento social que está transformando a Colombia. En él se  recoge la experiencia de una red a nivel nacional , conformada por más de mil nodos en todo el país de comunidades de liderazgo, que ya cuenta con más de 100.000 personas, que están  liderando 50.000 iniciativas de alto impacto en sus regiones. Ha sido un proceso donde todos han aprendido de las experiencias de los demás. 


En ese artículo se describe como logró Origen, en alianza con otras muchas organizaciones, jugar un papel muy relevante en el proceso. Es la historia de una comunidad que decidió tender puentes en sus áreas de influencia, donde han actuado para neutralizar la polarización que había sido la marca de la década.  


En resumen, la invitación y el reto que les quisiera hacer hoy es a contestarnos la siguiente pregunta: ¿Será que ese sueño lo podemos todos volver una realidad? ¿Queremos que en diez años esta  sea la historia que nos quisiéramos creer y poder contar? 


Les puedo garantizar que si transformamos la narrativa actual de desesperanza, miedo, odio y polarización, aprovechando las lecciones que nos deja la experiencia de  Víctor Frankl en un campo de concentración, estaremos haciendo colectivamente un gran aporte a la transformación del país.  


Ese sería su aporte  para cambiar el pesimismo actual que nos invade, y la creencia de que alguien nos va a hacer el milagro, por una visión colectiva  mucho más esperanzadora y positiva, que capitalice lo que tenemos y podemos aportar entre todos. Para lograrlo, necesitamos despertar el liderazgo colectivo, que es el gran propósito que tiene Oriegen al movilizar la red de más de 2500 personas, que como ustedes, han tenido la vivencia que hoy están concluyendo. 


Solo si adoptamos colectivamente este cambio de mentalidad, les repito que es posible volver el sueño una realidad, que haga brillar  los ojos  de millones de colombianos, porque han recuperado la esperanza, el orgullo de un futuro mejor y los ha hecho creer de nuevo en su pais. Está en sus manos decidir aportar y sostener a este gran propósito que necesita Colombia


Con las palabras anteriores en sus mentes, nuestra tarea en Origen es aportar a construir  esta nueva realidad de un gran movimiento de liderazgo colectivo en el país. Al  cerrar el proceso de formación y potencialización para ejercer el liderazgo, su siguiente paso con nosotros es participar muy activamente para fortalecer  nuestra  comunidad,  ampliar la red e inspirar a otras personas a sumarse a esta aventura para transformar a nuestro pais.