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sábado, 2 de julio de 2022

¿Porqué más hay que desconfiar?




 “Si no le tiene miedo a las consecuencias de sus decisiones, como puede aprender  a tomar en serio sus escogencias?” Tocqueville

En este blog, voy a concluir lo que comencé la semana anterior, que explica las realidades que no podemos ignorar y que nos obligan a desconfiar de las verdaderas intenciones del nuevo mandatario de los colombianos. Especialmente a la luz de su propuesta de un acuerdo nacional, la reunión con Uribe y el apoyo de los partidos a quienes atacó en la campaña.



Hoy, a escasas dos semanas de la elección, el tema se vuelve aún más urgente, cuando sin pudor, los desprestigiados partidos políticos perdedores y que deberían hacer la oposición, corrieron a buscar la sombre del nuevo gobierno,. Lo hacen no por afinidad ideológica o programática, sino  para proteger sus propios intereses y no los de los votantes, que  los eligieron. 


Mientras tanto los 10,5 millones que votamos en contra del nuevo mandatario o en blanco, y los 17 millones que se abstuvieron de votar, quedamos al garete.  Es un chiste de mal gusto esperar que el cambio prometido, se vaya a realizar con los mismos que nos han traído hasta aquí. La “real política” se impuso, dirán algunos, o “todo cambia para que nada cambie” dirán otros. Esa es la verdadera  realidad de nuestra clase política que no oye ni entiende. 


Realidad: una cosa es ganarse el premio mayor del poder con el 29%, y otras muy distinta el de querer gobernar teniendo al 71% de la población votante en contra o indiferente. Además, es muy distinto haber llegado al poder generando altísimas expectativas de cambio ofreciendo el oro y el moro, y otra es poderlas cumplir con un entorno interno y externo tan complejo.


Creo que habría hoy un consenso en el país: son muchas las heridas  que se han producidas  por tantos años de violencia. Lamentablemente, el hoy presidente electo, miembro 30 años  de esa misma clase política, permitió y promovió con su discurso y su comportamiento para llegar al poder, que la violencia llegara al mundo digital de la campaña. 



Así quedó expuesto en los bochornosos videos que salieron a la luz pública. En ellos, se mostró la manera deliberada como se hicieron planes para tal efecto, con el consentimiento  del entonces candidato, cuya presencia fue captada en estos videos  de  varias  reuniones.  


Sin ningún cuestionamiento ético, se realizó una asquerosa campaña de desprestigio personal contra sus adversarios,  a quienes se les trató  como unos enemigos  a  eliminar.  Dado que los hechos no se pueden negar, ¿porqué pide el nuevo presidente que no desconfiemos de él, cuando ya posicionado, pueda volver a repetir la estrategia contra sus opositores que tanto rédito le dió? ¿porqué debemos de esperar que su comportamiento como mandatario vaya a cambiar?. 


Para sus fans que votaron por él, está transgresión que bordea lo penal, no les movió  la aguja un milímetro en su decisión de voto. Esta realidad, muestra una elasticidad en los límites éticos muy preocupante  que hoy se observa en la sociedad colombiana. Así se explica el porqué hemos caído tan bajo. Todo vale y es perdonado, en el camino de llegar al poder. Con ese ejemplo, ¿porque esperar un comportamiento distinto en el resto de la gente?


Pero hay más. Con un ejemplo tan lamentable, ¿con que fundamentos van a poder esperar estos votantes, el cambio en las costumbres políticas que tanto reclaman? Esta es la realidad patética que muestra algo todavía más  preocupante: la pérdida del norte ético que impide  que  haya una sanción social contra los dirigentes políticos que impunemente hacen lo que quieren.



Realidad: la trayectoria como un opositor populista, que ha demostrado toda su vida el nuevo capitán del barco llamado Colombia, que hoy navega en medio de un mar tan revuelo y tormentoso. En estos últimos años, ha evidenciado una habilidad sobresaliente para sembrar el odio y el rencor. Así lo hizo desde los balcones de la Alcaldía de Bogotá. 


Después de la pandemia, con oportunismo político muy fino, capitalizó el malestar de mucha gente. De manera incendiaria, amplificó las claras debilidades de nuestra democracia y la incapacidad del Estado, que ahora va a precidir y tratar de cambiar. En los próximos cuatro años, sino más, tendrá que lidiar con las expectativas desbordadas que creó en sus votantes. También, con la desconfianza de la mayoría  de la población que no votamos por él.


Ahora en el poder, y hablando “del amor”, va  a tener que contrarrestar el odio que sembró durante sus ocho años de campaña para llegar al poder.   La realidad se impone obligándolo a reconocer,  que con solo con un 29% de la población a su favor,  el cambio no es realizable ni sostenible. 



Realidad: El más grande reto que tiene hacia adelante el nuevo gobernante, si quiere  realmente liderar un  un propósito común que nos una como sociedad, es el de volver un activo la diversidad  y complejidad de nuestra  sociedad. Va a tener que generar unas dinámicas distintas, que promuevan nuevos liderazgos colectivos, para que haya una verdadera apropiación, empoderamiento y corresponsabilidad desde lo local, de la sociedad 


Necesitamos fortalecer a la sociedad para que asuma un papel más activo y menos mendigante de los cambios que se necesitan. Una sociedad con mas poder que pueda controlar al Estado y colaborar con él en el proceso de transformar la realidad, tal como lo explica el profesor James Robinson en su último libro “El corredor estrecho” . Esto si que sería un inmenso cambio que le daría un sentido más creíble   un acuerdo nacional. 


Pero esto requiere también que, estemos dispuestos a cambiar a nivel personal y como ciudadanos, la mentalidad de sentirnos victimas y no actores fatalistas, mendigantes y cortoplacistas, que hoy define nuestra cultura 


Lo que necesita urgentemente la sociedad colombiana, es desarrollar ciudadanos responsables,  para que nos merezcamos ser tratados como verdaderos adultos y no como unos párvulos irresponsables, que esperan milagros cuando no los hay. Esto explica el que busquemos como sociedad la figura del Caudillo capaz de resolver todos nuestros problemas. También,  el porqué llegó al poder  el actual presidente electo 


Sin embargo, paradójicamente es la gran oportunidad histórica que tiene el nuevo mandatario y  su movimiento, para que hagan honor a su nombre: “El Pacto Histórico”. Es un reto que va a poner a prueba su capacidad de líder más que de ser el caudillo de un % muy bajo de la población. 


Tiene que evidenciar  con hechos, que es capaz de dominar su  talante autoritario y de mostrar unas  intenciones transparentes y sinceras, que unan y no dividan más a todos los colombianos. Espero por el bien del país, que pueda demostrar  esa  capacidad de cambiar, que le permita ser un ejemplo para quienes hoy lo vemos con tanta desconfianza.



Realidad: gobernar como el Llanero Solitario un país tan complejo como el nuestro, es imposible en el entorno actual. Se requiere contar con un equipo sólido e impecable en su comportamiento, capaz de llevarle la contrarias al primer mandatario cuando sea necesario. Esa es la verdadera lealtad. 


Para que esto sea posible, va a tener que mirar con lupa y no con oportunismo, el equipo que lo va rodear, ya que el de su campaña, estuvo  muy lejos de ser el que le puede ayudar a cambiar  para lograr la transformación que quiere impulsar. Porque los Petrovideos, mostraron que se ha rodeado de personas que no les importa torcer las normas con el potencial de generar graves escándalos o hechos de corrupción.  Este  ha sido el ejemplo de  Castillo en el Perú. El resultado: se mina totalmente el respeto y la credibilidad que es fundamental para gobernar y sobre todo, liderar el cambio que el país necesita.


Realidad: también implica que, el presidente electo le haga caso a la Dra Marina Muzzucato  profesora de Economía reconocida internacionalmente y que parece admirar.  Ella, que tiene una posición de izquierda, afirmó en una entrevista reciente, que el problema de la mentalidad de la izquierda, es que no se ha sintonizado con la realidad actual, ya que solo piensa en la redistribución y no en la generación de riqueza. Así no hay desarrollo posible ni sostenible.


Se necesita generar confianza, con reglas de juego claras y sin caprichos ideológicos  destructivos, para convocar a los empresarios como unos actores fundamentales para el cambio. Ellos  son fundamentales para acelerar o retrasar los cambios que el país necesita. Pero también, los empresarios tienen  que cambiar y reconocer que hay un nuevo entorno donde deben de colaborar para mejorar las condiciones de todos. La sociedad les están exigiendo a las empresas una ampliación de su rol  y una mayor  responsabilidad. 



Realidad: para  liderar la transformación de la realidad de una sociedad, primero hay que demostrar la capacidad de  cambiar a nivel personal. El ejemplo es Mándela,  después  de haber liderado una lucha violenta contra la discriminación racial en Sur Africa y pagado 27 años de prisión. Este exguerrillero tuvo una transformación hacia una visión muy distinta de la realidad. 


Esta experiencia traumática, le permitió a Mándela liderar a su país, en la transición del apartheid a la democracia. Entendió que, una vez elegido como el primer presidente negro de su país, tenía que convocar a una nación profundamente dividida de blancos y  negros.  alrededor de la imagen de la Nación del Arco Iris. Entendió que los necesitaba a todos sin distinción de color. Su ejemplo le dio la credibilidad y los inspiró. (Ver en YouTube la película Invictus que es muy pertinente para nuestro caso)


Realidad: la vida pública del presidente electo, no ofrece una evidencia de un cambio similar. Al revés, ya en con el poder, la mayor preocupación es que se acentúe su talante autoritario y déspota, así como la falta de transparencia que mostró como alcalde y  en  esta campaña. 

Números testimonios muestran que no es una persona que se deje leer para quienes han estado cerca de él.  Por esta razón, su talante genera  mucha desconfianza sobre sus  verdaderas intenciones, que mueven la agenda oculta que realmente va a querer imponer. 


Estos  rasgos de carácter hacen poco creíble  su verdadera intención al convocar a una unidad nacional . También pone en duda, su oferta de respetar la democracia que lo llevó al poder, y de no buscar quedarse en él indefinidamente como Maduro en Venezuela.  A lo largo de su campaña, mostró que no tubo ningún reparo en mentir, si esto lo acercaba a su objetivo.



Realidad: Como lo demuestra la historia de agresividad, odio y rencillas que nos han dejado los pésimos ejemplos de Duque, Uribe y Santos en los últimos años, estas nunca serán unas bases creíbles  para lograr el tan cacareado cambio que piden millones de colombianos, no solo quienes votaron por el nuevo mandatario de todos los colombianos. Este estilo es el camino seguro  para frustrar a sus votantes , y de paso , dejar el barco Colombia encallado o a la deriva. Esa si no puede ser la realidad.


Con la propuesta de convocar a un acuerdo nacional, el nuevo presidente parecería que está buscando enmendar la plana ahora que ya llegó al poder, Desafortunadamente para él, si no reconoce el impacto ni la lectura que nos hacemos millones de colombianos que no somos sus fans, de su trayectoria anterior, y acepta que esta genera una inmensa y fundamentada duda,  no le va a ser creíble ni posible  lograr el cambio personal necesario  para liderar el redireccionamiento de la sociedad colombiana . 


El verdadero cambio para un acuerdo nacional es aceptar que podemos estar respetuosamente en desacuerdo desde la diversidad, sin convertir en enemigos mortales a quienes piensan distinto. Esto requiere un cambio personal en todos los colombianos, arrancando con el ejemplo de quienes hoy están en el poder. Implica  una capacidad de liderazgo, y no de caudillismo, a diferentes niveles de la sociedad, cuya capacidad hay que construir. Solo así podremos defender la democracia y nuestra libertad. 










domingo, 7 de noviembre de 2021

El vacío de liderazgo colectivo de los partidos políticos

 



En mi último blog mencionaba qué hay  dos tendencias muy preocupantes . La primera, que el sistema democrático en general está siendo cuestionado y atacado desde muchos frentes en el mundo. La segunda afirmación, qué hay un profundo vacío de liderazgo político.


Estas dinámicas están teniendo varias consecuencias muy negativas.  La narrativa imperante es cada vez más pesimista. La desconfianza hacia las instituciones, que sustentan la democracia,  ha llegado a niveles históricos. La desorientación, polarización  y el escepticismo de la población son la marca de esta época. 



Pero lo más preocupante: la democracia se está quedando sin defensores que recuerden que, a pesar de sus debilidades, durante el siglo XX, el sistema democrático creo las condiciones para que el mundo experimentara la dinámica de crecimiento y avances más importante de la historia de la humanidad. Y como lo afirmaba Churchill, este sistema es el menos malo cuando se le comparaba con las alternativas del  comunismo y el totalitarismo.


A pesar de los logros obtenidos,  ya entrada la segunda década del siglo XXI, estamos viendo desarrollar una película muy preocupante en el mundo. La democracia está siendo atacada desde adentro y desde afuera sin que haya una reacción fuerte en su defensa. Y lo más preocupante, es que en America Latina, se ha convertido el vehículo para llegar al poder y quedarse con él, desmantelando las estructuras que sustentan la misma democracia. Los casos de Nicaragua con Ortega, El Salvador con Bukele, Venezuela con Chaves y Maduro, Ecuador con Correa, Bolivia con Evo Morales  y ahora el Perú con Castillo, así lo demuestran 


Cuando las encuestan premian con altos niveles de aceptación a dirigentes políticos, como López Obrador en Mèxico y  Bukele el El Salvador, a pesar de que estén vulnerando profundamente piezas claves que sustentan la democracia, y lo hacen sin consideración a las consecuencias, no sorprende que las encuestas realizadas en muchos países de América Latina, muestran un rechazo creciente hacia la democracia.



Este rechazo tiene  un común denominador muy preocupante: el colapso de una estructura partidista sólida , que por muchos años y a pesar de sus limitaciones, había servido de cadena transmisora para hacer funcionar las democracias.  


Pero hay que recordar, que una de las características principales que predominaron en la expansión de la democracia durante el siglo XX, fue la consolidación de unos partidos políticos representativos y fuertes. 


En los países que ha sido referentes, como los Estados Unidos, Inglaterra, Alemania después de la II Guerra, Francia, Canadá, Australia entre otros, una de las funciones principales del sistema partidista, ha sido el de servir de puente entre las necesidades y expectativas de la gente con las instituciones del Estado y sus dirigentes. Pero también, han sido los espacios para la formación y selección de quienes podían aspirar a liderar los destinos de un país.


Hay algo más muy importante: los partidos políticos se desarrollaron para interactuar entre sí  , en el Congreso y en otros espacios de discusión y debate, donde se deben logran acuerdos, a pesar de las divergencias, sobre temas fundamentales que le permitan avanzar a la sociedad. Y en las democracias fuertes, estas dinámicas se logran dentro de un marco de reglas respetado por quienes participaban en las contiendas electorales y en las discusiones públicas.


En el contexto anterior, sirve para analizar el confuso y cada vez más preocupante  panorama político colombiano de la actualidad.



En Colombia, se hacen cada vez más evidentes las consecuencias del desmantelamiento de la estructura partidista que sostuvo el sistema democrático, que se consolidó desde la independencia en 1819. Durante más de 160 años, los partidos Liberal y Conservador, fueron los protagonistas principales del devenir de la política en nuestro país. Y a pesar de sus múltiples debilidades, eran organizaciones reconocidas, respetadas y acatadas, con procesos más o menos transparentes  para formación y selección de sus líderes. 


Hoy vemos con asombro, que quienes aspiran a llegar a la Presidencia de Colombia, no buscan contar con el apoyo de los partidos tradicionales, porque comulgan con una visión y unas ideas. De hecho, se considera que su apoyo es un lastre que puede hundir las aspiraciones de quien se atreva a aceptarlo. Un caso emblemático actual es el de Alejandro Gaviria con el Partido Liberal. Además, de que son cascarones sin contenido ideológico que aporten al debate nacional, y cuyo único interés es electoral para poder ordeñar al Estado.


Por lo anterior, no es menos preocupante la formación de partidos de papel, que sólo sirven para dar avales para la inscripción de los candidatos en las campañas políticas. Pero cuando esta posibilidad no existe, la vía de escape para muchos aspirantes a cargos por elección, es la búsqueda de firmas, para distanciarse del sistema variopinto partidista electorero, que hoy muestra la institucionalidad política colombiana. Esta realidad es la mayor manifestación, del desprestigio y desconfianza, al que han llegado los políticos y sus estructuras a los ojos de millones de colombianos.


El resultado es patético: más de 60 personajes como el ex alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández , quien supera en las últimas encuestas, a personas con trayectoria seria como Juan Carlos Echeverri o Juan Manuel Galán. Y más patético aún,  es ver los niveles de favorabilidad menores del 4% en los que se mueven la mayoría. De razón, en ese panorama tan fragmentado, Petro con el 17%, se sienta como el rey entre los pigmeos, como lo presentó la revista Semana hace poco.


¿Qué muestra esta situación? Un profundo vacío de liderazgo político en Colombia, que como el Covid -19 ha infectado a toda AL. Sin un liderazgo colectivo que sustente los partidos, y un sistema que está siendo atacado porque no responde a las expectativas de la gente, no es de extrañar el desencanto, el escepticismo, la indiferencia, la desconfianza, la rabia, que hoy acompañan los procesos electorales en toda la región. 



El problema de esta situación es paradójico. Si creíamos estar mal, el remedio populista y autoritario que es la solución que se vende desde los extremos del espectro político, termina volviendo el remedio peor que la enfermedad. Y el problema más grave es que el lobo disfrazado de oveja, usando las elecciones llega al poder, una vez adentro, se entroniza y acaba con las instituciones que le sirvieron para llegar a él. 


Este es un libreto ya muy conocido que lleva más de dos décadas en desarrollo promovido por el Consenso de San Paulo, y que personajes como Petro, quiere utilizar para llegar a la Presidencia de Colombia. Ha entendido que  la debilidad de sus contrincantes actuales, es una ventana de oportunidad única y la piensa explotar al máximo. Pero además,  lo ha dicho públicamente para que no nos sorprendamos después. 


El resultado es trágico en términos de destrucción de capital humano, institucional y económico, como lo muestra el caso de nuestro vecino Venezuelan. Casi 6 millones de venezolanos fuera del país, un narco estado enraizado y una oposición sin posibilidad de cambiar la situación hasta la fecha. Reconstruir  ese país, suponiendo que caiga el régimen algún día, tomará muchas décadas, con daños muchos de ellos irreparables. 


A pesar de las señales de alarma se han disparado, de cara a las elecciones en Colombia el próximo Mayo, este vacío de liderazgo de la dirigencia política, se ha vuelto demasiado evidente. Los “enanos” caricaturizados por Semana, han sido incapaces de hacer una demostración de liderazgo colectivo ante el país. 


Hoy vemos expresidentes que se detestan, aspirantes políticos que dividen, o que se sienten superiores a los demás. Todos sin excepción, de espaldas a una realidad que demanda orientación y ejemplo, pero que están ofreciendo todo lo contrario. Todos ellos están demostrando un nivel de irresponsabilidad histórica con el país. 


Lamentablemente, el resultado lo podemos ver por anticipado en el Perú, donde llega al poder un desconocido qué pasó a la segunda vuelta con un % de votación muy bajita. Hoy, este señor, en alianza con ex militantes de Sendero Luminoso y otras fuerzas marxista de extrema izquierda, quieren seguir la partitura de Venezuela, seguramente refinándola para garantizar el desmantelamiento de la democracia en ese hermano país. 


¿Qué hacer ante esta debacle de la dirigencia política que no ha estado a la altura de los múltiples retos que enfrentamos como sociedad? Como lo señalé en el blog anterior, vamos a tener que arremangarnos otros actores de la sociedad, para cambiar esta narrativa tan negativa que nos conduce al abismo. 


Sobre este tema iré escribiendo sobre las diferentes iniciativas en las que estoy participando buscando aportar luces al final del túnel. Lo que no es admisible, es permanecer espectador y mudo mientras nos están empujando a precipicio del cual va a ser muy costoso recuperarse de la caída. 







viernes, 13 de marzo de 2020

El coronavirus de la desconfianza

Colombia padece una pandemia peor que la que tiene hoy al mundo en pánico y con unos efectos mucho más graves: el coronavirus de la desconfianza. Y es peor, porque está afectando a todas las instituciones, minando de manera grave su credibilidad, y ahogando la esperanza que nos permita soñar con una sociedad mejor.  

Para entender mi afirmación anterior, quiero retomar la definición del Diccionario de la lengua española que utilice hace un año en relación con la confianza. Esta se define como: “la esperanza firme que se tiene de alguien o algo”. Cuando existe confianza se tiene la esperanza de que hay una respuesta acorde con las expectativas de conseguir algo del otro. Sin confianza no hay esperanza, lo cual hace muy difíciles las relaciones humanas”.

sábado, 28 de diciembre de 2019

La historia real de nuestro tiempo

Mientras en Colombia nos entretenemos con unas marchas que van para largo, y cuyos voceros han aumentado sus demandas de 12 a 105 en estos días, el mundo sigue adelante y hay eventos que están pasando que tienen repercusiones para nuestro país.

El proceso de destitución de Trump en los Estados Unidos sigue adelante, bajo la acusación gravísima de haber chantajeado al gobierno de Ucrania, para que suministrara información que perjudicara a su potencial opositor en las próximas elecciones. Los demócratas, que tienen la mayoría en la Cámara de Representantes, ya lo han condenado. Sin embargo, gracias a los republicanos, con la mayoría en el Senado, lo dejaran libre para que pueda terminar su mandato. 

viernes, 15 de noviembre de 2019

La desmoralización de las FFAA: otra perspectiva

No tenía previsto escribir otro blog sobre la desmoralización de las FFAA, hasta que me encontré con un buen amigo que había leído mi blog de la semana pasada sobre el tema. Al rededor de un café, me comentó mi escrito y me invitó a escucharlo porque es una persona que ha tenido una gran cercanía con los militares por temas de su familia y sus actividades profesionales. 

Como me parecieron muy interesantes sus reflexiones, pude confirmar que la desmoralización y la división internan, no solo son una realidad, sino que también tienen otra perspectiva que vale la compartir con mis lectores. Son unos problemas muy serios que nos pueden afectar a todos los colombianos.

viernes, 8 de noviembre de 2019

La desmoralización de las Fuerzas Armadas?

En días pasados he estado reflexionando sobre lo que ha sucedido en Chile y escrito cuatro blogs sobre este tema y el riesgo que hoy está enfrentando el sistema democrático en el mundo, y en particular en America Latina. Es evidente que lo acontecido recientemente en ese país, lo mismo que en Mexico, Ecuador, Peru y Argentina, no puede ser ignorado en Colombia.

Compartí estas reflexiones con un buen amigo, quien se retiró recientemente de las Fuerzas Armadas, con el ánimo de sondearlo respecto a la posición de sus colegas en relación a las nuevas realidades que hoy se viven en Colombia. Y especialmente, sobre las preocupaciones que se tienen a su interior, porque el escenario que hoy se está desarrollando, no muestra un avance hacia el futuro, sino una vuelta muy preocupante hacia pasado.

sábado, 29 de junio de 2019

Y lo que nos faltaba!!!

Tenía escrito mi blog para esta semana, pero me toca posponerlo para la siguiente, por cuenta de la inmensa preocupación que me generó el informe especial publicado por la revista Semana el sábado pasado, con el título de “Operación silencio”.  

En este artículo, se revelan los detalles sobre las presiones que se están ejerciendo sobre los militares, que han denunciado los instructivos impartidos por el General Nicasio Martinez, Comandante del Ejército, y que podrían haber reproducido los falsos positivos del pasado. Pero también, sobre otros hechos de corrupción que se estarían cometiendo al interior del Ejército. 

sábado, 25 de mayo de 2019

Lecciones de un desastre

La renuncia de la Primer Ministra May este viernes en Londres, es el corolario de un una muerte anunciada, al haber fracasado la aprobación de su su propuesta, después de cuatro intentos en el Parlamento, para lograr una de salida ordenada de la Comunidad Europea.  

Su incapacidad de liderazgo deja un legado muy obscuro. Hoy, la Gran Bretaña es un país totalmente dividido, no solo por las visiones tan distantes relacionadas con el Brexit, sino por la fractura de los partidos, donde hay posiciones irreconciliables entre los extremos dentro de estas agrupaciones políticas. 

viernes, 26 de abril de 2019

Sin confianza ni esperanza no hay unión.


"Es imposible ir por la vida sin confiar en nadie; es como estar preso en la peor de las celdas: uno mismo”, Graham Green.

En medio de unas noticias copadas por la demanda del Presidente Duque contra seis artículos de la reglamentación del la JEP (Jurisdicción Especial para la Paz), la pérdida de gobernabilidad creciente de su agenda legislativa, la toma de la Minga de la Carretera Panamericana, y los escándalos de Odebrecht, hay un proceso muy grave  en marcha, al que nadie le está poniendo la suficiente atención. Me refiero a la pérdida creciente de confianza y esperanza de la sociedad colombiana en sus instituciones públicas y privadas, en los vecinos, los partidos políticos, el Gobierno y los medios de comunicación.

sábado, 2 de marzo de 2019

El papel de las emociones en el aprendizaje

Es interesante ver cómo cambia la percepción de la imagen de una persona cuando es capaz de mostrarse vulnerable de manera espontánea. Es la manera más mágica que permite conectar a los seres humanos entre sí. En mi blog anterior me referí a un momento de esta naturaleza que pude experimentar en una charla en la U del Externado. Y la vulnerabilidad está relacionada directamente con el poder mostrar las emociones. 

En este blog, voy a seguir profundizando sobre el tema, porque hay otras aristas que valen la pena explorar, especialmente porque en nuestra sociedad nos cuesta mucho reconocer el papel que juegan las emociones. Por ejemplo, en un reciente artículo de David Brooks en el NY Times, mencionaba como hay una relación directa entre las emociones y el aprendizaje.

sábado, 9 de febrero de 2019

Lecciones de un desastre


El peor de los escenarios está por suceder. Lo que se veía como algo impensable hoy se ve cada vez más como una realidad. La Gran Bretaña, (GB) podrá llegar sin  un acuerdo para su salida de la Unión  Europe (UE) en la fecha límite del 29 de marzo,  que había sido acordada cuando les notificó su decisión hace dos años, después de los resultados del referéndum por un margen muy estrecho de 52% contra 48%

El problema más graves, es que el Parlamento, rechazó contundentemente lo acordado por la Primera Ministra en el que definía las condiciones finales que está dispuesta la CE a aceptar. Por una mayoría sin antecedentes de 432 votos contra 202, los parlamentarios, incluyendo 118 del partido de May, le dijeron no a su propuesta. 

sábado, 3 de noviembre de 2018

El cambio de la cultura ciudadana

¿Qué es lo más difícil de abordar cuando se busca implementar un cambio en una organización o en una comunidad? Esta sencilla pregunta, fue planteada en una reunión a la que asistí recientemente, para analizar como modificar la narrativa que tenemos los colombianos de nosotros mismos y que condiciona profundamente nuestra realidad. Es lo que nos impide valorar los avances que hemos hecho y a las personas que se han destacado.

A nivel macro de un país como el nuestro, los retos de cambio que enfrentamos son inmensos. En un entorno tan lleno de incertidumbre, la pregunta anterior debería ser fundamental para abordar uno de los momentos de transición más importantes en nuestra historia como nación. Pero sin embargo no lo hacemos. Nuestros dirigentes políticos siguen aferrados a sus viejas prácticas, y siguen buscando enfrentar estos retos, promulgando nuevas leyes y decretos, sustentados por una institucionalidad muy débil.

sábado, 22 de septiembre de 2018

La importancia de las creencias

En una interesante conversación que tuve hace unos días, analizábamos con unos amigos las dinámicas que se dan en las relaciones humanas. En ese contexto, se hicieron algunas reflexiones sobre el papel que juegan  las creencias y la forma como estas condicionan nuestros comportamientos. Fue una casualidad, que por esos días, me llegara un vídeo de Alex Rovira, a quien ya había citado en un blog anterior, dando una disertación sobre el mismo tema.

Desde hace muchos años, cuando tuve la oportunidad de acompañar el estudio de competitividad para Bogotá realizado por la firma Monitor, aprendí una lección muy importante sobre el efecto que juegan las creencias en nuestras decisiones y comportamientos. Esto sucede cuando transitamos por la escalera de la inferencia, como lo explicó Chris Argyris en en 1985 para mostrar como operan los modelos mentales. 

viernes, 7 de septiembre de 2018

¿En quien confiar?

En  nuestro país tenemos la convicción que el problema más grave que enfrentamos es la corrupción. No es una señal menor, cuando 11.6 millones de colombianos votaron a favor de la  consulta que envía una señal poderosa a los políticos y al nuevo presidente, a pesar de no haber superado el umbral por escasos 500.000 votos. Amanecerá y veremos para ver si la sordera crónica de nuestra clase política es capaz de asimilar el mensaje. 

Pero yo quiero proponer algo diferente y más profundo, que está en el corazón de la problemática que hoy nos afecta. En mi concepto, la desconfianza es la enfermedad más grave que impacta a nuestra sociedad. La falta de la confianza, nos está impidiendo que podamos avanzar y encontrar soluciones creativas a los múltiples retos que enfrentamos. Generar confianza, debería ser una causa nacional, así como la del ejercicio del liderazgo, ya que las dos están íntimamente relacionadas. 

viernes, 3 de agosto de 2018

Enfrentando el futuro

Desde que mi señora falleció, he tenido varías  conversaciones relacionadas con el futuro, que no las había tenido anteriormente. Y no deja de ser paradójico, cuando quienes me conocen, saben de mi interés profesional y empresarial permanente, por estar mirando hacia adelante. Pero creo que es apenas natural, dado el profundo cambio que he tenido en mi vida, que me ha obligado a mirar el futuro desde una dimensión  más personal. 

Sin embargo, no me angustia pesar con obsesión sobre lo que me depara el porvenir, porque he aceptado vivir el aquí y el ahora y un día a la vez. Es una manera de manejar las expectativas, para que no se conviertan en unos obstáculos, que me impidan continuar disfrutando del camino de la vida, en compañía de mi familia y de las personas que aprecio.