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sábado, 16 de marzo de 2024

La ola del pesimismo y sus consecuencias


 Mientras Petro busca distraer a los colombianos generando noticias todos los días mientras está demoliendo la institucionalidad de nuestro país, a muchas personas se les olvida mirar hacia afuera de nuestras fronteras para preguntarse qué tendencias se están viendo que nos puedan impactar, positiva o negativamente .


El comentario anterior nos invita a mirar  el mundo, para entender cómo interpretar nuestra coyuntura actual en Colombia, en el marco de las grandes preocupaciones que hoy ocupan la atención mundial. Nuestro país ha tenido una tradición de verse más hacia adentro que hacia afuera, pero la realidad  es que no nos podemos sustraer de las grandes tendencias globales porque vivimos una época de creciente interconexión.



El Foro de Davos, es el espacio  que ha servido durante más de 50 años como plataforma global para reunir líderes de empresas, gobiernos, organizaciones internacionales, la sociedad civil y al mundo académico, para dialogar acerca de los  temas más críticos que se ven hacia adelante. Hoy en día, este es un espacio muy importante para leer las preocupaciones y tendencias desde las  ópticas muy diversas de sus asistentes. Y también, en el momento en que la institucionalidad multilateral, que se formó después de la Segunda Guerra Mundial, está hoy en crisis y pierde cada vez más relevancia gracias a la confrontación geopolítica que hoy sacude al mundo. 




El Foro anual de Davos, le  ponerle el pulso a los grandes temas que desvelan a los dirigentes que asisten a este evento. El año anterior, la gran preocupación fue la “policrisis”, terminó  que se refiere a la convergencia de múltiples problemas  que generan una inmensa incertidumbre y desorientación colectiva.  En el evento de este año, que se realizó a mediados del pasado mes de enero, hubo un tema sombrilla: la necesidad de construir confianza para enfrentar precisamente estas crisis simultáneas y varios mensajes importantes.



La incertidumbre sobre las perspectivas económicas, fue el telón de fondo de muchas conversaciones durante el evento, a pesar de una aterrizaje suave tras las turbias épocas del COVID, las subida de las tasas de interés y la inflación. Sin embargo, el primer mensaje es que se necesitan nuevos modelos y paradigmas  colaborativos de desarrollo entre el sector público y privado, basados en la productividad, la equidad y la sostenibilidad, teniendo en cuenta que hoy hay múltiples factores y riesgos que configuran la economía mundial para el 2024.


El segundo mensaje fue el poner a la mujer en el primer plano, no solo por temas de equidad de género, sino porque es un recurso cada vez más valioso en estas épocas de crisis. También fue muy importante el tema de las habilidades que requiere la la fuerza laboral en la nueva economía , gracias a los cambios producidos por la tecnología como la inteligencia artificial. Este tópico ocupó muchos espacios en el Foro de este año, la necesidad sobre su despliegue y control, así como las consideraciones de tipo ético que hay que enfrentar. 



Un tercer mensaje se relaciona con “la ayuda que necesitan los directivos para apoyar a sus equipos en la transición y habilidades y la necesidad de buscar formas creativas para generar alianzas entre los sectores público y privado”. Petro fue a Davos pero parece que este mensaje no lo tocó porque no pierde oportunidad para atacar a los empresarios.


Un cuarto mensaje fue la urgencia con la que se debe abordar el cambio climático y el desarrollo acelerado de fuentes energéticas alternativas, así como los recursos que se necesitan . Es muy claro el mensaje: no podemos seguir los futuros modelos de negocio en el agotamiento la naturaleza y los recursos. Las empresas que no entiendan el mensaje desaparecerán. Pero también fue motivo de conversación los otros impactos del cambio climático, especialmente en la salud. 



Pero el gran mensaje de este año en el Foro de Davos, es que la “policrisis” está retando cada vez más las capacidades de la sociedad para enfrentarla. Y lo más importante: “ agotando la condición de energía humana, que de otro modo, podría canalizarse hacia la configuración de un futuro más optimista” . De hecho estamos viendo niveles inéditos de pesimismo y de desconfianza en las instituciones y en la sociedad. 



Lo que hace más aguda la situación es el efecto amplificador de los medios de comunicación , la tecnología y las redes sociales que aumenta el pesimismo, la desorientación y la desconfianza . Este crea el caldo de cultivo que es aprovechado en su beneficio por los populistas de diferentes corrientes que hoy han llegado al poder montados en la ola del pesimismo y generando mayor polarización .  



En un entorno tan complejo , incierto y con cambios cada vez más rápidos con impactos imprevistos, no es es extraño que en el Foro de Davos, la atención se haya puesto sobre la necesidad imperiosa para restituir la confianza . Recordemos que esta esa el elemento fundamental para tener “Capital Social” , sin el cual una sociedad no puede avanzar. 


Y la construcción de confianza es un prerequsito para poder fortalecer una cultura global, nacional, regional y local, para propiciar la colaboración desde la diversidad. El mensaje desde Davos es contundente: la confianza  es indispensable para enfrentar los tremendos retos que la sociedad tiene que lidiar hoy y hacia el futuro. 


En Davos se vieron  varias las  consecuencias de este entorno tan complejo .


No es de extrañar el aumento de las enfermedades mentales como la depresión y la ansiedad, que se están convirtiendo en la marca de esta época.  Es el resultado de un incremento muy marcado  de la pérdida del sentido de control sobre nuestras vidas. 


Otro efecto muy negativo del momento actual, es que hace perder la perspectiva de los inmenso avances realizados en las últimas cinco décadas, donde se mejora el nivel de vida en general y se sacaron a más de 1000 millones de personas de la pobreza . 


En el caso colombiano, el desconocimiento del gobierno actual de los logros conseguidos y de no querer construir y mejorar sobre lo ya construido, nos está llevando hacia el desmantelamiento de lo que hemos avanzado como sociedad. Es claro que se necesitan mejoras, y en algunos casos cambios importantes, pero sin desconocer los avances realizados. 


Pero hay otra consecuencia que no es menor: el no pararse  para avanzar, sobre que hemos construido con mucho esfuerzo, recursos y tiempo, es especialmente muy peligroso, cuando se quieren cambios sin tener las capacidades para lograrlos. Pero lo es aún más, cuando son propiciados ideológicamente desde un  Estado, que tiene inmensas falencias, que desprecia el aporte del sector privado a quien ve como parte del problema y no de la solución, en lugar de buscar su colaboración que es la marca de nuestra época,  


Los desafíos son inmensos, y hay forma de responder a ellos de manera solitaria porque desbordan de lejos  la capacidad individual de un gobernante o de una comunidad. Este otro llamado que salió de Davos este año. El problema es que las ideologías extremas, están volviendo sordos y ciegos a muchos dirigentes políticos en el mundo. Y mientras tanto, los problemas como el calentamiento climático, siguen inexorablemente su curso, poniendo en riesgo la misma existencia de la humanidad con un aumento creciente del malestar en la sociedad.


La pregunta es ¿ qué hacer ? . 


Cómo se conversó en Davos, “ para avanzar, es necesario identificar las causas profundas que generan estos malestares. Hay que reconocer que nos encontramos en un momento decisivo de la historia y, sin embargo, seguimos aferrándonos a soluciones obsoletas”. Y como ya lo vimos, lo que complica más las cosas, es el hecho que nos enfrentamos la “policrisis”. Es el resultado  de  tener   muchos problemas simultáneos y  profundamente interconectados ,  que se refuerzan mutuamente. “No hay soluciones rápidas ni remedios únicos. Se trata de abordar todos los síntomas de forma holística”


Hay que reconocer que la narrativa que traíamos hasta antes de la pandemia, ya no está funcionado y se necesita construir confianza para colaborar en la búsqueda  creativa de una nueva narrativa para el desarrollo,  de cara a los inmensos retos que enfrentamos y la creciente ola de desconfianza. . Se necesita hacerlo con un sentido de urgencia porque los problemas no dan espera. Y también aprovechar las nuevas tecnologías como la IA, para encontrar respuestas creativas e innovadoras pero reconociendo los riesgos de su utilización .


domingo, 12 de diciembre de 2021

El poder de las historias para reimaginar el futuro.

 



En un blog de hace un mes, escribí sobre el poder de las historias. Fue un aporte muy bien recibido que entró en sintonía con muchos de mis lectores. El tema lo he vuelto a retomar con motivo de una presentación que voy a hacer mañana en una ceremonia para celebrar una década de la Corporacion Connect Bogotá. 

Mi aporte como Presidente del a Concejo de esta organización, va a ser una propuesta para construir el siguiente capítulo de la historia, sobre el papel que debemos tener para seguir aportándole al ecosistema de Ciencia, Tecnología , Innovación y Emprendimiento de la región y al país. 


Mi propuesta busca invitar a las empresas y universidades que nos apoyan, a incorporarse muy activamente al desarrollo  de esta iniciativa que debe continuar. Con este fin, me pareció interesante hacer algunos comentarios adicionales, a los que ya hiciera en el blog anterior sobre este tema, en relación al papel de las historias como herramientas para el liderazgo que facilitan el inspirar, pero también alertar cuando son utilizadas para confundir y desorientar. 


Desde esta perspectiva, es una invitación para hacernos una pregunta muy importante: ¿cuál es la historia que nos queremos creer como sociedad que sirve de marco para el aporte que queremos hacer desde Connect?



Las historias que nos contamos pueden tener un papel muy positivo e inspirador, tanto si nos referimos al pasado, como si lo hacemos para proyectarnos al futuro. Pero tienen su lado negativo, que si no se tiene en cuenta, el resultado puede propiciar decisiones e interpretaciones erróneas sobre la realidad. Veamos algunos puntos que se deben de tener en cuenta a los ya anotados hace un mes en mi blog sobre el tema 


Yo parto de un supuesto, que cada vez lo veo  con mayor claridad y validez. No hay conciencia por parte de  millones de colombianos, que la historia que se cuentan de su país,  les define su identidad y la realidad que quieren ver. También,  que condiciona sus posibilidades de avanzar. 


Para estas personas,  la  historia que tienen de Colombia es muy negativa. Define su realidad, sin entender  que es solo eso: una historia que es producto de su imaginación, y por lo tanto está hecha de ficciones. Estas son el producto de los filtros constituidos por supuestos, creencias y valores que han  adoptado, a través  de los cuales, de manera consciente o inconscientemente, interpretan su realidad pero que no se atreven a cuestionar su validez.  Otros colombianos tenemos una historia posiblemente más positiva y esperanzadora pero realista de nuestra realidad .


De cualquier manera, ya sea una historia positiva o negativa, al no cuestionar o no ver con escepticismo sus fuentes, ni los filtros que la sustentan, reforzamos y generamos un círculo vicioso  muy complejo que distorsiona la forma de percibir esta realidad.  Esto permite explicar, porque para muchos colombianos, la historia que se cuentan, se ha convertido en un ancla que llevan en el cuello, y que los mantiene rumiando el pasado, imposibilitando tener conversaciones de futuro que son tan necesarias para avanzar. 



La inclinación natural a darle más credibilidad a las noticias negativas, que pueden ser falsas, es explotada por quienes utilizan las redes sociales para propagar las “fake news” que tanto daño han generado. Se han vuelto un arma de desinformación para atacar el buen nombre de las personas, cambiar la dinámica electoral, y generar pánico o miedo. Así se manipula más fácilmente la opinión pública con mucha efectividad.



Ahora veamos el uso positivo de las historias. ¿ Porqué  es tan importante promover este tipo de narrativas innovadoras, esperanzadoras y compartidas, que sean fáciles de comprender? Por una razón muy poderosa que hoy en día se utiliza cada vez más:  los seres humanos nos entendemos y comunicamos mejor a través de ellas. No tienen que ser ciertas pero son más creíbles si involucran realidades o verdades  reconocidas. Son el medio para crear una identidad común y cohesión social.  En muchas ocasiones, estas son prioridades por encima de la de buscar la realidad. 


Pero también, las historia son muy importantes para generar preguntas que no se hacen y desarrollar conversaciones sobre los temas importantes que no tienen la atención requerida


El contar una buena historia es el instrumento más persuasivo para inspirar y mover a la gente, por lo que es una herramienta esencial en el ejercicio del liderazgo.  Por esta razón, en un ambiente de pesimismo y desesperanza, como el que hoy tenemos, es imperativo el construir historias diferentes, que nos devuelvan la confianza en nosotros mismos y nuestras instituciones, 



Una historia inspiradora nos habilite para ser los autores de nuestro propio destino, sin esperar los milagros ofrecidos por charlatanees y caudillos, que creen poder tener  las soluciones a los grandes retos del país. Porque, como ya lo he explicado en blogs anteriores , en esta época de tanta complejidad, volatilidad y cambios, estas promesas simplemente no son creíbles ni realista de lograr por una persona o una institución. Se requiere de la inteligencia y el liderazgo colectivo para lograr construir una nueva realidad.


Al estructurar nuevas historias, hay que entender que estas deben de ser adaptables y compatibles con unas realidades que cambian todos los días. Las que fueron relevante antes , pueden no serlo hoy y mucho menos proyectables hacia el futuro, especialmente por los cambios tecnológicos. 


Hay que comprender que, las historias que nos contamos y no cuestionamos, generan confort y seguridad. Esto explica el porque son tan difíciles de cambiar. El problema es que muchas de ellas se fundamentan en la nostalgia de un pasado que se percibe como mejor. Otro peligro que existe es el de confundir las historias con la realidad


También, hay otro peligro: algunas  historias que sirvieron en el pasado hoy ya no se sintonizan con los cambios en el entorno.  Dejaron de ofrecer una visión realista y positiva de lo que es posible lograr para enfrentar los retos actuales. 


Por ejemplo, el historiador e investigador Yuval Noha Harari, en su libro: “21 lecciones para el siglo XXI”  afirma que algunas  historias que sustentaron el desarrollo del siglo XX, relacionadas con la religión, el nacionalismo, los derechos humanos y el liberalismo, que han soportado la historia de la democracia en este periodo, están colapsando y se necesita con urgencia otras que las reemplacen.


A la luz de lo anterior, es indudable qué hay una necesidad para construir una nueva narrativa de país. Una donde por ejemplo, se han generado grandes innovaciones sociales, como son las redes de comunidades de liderazgo colectivo, pero también nuevos modelos de negocios más incluyentes. Es necesario utilizar la creatividad y la imaginación para poder innovar en la construcción de esta nueva narrativa. Ver mi blog de la semana pasada. 



En países como el nuestro, se necesitan muchas más historias esperanzadoras, ancladas en los resultados positivos que deberíamos de reconocer, como fundamento para cambiar la realidad que hoy nos agobia y así, aprovecharlos. Si lo logramos,  podremos cambiar la narrativa que hemos construido, que nos impide avanzar, haciendo un tremendo aporte al fortalecimiento de  la  Innovación como palanca para el desarrollo,  en lo social, lo económico, y lo político. 


Con estos comentarios, espero haber podido aportar a contestar la pregunta que formule sobre la historia que nos queremos cree. Veo que la innovación y las organizaciones como a Connect, tienen que evolucionar para aportar con nuevas historias donde  se desarrollen nuevos espacio de relacionamiento. En la actualidad, es lo que vamos a comenzar a hacer desde enero para ayudar al despegue de un gran proyecto de redes de comunidades de liderazgo colectivo, apalancadas por la ciencia, la tecnología, la innovación y el emprendimiento. 


Este tipo de iniciativas, formuladas a partir de una narrativa diferente,  deben de motivar la participación activa  de muchas  instituciones de educación superior, empresas y otros actores, que se han comenzado a unir al rededor de un propósito superior.  


Buscamos construir una nueva historia que nos habilite para identificar las oportunidades inmensas de transformación innovadora que podemos lograr, y que responde a la historia que nos queremos creer para nuestro país . Sería una demostración del poder de las historias para reimaginar el futuro. Si lo conseguimos, es posible soñar que Colombia sea vista como un referente de vanguardia a nivel internacional.


sábado, 6 de marzo de 2021

Mirar hacia el futuro





“Prefiero mirar el futuro y soñar que ver el pasado y arrepentirme “ Anónimo


He tenido la fortuna de haber promovido, con otros queridos colegas empresarios y universitarios, el proyecto Diálogos de Futuro con el fin de aportar con iniciativas accionables  que puedan impactar hacia adelante a la Educación  Superior. Este es un sector vital para el desarrollo relevante del capital humano que nuestro país urgentemente necesita. Por esta razón, me he interesado cada vez más, por investigar acerca de los posibles caminos que nos permitan  proyectarnos hacia el futuro, de manera que desde ahí, podamos influenciar las decisiones del presente que lo hace posible. Sobre este movimiento que está naciendo tendré la oportunidad de escribir próximamente 

 En este blog quiero compartir con el lector algunas reflexiones que he ido haciendo en este camino .


En el entorno actual, como ya lo he escrito en otros blogs, las democracias están siendo sometidas a unas tensiones cada día más grandes. Una consecuencia muy preocupante es el debilitamiento de los gobiernos, la fragmentación de los partidos políticos que los soportan, y su incapacidad de gestión y financiera, para atender las expectativas y demandas crecientes de la población. 


Esta realidad está impidiendo tomar las decisiones difíciles porque es cada vez más complejo lograr los consensos para enfrentar los problemas estructurales, que se convierten en un círculo vicioso que agrava aún más la situación. El motivo es evitar el desgaste político del corto plazo, que implica confrontar a la gente con las escogencias duras qué hay que tomar,  a costa del impacto negativo en el largo plazo. Como le escuche alguna vez a un político sobre el tema: “eso que lo resuelva el que llega pero yo no me quiero exponer”.



En medio de la pandemia, la gente busca la seguridad aferrándose en el pasado  y le da mucho miedo atreverse a explorar el futuro. Les preocupa el legado mucho más difícil que le están dejando a las siguientes generaciones..


¿Cómo romper esta dinámica tan preocupante? Posiblemente la respuesta resida en movilizar a un grupo creciente de personas, para que desde la base,  aprendan sin miedo a explorar el futuro sin tener que depender de lo que solo digan los expertos. Significa abrir las discusiones de futuro que nos afectan a todos, y utilizar los resultados, para informar los proceso políticos  más formales. Si lo lográramos, se podrían evitar varios problemas.


 El fatalismo, que nos condiciona a vernos como víctimas y espectadores pasivos de nuestra realidad, producida por las decisiones de otros, porque nos sentimos incapaces de transformarla e intervenir más activamente en los proceso donde se hacen las escogencias que nos afectan a todos. Pero también, el tener que depender de un grupo pequeño que si se atreve a explorar el futuro, pero lo hace buscando influenciarlo en función de sus propios intereses.


El cómo aprender colectivamente a visitar el futuro, para fortalecer nuestra democracia, no es un tema que se discuta en nuestro país, pero también sucede en otras geografías,. Esto significa aprender a manejar la incertidumbre y la complejidad, en lugar de evitarlas y mirarlas con miedo. Esta es una realidad del entorno actual, que posiblemente crecerá hacia adelante, gracias a los cambios acelerados que estamos experimentando hoy. 



Para que haya una apropiación colectiva del futuro, es necesario tener una compresión compartida de los hechos, tendencias y problemas. Este es el primer paso para alinear a la gente y darle sentido para que se motiven a participar y poner su energía al servicio de las transformaciones que se podrán realizar “si todos nos creemos el cuento”. Sin este requisito, , las personas rechazarían los resultados por falta de entender la realidad presente y de las posibilidades que se podrían abrir hacia el futuro.


Pero la historia nos demuestra que quienes se han atrevido a imaginarse un futuro diferente, se pueden devolver desde allí, para influenciar las decisiones que lo van a hacer posible en el presente. Esto implica un bucle continuo entre el presente y el futuro, para ir afinado la visión a medida que se avanza construyendo el camino hacia adelante. Es una invitación para aceptar la ambigüedad que se presenta, el tiempo que se requiere, y tener la curiosidad y la apertura para dejarse sorprender a medida que se avanza. También, requiere de propiciar las buenas preguntas y tener la disposición de abrirse a la diversidad de las respuestas.


En resumen, para un país que necesita mirar hacia el futuro y dejar de mirarse hacia adentro y en el pasado, es necesario vincular a mucha gente para que haya una apropiación colectiva. Esto requiere de un liderazgo que hoy no se ve en nuestro país. Por esta razón es qué hay que preparar comunidades de líderes por todo el territorio, que desde la base, asuman esa responsabilidad.


sábado, 4 de julio de 2020

¿Qué pasaría si....?

A lo largo de casi cuatro meses de confinamiento obligado y de la gran incertidumbre que ha generado la pandemia del COVID-19, se ha hecho cada vez más urgente recurrir a la imaginación. Durante este periodo, he escrito varios blogs invitando al lector a imaginarse los cambios que se van a dar y que muy posiblemente van a  permanecer, definiendo lo que se comienza a llamar el “nuevo normal”.

Cuando hago la invitación a pensar en la pregunta: ¿qué pasaría si...?, vale la pena ponerla en perspectiva si se hubiera hecho al comenzar el siglo XX. Y solo para estimular en este momento la imaginación, yo me pregunto si hubiera sido posible haber visualizado los cambios que se produjeron en los siguientes cien años. Veamos.

sábado, 9 de mayo de 2020

Los cambios que se vienen y el rol del liderazgo en la crisis


Desde que se inició la cuarentena a principios de marzo, he venido cubriendo diferentes temas relacionados con el momento actual y que no habían sido tratados por los medios y formadores de opinión. Pero también, de señalar el difícil acto de malabarismo de enfrentar simultáneamente la crisis actual, sin descuidar los cambios que nos pueden esperan en el futuro. 

A partir de esta semana, y durante el próximo mes, voy a compartir con el lector los resultados de una investigación que hecho, basada en publicaciones nacionales e internacionales que he leído durante la cuarentena, así como en las conversaciones que he tenido con muchas gente, sobre los posibles cambios que nos esperan hacia adelante.

sábado, 8 de febrero de 2020

Transformar una apuesta para el país.

En mi blog pasado introduje la nueva realidad del “envejecimiento activo” en la sociedad contemporánea. Y mencioné que esta es una tendencia de la cual no se escapa la sociedad colombiana. De hecho, recordaba que el censo del DANE del 2018, demuestra que el envejecimiento poblacional es un fenómeno creciente y de profundas consecuencias para nuestro país. Y terminé el blog con la pregunta de si esto era un problema o una oportunidad.

En este blog, voy a compartir con mis lectores, una pequeña historia de cómo nació una iniciativa a partir del reconocimiento de los temas planteados en mi artículo anterior. Pienso que puede ser de interés e inspirar otras iniciativas similares. 

sábado, 24 de agosto de 2019

Al filo del abismo...


La semana pasada tuve una invitación, como presidente del Concejo de Connect Región,  para participar en un evento de la U Jorge Tadeo Lozano con algunos miembros de la Misión de Sabios convocada por el Gobierno Nacional. Son 47 personas las que han sido convocadas para ayudar a fijar el norte de la política de Educación, Ciencia, Tecnologia e Innovacion (ECTI) y del nuevo ministerio a cargo de estas áreas.
A continuación, algunas de mis reflexiones en relación a la perspectiva y expectativas que podría tener el sector empresarial, con relación al informe final que debe de ser entregado en diciembre.

sábado, 20 de abril de 2019

El mundo es plano

En mis últimos blogs me he referido al impacto de las tendencias globales en el trabajo, las universidades y el desarrollo de las empresas. En este blog, voy a aprovechar algunas de las reflexiones que registré en el curso de una conversación que tuvo Thomas L Friedman, periodista del NY Times, con James Manyika, CEO del McKinsey Global Institute. En esta entrevista, se analizaron los grandes cambios que se han producido, desde que el primero escribiera su libro “The world is flat” hace 19 años. 

En esa obra, el autor describía las tres grandes tendencias de la época: la globalización, la tecnología y el medio ambiente. Son unas tendencias que todavía se mantienen vigentes. 

sábado, 6 de abril de 2019

La historia como referente para Bogotá

“ A los políticos de Bogotá no les caería mal un viaje a Cartagena, y recordar la historia de la ejecución  de las murallas” Juan David Quintero.
. 

En una conversación con Juan David Quintero, joven edil de la localidad de Usaquén, me ofreció el siguiente artículo donde recordaba la importancia de recurrir a la historia para darle luz a algunos problemas recurrentes que hoy nos impiden avanzar en el desarrollo de una ciudad como Bogotá. Juan David aspira a llegar al Concejo de la ciudad en las próximas elecciones, y representa una nueva generación de líderes que quieren a darle una imagen diferente al ejercicio de la política en la ciudad. A continuación su artículo. 

sábado, 25 de agosto de 2018

El impacto de la automatización

Hace unos meses, tuve la oportunidad de visitar los nuevos laboratorios de la Escuela Colombiana de Ingeniería en Bogotá. Además de impresionarme la calidad de sus instalaciones, me llamó mucho la atención el trabajo que están haciendo, en asociación con la Universidad del Rosario, en robótica aplicada a la medicina. Esta visita me llevó a leer sobre estos temas y a escribir este blog.

Las tecnologías de automatización, aplicadas al aprendizaje de las máquinas y la robótica, están teniendo un papel creciente en la vida cotidiana con un efecto muy marcado en los espacios de trabajo. La pregunta que mucha gente se está haciendo, tiene que ver con la desaparición de muchos de ellos, que seguramente van a ser reemplazados en los próximos años por estas tendencias. 

viernes, 3 de agosto de 2018

Enfrentando el futuro

Desde que mi señora falleció, he tenido varías  conversaciones relacionadas con el futuro, que no las había tenido anteriormente. Y no deja de ser paradójico, cuando quienes me conocen, saben de mi interés profesional y empresarial permanente, por estar mirando hacia adelante. Pero creo que es apenas natural, dado el profundo cambio que he tenido en mi vida, que me ha obligado a mirar el futuro desde una dimensión  más personal. 

Sin embargo, no me angustia pesar con obsesión sobre lo que me depara el porvenir, porque he aceptado vivir el aquí y el ahora y un día a la vez. Es una manera de manejar las expectativas, para que no se conviertan en unos obstáculos, que me impidan continuar disfrutando del camino de la vida, en compañía de mi familia y de las personas que aprecio.