Entrada destacada

A veces SI a veces NO...

Finalmente se firmó el acuerdo con las FARC. Por esta razón, en  las próximos semanas, me propongo oír la letra de la canción de Julio Igles...

Mostrando entradas con la etiqueta liferazgo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta liferazgo. Mostrar todas las entradas

sábado, 20 de abril de 2024

La Innovación Social una palanca para el desarrollo de Bogotá


 


“ El miedo secuestra la inteligencia , la creatividad , paraliza la acción y nos deja vulnerables. ” 

Al finalizar mi blog de la semana anterior yo escribí: “ Hemos desarrollado una cultura muy individualista, egoísta, muy poco empática y de gran desconfianza hacia el otro.  En este momento, cuando se requiere una cultura colaborativa, de corresponsabilidad, solidaridad, y que promueva la confianza , nos damos cuenta que no la tenemos y es el gran talón de Aquiles que mina nuestro sistema inmunológico social…” dejando a la sociedad expuesta al asalto que hoy está haciendo la extrema izquierda con Petro a la cabeza.

En este blog, me voy a referir a  las condiciones culturales que son necesarias desarrollar como anticuerpos,  para reaccionar al miedo y la desorientación y comenzar a fortalecer nuestros sistema inmunológico.  Espero que no sea muy tarde porque más vale tarde que nunca . Tenemos que reaccionar en un tiempo muy corto. Es difícil pero no imposible como lo demostré en mi blog anterior. 


Entender la urgencia de este reto,  es fundamental si queremos evitar repetir el ascenso al poder de un personaje como Petro, que con aparentes buenas intenciones, esta sembrando el caos y  ya destapó su propósito de quedarse en el poder.  Como un cancer, pretende destruir nuestra precaria democracia, que a pesar de sus defectos, es infinitamente mejor que la dictadura que ha acabado con Venezuela. 



Tenemos que estar muy ciegos si no reconocemos que necesitamos   una cultura que sirva para fortalecer el sistema inmunológico de nuestra democracia, y repito, si queremos evitar el desastroso camino de Venezuela, que cada día deja de ser una potencial pesadilla a una muy posible realidad.


Necesitamos desarrollar con urgencia una cultura  más acorde con los inmensos desafíos que tenemos como sociedad. Cultura que promueva un sentido de corresponsabilidad y de agencia , que fortalezca la solidaridad y genere confianza, para que podamos colaborar. Son requisitos culturales fundamentales  para enfrentar colectivamente los  inmensos retos  y peligros que enfrentamos.  En un entorno tan complejo  el individualismo es un rasgo cultural nocivo para nuestra supervivencia como sociedad.  



Surgen muchas preguntas incómodas como resultado de las reflexiones anteriores


¿Cómo despertar la transformación de una cultura más colaborativa, responsable y corresponsable ?

¿Cómo pueden las ciudades resolver con eficiencia sus desafíos públicos?

¿Cómo pueden hacer frente al cambio climático y ser más sostenibles? 

¿Cómo pueden aprovechar la tecnología y ponerla al servicio de las personas?

¿Cómo pueden impulsar iniciativas locales innovadoras?

¿Cómo pueden convertirse en ciudades colaborativas?


Pero aquí viene una pregunta clave: ¿cómo lo vamos a hacer?


No tengo la respuesta pero si me atrevo a compartir varias  experiencias que pueden orientarnos y  que hemos venido liderando desde la organización Connect, la  Fundación Origen, las iniciativas de Motores de Esperanza y Diálogos de Futuro, con un grupo importante de empresas y universidades .



Evidentemente, el inmenso reto que tenemos como sociedad no lo podemos abordar con la misma lógica con la que hemos actuado y que nos ha conducido a la situación actual. Es necesario “pensar fuera de la caja” para ver lo que hasta ahora no hemos podido lograr y nos ha impedido actuar.


Desde el 2006 hasta el 2011 , un grupo de colegas empresarios y rectores universitarios , nos propusimos mover los concepto del uso del liderazgo, la innovación, la ciencia y la tecnología, como factores críticos para el desarrollo del país. Lo hicimos dentro del marco de valores expuestos en este blog.


En su momento, algunas personas nos tachaban de “loquitos” porque estos eran temas que estaban por fuera del radar de los grandes debates nacionales. Sin embargo , el aplicar el dicho de “insistir , persistir y nunca desistir”, en función  de una visión clara de futuro, hoy nos permite afirmar que afortunadamente no estábamos equivocados. El resultado fue la creación de instituciones y fundaciones innovadoras como Connect y Origen,  e impulsar iniciativas  que buscan tener un alto impacto social como Diálogos de Futuro y Motores de Esperanza, que han surgido después de  casi dos décadas de trabajo y esfuerzo colectivo. 


Todos ellos, son unos excelentes ejemplos del tipo de resultados de gran impacto, que se obtienen, cuando los factores culturales mencionados en este blog están presentes, y sirven de marco de actuación en función del bien común.


He hecho este recuento porque estas experiencias exitosas las quiero mostrar para ilustrar la importancia de “salirse de la caja” para innovar. Hoy Colombia enfrenta unos problemas muy complejos en varias dimensiones sistémicas: el ser, lo social, lo económico, lo político y lo ambiental. 



Pienso que es el momento para traer a la mesa la importancia del enfoque de la “ la Innovación Social” . 


Hay varias aproximaciones a la definición de que es la innovación social. Veamos algunas de ellas que encontré en Google y usando el Chat GPT.


La CEPAL define la innovación social como “nuevos procesos, prácticas, métodos o sistemas para llevar a cabo procesos tradicionales o tareas nuevas que se hacen con participación de la comunidad y los beneficiarios.


Según la Stanford Graduate School of Business, la innovación social es «una solución nueva a un problema social la cual es más efectiva, eficiente, sustentable o justa que la solución actual, cuyo valor agregado aporta principalmente a la sociedad como un todo, en lugar de únicamente a los individuos»


Según Wikipedia la innovación social consiste en un conjunto de estrategias que se orientan a generar ideas y proyectos para enfrentar problemas estructurales de la sociedad. Y yo le añado: en sus dimensiones sistémicas del desarrollo: el ser, lo público, lo ambiental, lo social y lo económico. Por ello, cada vez más organizaciones, empresas y gobiernos, apuestan por la innovación social como una herramienta para generar cambios que contribuyen a los 17 ODS de la ONU.



¿Cómo genera impacto la innovación social?


Al involucrar a los ciudadanos en la creación e implementación de soluciones, se fortalece la confianza en el tejido social y se fomenta un sentido de corresponsabilidad, colaboración, solidaridad, pertenencia y empoderamiento. Además, la innovación social puede generar un efecto multiplicador, inspirando a otros a tomar acciones similares


¿Cómo surge la innovación social?


La innovación social se basa en la participación directa de emprendedores, colectivos ciudadanos e “innovation makers”, en la resolución de problemas en las cinco dimensiones del desarrollo sostenible mencionadas anteriormente, teniendo en cuenta las nuevas posibilidades e implicación que ofrecen las tecnologías digitales, la IA, el despertar de una mayor conciencia ciudadana y la creatividad ...


Lo interesante de fomentar la aproximación de la innovación social, es que permite desarrollar la cultura sustentada en los valores de la corresponsabilidad, la colaboración, la solidaridad,  que refuerzan  la confianza. Pero se requiere liderazgo individual y colectivo. Y también una mentalidad experimental 



Son estas reflexiones  las que  han llevado al Alcalde Galan y su equipo,  a darle  luz verde a la iniciativa ciudadana y de innovación social de Motores de Esperanza. Esta apuesta se alinea muy bien con el legado que quiere dejarle a Bogotá su  Administración: la recuperación de la confianza y un relacionamiento constructivo y corresponsable entre su Administración  y la comunidad, mediante la conformación de comunidades de liderazgo colectivo (Comunidades de Desarrollo) y el fortalecimiento de la gestión local. 


En Motores buscaremos potencializar redes de  grupos de liderazgo, para incrementar la capacidad de  gestión desde la base,  e impulsar iniciativas innovadoras en cada localidad, para que Bogotá sea  en una ciudad de grandes oportunidades, un magneto para la inversión  y un referente  internacional.


En próximos blogs voy a entrar en profundidad en algunos de los principales componentes que ya estamos trabajando con un equipo de la Alcaldía para lanzar muy pronto nuestra propuesta ciudadana. Esperamos que  contribuya al bienestar de 8 millones de habitantes de la ciudad más importante de Colombia: Bogotá y sirva para una nueva narrativa y ejemplo para   otras ciudades en el país .





(

.


.


domingo, 12 de diciembre de 2021

El poder de las historias para reimaginar el futuro.

 



En un blog de hace un mes, escribí sobre el poder de las historias. Fue un aporte muy bien recibido que entró en sintonía con muchos de mis lectores. El tema lo he vuelto a retomar con motivo de una presentación que voy a hacer mañana en una ceremonia para celebrar una década de la Corporacion Connect Bogotá. 

Mi aporte como Presidente del a Concejo de esta organización, va a ser una propuesta para construir el siguiente capítulo de la historia, sobre el papel que debemos tener para seguir aportándole al ecosistema de Ciencia, Tecnología , Innovación y Emprendimiento de la región y al país. 


Mi propuesta busca invitar a las empresas y universidades que nos apoyan, a incorporarse muy activamente al desarrollo  de esta iniciativa que debe continuar. Con este fin, me pareció interesante hacer algunos comentarios adicionales, a los que ya hiciera en el blog anterior sobre este tema, en relación al papel de las historias como herramientas para el liderazgo que facilitan el inspirar, pero también alertar cuando son utilizadas para confundir y desorientar. 


Desde esta perspectiva, es una invitación para hacernos una pregunta muy importante: ¿cuál es la historia que nos queremos creer como sociedad que sirve de marco para el aporte que queremos hacer desde Connect?



Las historias que nos contamos pueden tener un papel muy positivo e inspirador, tanto si nos referimos al pasado, como si lo hacemos para proyectarnos al futuro. Pero tienen su lado negativo, que si no se tiene en cuenta, el resultado puede propiciar decisiones e interpretaciones erróneas sobre la realidad. Veamos algunos puntos que se deben de tener en cuenta a los ya anotados hace un mes en mi blog sobre el tema 


Yo parto de un supuesto, que cada vez lo veo  con mayor claridad y validez. No hay conciencia por parte de  millones de colombianos, que la historia que se cuentan de su país,  les define su identidad y la realidad que quieren ver. También,  que condiciona sus posibilidades de avanzar. 


Para estas personas,  la  historia que tienen de Colombia es muy negativa. Define su realidad, sin entender  que es solo eso: una historia que es producto de su imaginación, y por lo tanto está hecha de ficciones. Estas son el producto de los filtros constituidos por supuestos, creencias y valores que han  adoptado, a través  de los cuales, de manera consciente o inconscientemente, interpretan su realidad pero que no se atreven a cuestionar su validez.  Otros colombianos tenemos una historia posiblemente más positiva y esperanzadora pero realista de nuestra realidad .


De cualquier manera, ya sea una historia positiva o negativa, al no cuestionar o no ver con escepticismo sus fuentes, ni los filtros que la sustentan, reforzamos y generamos un círculo vicioso  muy complejo que distorsiona la forma de percibir esta realidad.  Esto permite explicar, porque para muchos colombianos, la historia que se cuentan, se ha convertido en un ancla que llevan en el cuello, y que los mantiene rumiando el pasado, imposibilitando tener conversaciones de futuro que son tan necesarias para avanzar. 



La inclinación natural a darle más credibilidad a las noticias negativas, que pueden ser falsas, es explotada por quienes utilizan las redes sociales para propagar las “fake news” que tanto daño han generado. Se han vuelto un arma de desinformación para atacar el buen nombre de las personas, cambiar la dinámica electoral, y generar pánico o miedo. Así se manipula más fácilmente la opinión pública con mucha efectividad.



Ahora veamos el uso positivo de las historias. ¿ Porqué  es tan importante promover este tipo de narrativas innovadoras, esperanzadoras y compartidas, que sean fáciles de comprender? Por una razón muy poderosa que hoy en día se utiliza cada vez más:  los seres humanos nos entendemos y comunicamos mejor a través de ellas. No tienen que ser ciertas pero son más creíbles si involucran realidades o verdades  reconocidas. Son el medio para crear una identidad común y cohesión social.  En muchas ocasiones, estas son prioridades por encima de la de buscar la realidad. 


Pero también, las historia son muy importantes para generar preguntas que no se hacen y desarrollar conversaciones sobre los temas importantes que no tienen la atención requerida


El contar una buena historia es el instrumento más persuasivo para inspirar y mover a la gente, por lo que es una herramienta esencial en el ejercicio del liderazgo.  Por esta razón, en un ambiente de pesimismo y desesperanza, como el que hoy tenemos, es imperativo el construir historias diferentes, que nos devuelvan la confianza en nosotros mismos y nuestras instituciones, 



Una historia inspiradora nos habilite para ser los autores de nuestro propio destino, sin esperar los milagros ofrecidos por charlatanees y caudillos, que creen poder tener  las soluciones a los grandes retos del país. Porque, como ya lo he explicado en blogs anteriores , en esta época de tanta complejidad, volatilidad y cambios, estas promesas simplemente no son creíbles ni realista de lograr por una persona o una institución. Se requiere de la inteligencia y el liderazgo colectivo para lograr construir una nueva realidad.


Al estructurar nuevas historias, hay que entender que estas deben de ser adaptables y compatibles con unas realidades que cambian todos los días. Las que fueron relevante antes , pueden no serlo hoy y mucho menos proyectables hacia el futuro, especialmente por los cambios tecnológicos. 


Hay que comprender que, las historias que nos contamos y no cuestionamos, generan confort y seguridad. Esto explica el porque son tan difíciles de cambiar. El problema es que muchas de ellas se fundamentan en la nostalgia de un pasado que se percibe como mejor. Otro peligro que existe es el de confundir las historias con la realidad


También, hay otro peligro: algunas  historias que sirvieron en el pasado hoy ya no se sintonizan con los cambios en el entorno.  Dejaron de ofrecer una visión realista y positiva de lo que es posible lograr para enfrentar los retos actuales. 


Por ejemplo, el historiador e investigador Yuval Noha Harari, en su libro: “21 lecciones para el siglo XXI”  afirma que algunas  historias que sustentaron el desarrollo del siglo XX, relacionadas con la religión, el nacionalismo, los derechos humanos y el liberalismo, que han soportado la historia de la democracia en este periodo, están colapsando y se necesita con urgencia otras que las reemplacen.


A la luz de lo anterior, es indudable qué hay una necesidad para construir una nueva narrativa de país. Una donde por ejemplo, se han generado grandes innovaciones sociales, como son las redes de comunidades de liderazgo colectivo, pero también nuevos modelos de negocios más incluyentes. Es necesario utilizar la creatividad y la imaginación para poder innovar en la construcción de esta nueva narrativa. Ver mi blog de la semana pasada. 



En países como el nuestro, se necesitan muchas más historias esperanzadoras, ancladas en los resultados positivos que deberíamos de reconocer, como fundamento para cambiar la realidad que hoy nos agobia y así, aprovecharlos. Si lo logramos,  podremos cambiar la narrativa que hemos construido, que nos impide avanzar, haciendo un tremendo aporte al fortalecimiento de  la  Innovación como palanca para el desarrollo,  en lo social, lo económico, y lo político. 


Con estos comentarios, espero haber podido aportar a contestar la pregunta que formule sobre la historia que nos queremos cree. Veo que la innovación y las organizaciones como a Connect, tienen que evolucionar para aportar con nuevas historias donde  se desarrollen nuevos espacio de relacionamiento. En la actualidad, es lo que vamos a comenzar a hacer desde enero para ayudar al despegue de un gran proyecto de redes de comunidades de liderazgo colectivo, apalancadas por la ciencia, la tecnología, la innovación y el emprendimiento. 


Este tipo de iniciativas, formuladas a partir de una narrativa diferente,  deben de motivar la participación activa  de muchas  instituciones de educación superior, empresas y otros actores, que se han comenzado a unir al rededor de un propósito superior.  


Buscamos construir una nueva historia que nos habilite para identificar las oportunidades inmensas de transformación innovadora que podemos lograr, y que responde a la historia que nos queremos creer para nuestro país . Sería una demostración del poder de las historias para reimaginar el futuro. Si lo conseguimos, es posible soñar que Colombia sea vista como un referente de vanguardia a nivel internacional.