Tenía previsto mi blog sobre otro tema, pero después de haber quedado inmovilizado en Bogotá, por los actos violentos que se presentaron el jueves y el viernes en la ciudad, me sentí defraudado. Confieso que albergue la esperanza que Colombia le hubiera dado un ejemplo al mundo al demostrar, que el derecho a la protesta, se podía ejercer de manera pacífica y sin actos de vandalismo, contrario a lo sucedido en Chile, Ecuador y Bolivia, en estos dos últimos meses. Lamentablemente no fue así.
A pesar de que las marchas se realizaron sin mayores problemas en ciudades como Barranquilla, Medellín, Cartagena, no sucedió lo mismo en Cali y Bogotá. El jueves, en la primera de esta ciudades, se tuvo que recurrir a la figura del “toque de queda”, y ayer sucedió lo mismo en la capital. Hacia muchos años, que no se tenía que utilizar esta medida para preservar el orden público, evitar pérdidas de vidas y destrozos al patrimonio de todos.