En el blog anterior quise hacer unas reflexiones sobre la administración del Alcalde actual, que termina su mandato a finales de este año. Y quise hacerlo a la luz de un artículo que escribiera en diciembre del 2015, a pocos días de posicionarse Enrique Peñalosa por segunda vez en su nuevo cargo.
Desde que he estado siguiendo las administraciones que han dirigido los destinos de nuestra capital desde 1988, he visto una dinámica muy preocupante. A lo largo de tres décadas, los planes de desarrollo propuesto han carecido de una visión retante e inspiradora, que proyecte a Bogotá como una ciudad muy atractiva a nivel internacional.