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sábado, 25 de febrero de 2023

Lo que está en juego es la libertad


 Al final del blog anterior, mencioné que las propuestas de Petro, encaminadas a estatizar sectores como la salud, las pensiones y los servicios públicos, tienen una gran omisión  que es necesario resaltar. Ignorar que una buena parte de los problemas de nuestra sociedad, están asociados a la debilidad del poder del Estado a todos los niveles. 

El Estado colombiano  ha demostrado en temas como la tan cacareada paz, que no ha tenido las capacidades para ejercer sus funciones territoriales, ni la flexibilidad para ajustarse rápidamente a los cambios acelerados y a las crecientes expectativas  de la gente, dentro del marco democrático que nos rige . Pero además, el  carácter autoritario del nuevo mandatario, busca comenzar a coartar la libertad de decidir, como hoy se ve en la reforma a la salud 


James Robinson, es un catedrático de la Universidad de Harvard y actual director del Instituto Pearson para el Estudio y la Resolución de Conflictos Globales. Es muy conocido por su libro  “Porqué fracasan las naciones”,  que ha sido muy comentado internacionalmente. En su más reciente publicación: “El corredor estrecho”, propone una tesis muy sencilla y a la vez profunda, para explicar el porqué hay  sociedades que han podido tener niveles de desarrollo más avanzados que otras. 



Robinson plantea  que el poder del estado y de la sociedad, deben de avanzar par y paso de manera equilibrada, por un corredor que no es fácil de transitar. Pero cuando se logra, hay un mutuo control de los dos poderes, y aún más importante, el reconocimiento de que ambos  se necesitan y tienen que colaborar, especialmente en un entorno tan complejo y cambiante como el actual. 


En mi concepto, la tesis de Robinson, es tremendamente relevante para entender los riesgos y oportunidades de la situación actual en Colombia. Pero además, muestra el camino para vencer la sensación de parálisis y de desconcierto, que hoy existe ante las nuevas realidades de un gobierno de extrema izquierda, inédito en la historia de nuestro pais. 


Robinson  es un conocedor profundo de nuestra realidad, quien además ha escrito varios artículos y dado conferencias sobre nuestro país. En sus dos libros hace referencia a Colombia y explica el porqué nos ha sido tan esquivo  tener un país más desarrollado y armónico. Por lo tanto, sus reflexiones son muy pertinentes, para entender la viabilidad y los riesgos de las propuestas del gobierno actual.


Siguiendo la orientación de Robinson, la gran pregunta que deberíamos hacernos en Colombia es: ¿qué es lo que en la práctica está en juego con la dirección  que está tomando el gobierno de izquierda que hoy tenemos?



Lo que está en juego es nuestra libertad. Como lo menciona Robinson: esta existe cuando la gente es libre en sus escogencias y lo puede hacer sin la amenaza de “un castigo irracional”, en un entorno sin violencia, intimidación y acciones que coarten esa libertad. El tema central es poder escoger el camino a seguir y los medios para lograr lo que se quiere. 


El autor menciona que: 


“es crítico entender que la libertad requiere, no sólo tener una noción abstracta de que uno es libre de escoger sus acciones, pero contar con la habilidad para ejercitar esa verdadera libertad. Esta no existe cuando hay una organización que tiene el poder de restringirla o usar su peso y relaciones sociales para subyugar. Tampoco está presente, cuando los conflictos se resuelven utilizando la fuerza o las amenazas, o cuando estos se abordan bajo una estructura desequilibrada de poder”.



Por la razón anterior, la libertad individual y colectiva se compromete, cuando el Estado puede abusar caprichosamente y con impunidad,  del poder que le confiere la sociedad, a pesar de que sea muy débil en sus capacidades reales de ejercer sus funciones legitimas de acción y control sobre la misma. Y es más grave aún, cuando  también  el poder de la sociedad es muy débil y no hay capacidad  de unirse para controlar al estado, como hoy lamentablemente está sucediendo en Colombia.



Cuando hay una estructura desequilibrada de poder, con un estado  que busca tener poderes omnímodos, pero con bajas capacidades de acción  y una sociedad muy débil, pasan varios fenómenos que impiden el desarrollo e imposibilitan tener una verdadera libertad. En este entorno, los conflictos se resuelven apelando a la intimidación y la violencia. Y los abusos de poder, ya sea del estado o de otras fuentes, no tienen control. Y mucho menos existen las condiciones para que haya un clima de confianza para la colaboración entre el estado y la sociedad, cuando más se necesita para enfrentar sus problemas comunes.



El común denominador de estos grandes vacíos, es la ausencia de un liderazgo, a todos los niveles, capaz de generar consensos y no aumentar aún más la polarización actual. Esta realidad viene acompañada del aumento de figuras populistas y autoritarias que han llegado al poder para quedarse en él.


Según Robinson, en países donde hay un estado absolutista y una sociedad débil, como es el caso de Rusia y Nicaragua,  para solo citar dos ejemplos distintos, la libertad está totalmente comprometida y la disidencia se paga con la muerte o el destierro, como recientemente acaba de suceder en ambos países. 


Pero como también lo menciona este autor:


 “La liberad en su nivel más fundamental comienza cuando las personas están libres de violencia, intimidación y otros actos que los disminuyan. La gente tiene que ser libre en sus escogencia acerca de sus vidas y tener la forma de poderlas llevar a cabo sin la amenaza de un castigo irracional o de sanciones sociales draconianas. Para que  florezca la libertad, se requiere  que no haya dominación, no importa su fuente. A pesar de que parte de la existencia humana, la inseguridad y la dominación han sido unos hechos de vida”. 



Si el desarrollo sostenible y sostenido en un entorno de libertad individual y colectiva, requiere tener un estado y una sociedad fuertes, la pregunta que surge es:  ¿cuál es el significado que define el poder de cada uno y cómo es su impacto en la liberad?. 


En el caso del estado, su poder se deriva  del mandato que este recibe de la misma sociedad. “Un estado fuerte se requiere para resolver los conflictos, hacer cumplir la ley, poder controlar la violencia, y proveer servicios públicos que son críticos para la vida” ( Robinson).  Donde no hay ley, no hay libertades (Lock)


También , se requiere una sociedad con personas empoderadas que, en un marco de libertad, puedan perseguir sus escogencias y controlar el poder de un estado fuerte.


Montesquieu tenía la hipótesis de que, todo hombre que tiene poder, tiende a abusar de él.  Y en general la Historia demuestra, que el poder absoluto, es un afrodisíaco que enceguece y saca lo peor del ser humano. 


Por esta razón, la libertad de la sociedad requiere que haya un estado fuerte y unas leyes consensuadas y no arbitrarias. Pero también, el ejercicio del poder del estado, requiere que se  ejerza en el marco de la arquitectura constitucional de un gobierno democrático.  Para lograrlo, hay que dividir el control del poder del estado en las tres ramas ( ejecutiva, legislativa y judicial ), repartiendo sus funciones  entre diferentes organismos conformados por personas diversas. Solo así, se puedan lograr las expectativas de obtener las cosas buenas y no las malas, a partir de “pesos y contrapesos” que caracterizan gobernar en  democracia.  


Ante las crecientes tendencias populistas y autoritarias que estamos viviendo en esta época , donde la democracia como forma de gobierno está en alto riesgo, la sociedad necesita controlar el estado de manera que pueda proteger y promover la libertad de la gente en  lugar de estrangularla, como ha sucedido en Nicaragua y Rusia.



Pero para proteger la libertad como un valor supremo, se debe de impulsar a la sociedad a “movilizarse para participar en política, protestar cuando sea necesario, y mediante el voto sacar al gobierno del poder cuando puede hacerlo”.


Robinson argumenta que la libertad emerge y florece, cuando  el Estado y la sociedad son fuertes. 


“Sin una sociedad fuerte y vigilante, las constituciones y las garantías no valen ni el papel en que están escritas. Hay un corredor estrecho hacia la libertad, que se encuentra exprimido entre dos situaciones muy complejas: El miedo y la represión que genera un estado despótico y la violencia y la falta de ley, que emerge en su ausencia”.


El tránsito por este corredor que se mueve entre estas dos situaciones genera muchas tensiones y una lucha continua para evitarlas. El mutuo control balanceado, en este camino hacia el desarrollo y la libertad, permite que la sociedad y el estado se reconozcan. Y que entiendan que para enfrentar los inmensos retos que viven las dos partes, tienen que colaborar porque se necesitan mutuamente,.


Caminar por el “corredor estrecho” del desarrollo hacia la libertad, le permite al Estado  entregar los servicios que la sociedad quiere y espera. Pero a su vez, promueve un interés de la sociedad  a movilizarse para monitorear de cerca la capacidad del Estado para atender sus expectativas.



Como debe ser evidente para el lector hasta este punto, la importancia de la tesis del “corredor estrecho”  de Robinson, es que muestra  el camino para lograr la libertad y un desarrollo más equitativo y sostenible. Y como él lo menciona: 


“Hay que caminar un largo trecho en el mismo hasta lograr controlar la violencia, se escriban las leyes y se hagan respetar, y el Estado pueda comenzar a proveer los servicios que requieren los ciudadanos. 


Es un proceso en donde tanto el estado como las élites deben de aprender y vivir con los grillos que se le deben poner al primero, y diferentes segmentos de la sociedad deben de aprender a trabajar juntos a partir de sus diferencias. Es un corredor estrecho porque no es nada fácil moverse dentro de él”.


En resumen, si miramos nuestra situación de acuerdo a la valiosa tesis de Robinson, lo que está sucediendo en Colombia es que confluyen un estado débil e incapaz de enfrentar a la vez todos los inmensos problemas , y una sociedad desorientada y también débil. Y hoy el estado, en su rama ejecutiva, tiene a un Caudillo que no escucha y quiere estatizar la sociedad.


Es un momento histórico,  donde  este Caudillo  que ganó por un escaso margen de votos, ha creído  que tiene una patente de corso para acumular más poderes y desistitucionalizar al país. Como lo demuestra  su solicitud de poderes especiales, no quiere  el control de los pesos y contrapesos de la democracia. Sus fanáticos no les importa los riesgos, porque  lo eligieron, creyendo  que tiene todas las respuestas y puede resolver todos sus problemas, a pesar de que tenemos un estado que no acepta sus limitaciones e incapacidades para satisfacer las expectativas y necesidades crecientes de la gente.


Pero a  nivel más general, tenemos una sociedad que siente qué hay una gran vacío de liderazgo colectivo,  pero que a su vez,  no quiere asumir la corresponsabilidad de ser parte de la solución y reconocer que hoy también es parte del problema.  Esta actitud le impide crecer  para poder controlar y colaborar con un estado que necesita ayuda pero  que no lo reconoce ni tampoco escucha. El peligro es perder la libertad.


A la luz de todo lo anterior, hay muchas preguntas que surgen de la tesis planteada por Robinson y que tienen una gran relevancia, dada la situación actual que estamos atravesando en Colombia:


  • ¿Cómo se puede  controlar un estado que tiene una inmensa burocracia, el poder de los militares, y la libertad de decidir los tipo de leyes?  
  • ¿Cómo se puede garantizar que el estado va a permanecer controlado cuando simultáneamente está pidiendo que le den mayores responsabilidades en un mundo complejo? (Poderes especiales para Petro en el Plan de Desarrollo y reforma a la Salud)
  • ¿Cómo lograr que la sociedad trabaje en conjunto y no se enfrente contra ella misma, se divida y no tenga la capacidad de buscar un bien común? 
  • ¿Cómo evitar que esto se convierta en un juego de suma cero?
  • ¿Cómo lograr que quien hoy nos gobierna y su círculo cercano, escuche otras voces?
  • ¿Es posible conseguir vivir en libertad si la sociedad no es capaz de movilizarse para enfrentarse al estado y las élites que lo controlan?


Como respuesta a estas grandes preguntas, la propuesta de un grupo de empresarios y universidades, de impulsar el movimiento “Motores de Esperanza” donde yo participo activamente, busca precisamente promover una red de comunidades de liderazgo colectivo, que desde la diversidad de los territorios donde operan, contribuyan al fortalecimiento de los dos poderes: sociedad y estado, como lo propone Robinson, pero alrededor de unas agendas de desarrollo que busquen el bienestar colectivo en los temas sociales, económicos, públicos y ambientales. 


Este es precisamente el tipo de iniciativas que el sector privado debería estar apoyando para demostrarle a la sociedad que no somos ni los oligarcas, esclavistas, que pintó Petro en su perorata de hace dos semanas en el balcón de la Casa de Nariño.  


Es una propuesta para  vincularse activamente, para así poder crear una contra narrativa a la que Petro y sus ayatolás, nos están montando: un estado cada vez más grande pero  incapaz y una sociedad más raquítica y dependiente. En un próximo blog voy a mostrar cómo lo estamos ya haciendo y hacia dónde vamos con esta iniciativa.


PD: quienes estén interesados en saber más sobre esta iniciativa me pueden escribir a fmanrique@mac.com 







sábado, 18 de febrero de 2023

El lobo se quita la piel de oveja.


 El 14 de febrero de este año, fue el día en que finalmente el lobo se quitó la piel de oveja. Parado en un balcón de la Casa de Nariño, ante unos 2000 seguidores movilizados para escucharlo, Petro hizo unas afirmaciones y utilizó unas palabras, que deben de ser rechazadas vehementemente. Al señor se le olvidó que los tiempos de campaña ya terminaron y que debe de gobernar para la totalidad de los colombianos y no para un grupo de fanáticos que lo siguen.. 

Ante la posibilidad de que, sus alocadas e irresponsables propuestas de destrozar los sistemas de salud, pensional, etc y reemplazarlos por “el poderoso Estado”, bajo el paraguas “del cambio” fueran rechazadas, resolvió convocar unas marchas en todo el país para que “el pueblo” avalara sus caprichos. 


Al señor Petro también se le ha olvidado otro pequeño detalle. Que si bien fue electo por una escasa mayoría, ese voto no le da la patente de corso para obligar a la totalidad de los colombianos, a aceptar sus propuestas improvisadas, sin discusión y análisis. Y que Colombia no es su imperio donde su palabra es la ley y tiene  la sumisión de sus súbditos.


Afortunadamente sus pretensiones de una masiva movilización no se dieron. Solo 25.000 personas en todo el pais, muchos de ellos funcionarios públicos, acudieron a la convocatoria, mientras la oposición logró movilizar a 47.000 personas, según la revista Semana. Protestar es un derecho, pero utilizar las marchas para acudir a las emociones de gente desinformada , con el fin de legitimar  unos cambios que afectan a millones de colombianos, es el camino al suicidio colectivo. 



Lo sucedido el 14 de febrero,  no se puede tratar con ligereza. En este acto populista y amedrentador, vimos al verdadero Petro que no escucha, y cuyas verdaderas intenciones ya son cada día más claras. El Caudillo Petro quiere refundar a Colombia, no importa si el costo sea arrasar con la institucionalidad democrática que, a pesar de sus imperfecciones y necesidades de cambios y mejoras, nos ha permitido avanzar como sociedad.


 A mi lo que más me impacta de lo que está  sucediendo, es la deliberada intención de Petro de desconocer las cosas buenas que hemos logrado conseguí como sociedad  y a negarse a  construir sobre ellas.


Veamos algunas de estas afirmaciones y términos para darle contexto a este blog.


Refiriéndose a los empresarios, lo cito textualmente:


  • Hoy necesitamos que cedan en su egoísmo; que si ganan la mitad van a ganar muchísimo más en el futuro, porque un empresario se vuelve más rico cuando una sociedad se vuelve más rica.
  • Que van a desatar la violencia y la violencia social es incontenible si no son capaces de permitir que las reformas se puedan construir en Colombia. El estallido social es como una olla a presión.


  • Solo hay que recordar los sucesos del año 1948, detener la Revolución en Marcha condujo al asesinato de Jorge Eliécer Gaitán y a una violencia que aún no termina.
  • Quizás se repitan los hechos de 1948, cuando detuvieron la Revolución en Marcha. Quizás, quizás en los círculos del poder económico se tejan mecanismos para impedir, a partir del dinero, una época de cambios en Colombia
  • Y el cambio pasa por un cambio de pensamiento y de cultura de nuestra oligarquía colombiana y es dejar de ser oligarquía y pasar a ser democracia.
  • Es permitir que ni en el Congreso de Colombia ni en el Palacio de Nariño ni en los juzgados del país lo que mande sea el dinero, sino que sea el pueblo.
  • ¿Quién le dijo al empresariado grande de este país que se podía construir una empresa más productiva sobre la base de transformar en esclavos a los trabajadores?
  • Aquí lo que se propone es un pacto social, para que la oligarquía colombiana ceda en sus privilegios y permita construir una democracia y la paz.


Refiriéndose al Congreso, lo cito también textualmente:


  • Pero lo que sí debo advertir es que si por alguna circunstancia, las reformas se entraban en Colombia, lo único que están haciendo es construir, no los caminos de un pacto social, ni los caminos de la paz.


Como se puede observar en los extractos de su perorata de más de una hora y media, sigue generando cizaña al estigmatizar a los empresarios y señalarlos como oligarcas  enemigos del pueblo. Como lo hizo cuando fue Alcalde, sin rubor incita a la violencia y a la lucha de clases desconociendo que las objeciones a sus propuestas tienen cada día una base mas amplia y diversa. 


Su estilo autocrático y populista que es  cada vez más evidente, le impide tender puentes y consensos, para escuchar, incluir y generar unión y no agudizar aún más  la polarización. Y en el camino, está minando la ya muy debilitada confianza en las instituciones y entre los individuos en la sociedad.



Y cuando la economía comienza a evidenciar señales de desaceleración evidentes ( ej: caída en venta de vivienda en el 50% en enero, bajaron las ventas del comercio, de automóviles , y en los niveles del consumo, etc ), las tasas de desempleo se pueden disparar en los próximos meses. En este entorno tan complejo, al  señor Petro lo mejor que se le ocurre es tachar a los empresarios de esclavizar a los trabajadores, para promover su “reforma laboral”.  


De nuevo recurre a la estigmatización y la distorsión descarada de la realidad, para acomodarla a la narrativa que nos quiere imponer a todos los colombianos. Y con una visión ideologizada de extrema izquierda, quiere centralizar en  el Estado el  control de la vida de los ciudadanos. Esta visión obsoleta desconoce una cruda verdad que la historia nos la demuestra: la capacidad del estado colombiano es el verdadero problema. Y la solución no es aumentar su tamaño y responsabilidades, cuando sus capacidades de gestión son tan débiles.


Como lo volveré a recordar en el próximo blog,  cuando el estado y la sociedad son débiles, y no se reconocen como tal, no es posible aspirar a un camino fácil hacia la libertad,  en el corredor estrecho del desarrollo, como lo ha advertido de manera muy lúcida el profesor James Robinson en su último libro, El corredor estrecho.



PD: El slogan de Petro es “el Cambio”. Liderar un cambio en una organización, comunidad o sociedad requiere de una gran coherencia. Y esta palabra es la que a este Caudillo le falta. La tan cacareada “Paz Total”, no solo se construye con los peores criminales a donde se orientan todos sus esfuerzos y preferencias, sino también  incluyendo a actores fundamentales de la sociedad, como es el sector privado a quien lo tacha de enemigo “del pueblo”.  


Pero la incoherencia también se evidencia en otro plano: cuando acusa a la oligarquía que necesitan un cambio de pensamiento y de cultura, pero no se ve en el espejo propio. La mentalidad de Petro, ya en el poder, sigue siendo la de un ex guerrillero que combatió al establecimiento toda su vida, y que no da ninguna evidencia de practicar lo que predica, cuando finalmente está en el poder.

 




domingo, 12 de febrero de 2023

Consecuencias de la Paz Total de Petro


Las consecuencias de la mala llamada Paz Total, comienzan a mostrar sus verdaderos efectos y la incoherencia que encierra su planteamiento. En su ejecución, comienzan a verse las verdaderas intensiones de Petro y sus acólitos. 

Para entender mejor el tema, veamos la situación de orden público en el país, cuyo deterioro es cada día más acelerado ante la consiente e irresponsable pasividad del Gobierno y de los partidos políticos que lo apoyan.

Comencemos por la liberación de Jorge Luis Alfonso López (alias el Gatico), un asesino condenado por el homicidio de un periodista,  para que sirviera de gestor de paz. Su salida se dio en  la celebración  del día del Periodismo. Fue tal el escándalo que tuvieron que reversar la decisión, pero cuando fueron a capturarlo de nuevo, este criminal no lo pudieron encontrar. 

No creo en las coincidencias al liberar a este peligroso individuo en esa fecha. Fue una decisión premeditada para mostrar el  desprecio que tienen, los que hoy nos gobiernan, por la profesión que les puede destapar lo que están haciendo. Los populistas odian la prensa libre.

En el podcast reciente de Mis Preguntas, de Roberto Pombo, el muestra algunos datos que son indicativos de la situación actual y del gran peligro en que está la sociedad colombiana en manos del actual gobierno con su propuesta de Paz Total

Hoy la situación es la siguiente:

  • Segundo lugar con crimen organizado (Global Iniciative)
  • Noveno lugar por homicidios 
  • Puesto 144 en el Índice de Paz (Global Institute for Economics and Peace)


A la luz de lo anterior se diría que la Paz Total debe ser un imperativo de cualquier gobierno, el problema está en el cómo lograrlo. Los resultados comienzan a mostrar las consecuencias  de las decisiones tomadas por Petro para su implementación :

  • Suspender las operaciones militares a diferencia de lo hecho por Santos mientras negociaba con las FARC. El resultado:
    • Amarrar a las Fuerzas Armadas y la Policía, para que no combatan a los narcotraficantes ni a grupos como el ELN y las disidencias del las FARC.
    • Se ufana Petro en mostrar que los ataques contra las FA han disminuido notablemente. Pues claro, no podía ser de otra manera cuando estas están en “operaciones militares no ofensivas” lo que significa “evitar que nos disparen”. Y si se defienden los militares, ponen en peligro sus carreras. 
    • El aumento significativo de la inseguridad en las grandes ciudades. Desde agosto a enero de este año, incursiones de grupos armados similar al año y medio anterior 
    • Patrullaje de las disidencias en municipios donde hay cese al fuego, visitas armadas a los colegios para hacer rondas infantiles, y el secuestro de fiscales en Tarazá por el Clan del Golfo, obligando a la Fiscalía al cierre de su sede. No había policia ni ejército que los pudiera proteger!!.
    • 25 bloqueos de vías desde enero hasta la fecha por grupos armados, 6 veces más que el año anterior, que sumado a 83 por otros motivos, tienen en jaque a regiones enteras del país.
    • A lo anterior se suman las señales tácitas y explícitas para que la Policía no despeje las vías, en un gobierno que se ha mostrado ambivalente frente a la función de la Fuerza Pública en varias ocasiones y que dice privilegiar el diálogo” Análisis Ricardo Ávila El Tiempo de hoy

  • Buscar simultáneamente un acuerdo con cinco grupo de criminales tan disimiles, sin el apoyo de la fuerza pública. El resultado
    • Imposibilidad de la verificación del cese al fuego 
    • Comprometer el proceso con el ELN que han manifestado su gran inconformidad.
  • Nombrar a peligrosisimos criminales como “gestores de paz” y sacarlos de la cárcel. El resultado!
    • Una patente de corzo para delinquir
    • Peligrosisimos criminales libres como “el gatico” y los vándalos de la primera línea 
    • Enfrentar a el aparato de Justicia con el poder Ejecutivo 
  • En los documentos relacionados brillan por su ausencia el sistema de justicia y de sometimiento, pero si el de perdón social. El resultado
    • Tenemos que perdonar a los criminales pero estos no tienen que pagar.
  • Acelerar un proceso que por definición y experiencia toma más tiempo. El resultado:
    • El afán de mostrar resultados rápidos no reconoce que la propuesta tiene problemas en su concepción y que se requiere un marco jurídico y nuevas estrategias para no forzarla
  • En el campo de las drogas, en lo que lleva del año solo se han desmantelado 3 laboratorios vrs 178 el año anterior. El resultados:
    • Desconocer el ingreso descomunal de dineros ilegales cuando el área sembrada y la productividad se han incrementado y la devaluación ha dejado más pesos/dolar. Como referencia base en el 2017 se calculaba en 29 billones (3% del PIB), mucho más que la reforma tributaría 
    • Buscar legalizar la droga mientras en el mundo la posición sigue siendo la contraria.



Los puntos anteriores muestran las consecuencias de la falta de coherencia, no con lo propuesto en campaña, sino con el enfrentar la realidad y las consecuencias de las improvisaciones. 

Ante nuestros ojos y pasividad, Petro está desmantelando la débil institucionalidad que de alguna manera nos ha protegido, para imponernos por la fuerza su Paz Total, sin medir sus consecuencias.

Y como bien lo escribe hoy María Isabel Rueda en El Tiempo,” la tal coherencia de Petro le ha fallado en su Paz Total”. Cuando era senador se oponía a negociar con los narcos o hacerles normas a la medida. Y a pesar de que él y su ministro de Justicia afirman que no lo harán, su propuesta de solo 8 años de cárcel y quedarse con él 10% de sus dineros mal habidos, demuestra todo lo contrario.

Pero lo más indígnate de la incoherencia de la Paz Total de Petro es que se le olvidó que debe de gobernar para todos los colombianos y no ignorar a los 10.6 millones que no votamos por él. Su propuesta privilegia a los criminales, mientras sigue con su cizaña de campaña, aumentando la polarización y desconociendo el papel de actores claves de la sociedad.  

  

sábado, 4 de febrero de 2023

Subir el volumen para hacerse oír

 



Esta semana regrese   de un viaje largo por el Asia y tuve la oportunidad de ser invitado a una reunión de un  grupo de personas del sector empresarial y academico, con el controvertido senador Roy Barreras. El propósito de la charla era la de escuchar su visión sobre la situación actual, las razones por las cuales apoyó a Petro y el impacto de la lluvia de propuestas de cambio que está promoviendo. 



El senador Barreras, quien es médico de profesión, comentó su situación personal relacionada con un cáncer que lo afecta y que muy posiblemente lo va a obligar a retirarse del ejercicio  de su actividad política en el mes de abril. Dada su condición, y mi propia experiencia en estas dolorosas circunstancias hace  ya varios años, a sus palabras les di un valor diferente de credibilidad porque fue evidente que estaba muy afectado por su situación de salud.  


Barreras ha sido un operador político muy hábil e inteligente, pero igualmente controvertido que ha estado expuesto a escándalos recientes de corrupción por el manejo de dineros de los proyectos del post conflicto. También, durante la campaña, por su participación  en manejos my cuestionables contra los adversarios de Petro, que se vio con  el escándalo de los Petrovideos.   Como bien lo describe un artículo de Semana: “ La vida política de Roy Barreras ha estado llena de cuestionamientos y saltos de un sector a otro”. 


Sin embargo, y a pesar de sus antecedentes, sus comentarios en la reunión me generaron varias reflexiones por la lucidez de su presentación, que repito, la escuché a la luz de su situación personal con la que me pude identificar. Cuando uno enfrenta un cancer complejo, le cambia mucho la perspectiva del tiempo y de la vida. 


Hago esta introducción a este blog porque en la presentación de Barreras hay varias invitaciones que él hace al sector privado del país que yo comparto completamente. Lo hago porque están muy alineadas con mi postura que he defendido en este espacio desde hace varios meses. Y siento, que viniendo de un habilísimo operador político que se declara de “centro” y que hoy está “ en la cabina de mando” como él lo dice, merece ponerles mucha atención. 



Comencemos por una primera invitación que me parece fundamental. : hay que entender y  a continuación se debe actuar. 

Pero ¿qué es lo qué hay que entender?


Los  cambios que están en marcha llegaron para quedarse en el país. Durante los casi sesenta años de conflicto con las FARC, cualquier persona que protestara era tildado de “guerrillero”. Ese pretexto se disolvió con los acuerdos de la Habana. 


Sin embargo, lo que no se acabó, fue una realidad que había sido ocultada por el conflicto: un marginamiento creciente de sectores muy numerosos de la sociedad, a los cuales el acuerdo de las FARC, no les resolvía sus problemas. Viene la pandemia y esta situación inédita desnuda la realidad. Las marchas sociales de Mayo a septiembre del 2021, fueron una manifestación de un volcán que hacía tiempos estaba a punto de estallar. 



Barreras explica que su decisión de renunciar al partido de la U, del cual fue su presidente, para apoyar a Petro, fue porque entendió que este político era el único del grupo de aspirantes a llegar a la Presidencia, que podía darle voz y encauzar el estallido social. 

No lo dijo, pero lo que yo creo, es que Petro vio una ventana de oportunidad y ayudó a atizar el fuego porque le convenía. Eso fue evidente con el apoyo que hizo su escudero Bolivar a los de la primera línea, y que explica el porqué propuso la controvertida liberación de los más violentos de ese movimiento. Eran sus aliados !!!. Afortunadamente los jueces y el Fiscal se le atravesaron en el camino. 


Pero según el senador Barreras, era mejor apostar por alguien que pudiera  encauzar la insatisfacción, a dejarla desbordar como sucedió con la toma de Cali, y el cierre de  Buenaventura,  el principal puerto del país, por casi dos meses.


También, mencionó que hay que entender la verdadera naturaleza  del Pacto Histórico: no es un partido sino una coalición de cinco partidos de la izquierda y una visión  de centro, que él representa. Y por ello, también entender que, quienes llegaron al poder, en su mayoría son personas que se han pasado una buena parte de sus vidas atacando al sistema y hoy tienen que gobernar.  


Pero por su forma de pensar, sumada a la inexperiencia, para estas personas el asumir una responsabilidad competente de gobernar, no les queda nada fácil hacerlo. Reconoció Barreras que la victoria de Petro fue por un margen estrecho, y que deberían gobernar para la totalidad de la población. 


El senador omitió algo muy importante que es la incoherencia de Petro con su discurso de  “la paz total”.  Es evidente  que solo aplica para los criminarles que han causado tanta destrucción y muerte, pero no para buscar unir a otros actores que si han contribuido a construir país, como es el sector privado.


Barreras se refirió al  equipo que hoy rodea a Petro. Según su análisis, está compuesto por un pequeño grupo con experiencia que yo entiendo que se refería a Ocampo, Gaviria y López, otro grupo que no saben que hacer, y un tercer grupo de activistas extremistas como Corcho, Muhamad y Vélez,


También se refirió  a  Petro, a quien describe como un visionario, estudioso y conocedor de los grandes temas nacionales. Pero omitió mencionar como era su personalidad. Quienes lo conocen de cerca y han trabajado con Petro, lo definen como un individuo solitario, que no escucha y está dispuesto a hacer lo que se requiera para llevar su visión del país a la realidad. 



El senador cuenta que se acercó a Petro y le ofreció su apoyo pero en el Congreso y no como Ministro. Petro sabía que para ganar, necesitaba acercar al centro, para lo cual  requería de un hábil operador político  con experiencia comprobada. Barreras  era ese personaje que ya había ayudado exitosamente  a Uribe y a Santos. 

Su rol fue muy importante en  la elección de Petro usando métodos muy cuestionables. Ya en el poder,  fue clave para conseguir las mayorías para tramitar las reformas que requería la visión de Petro. El pragmatismo primó sobre la ideología, en esta decisión a pesar de la oposición dentro del Pacto Histórico. Sin embargo con su manejo, se logró la aprobación de la Reforma Tributaria, y logró arrodillar a los partidos que hoy deberían de estar haciendo oposición.



Refiriéndose al papel del sector privado en la Colombia de hoy, hizo una observación que yo  estoy de acuerdo. Hay que entender  que no es muy inteligente en el panorama político colombiano actual, seguir manteniendo  una posición muy poco visible y casi vergonzante, que ha sido típica de este sector. Máxime, cuando Petro ha demostrado un desprecio casi enfermizo, del papel del capitalismo y del aparato productivo, dentro de su visión de estatizar la economía y regresar a un modelo obsoleto y fracasado. 

Este señor no ha entendido que para lograr el cambio necesita que se genere riqueza porque solo repartirla no es sostenible. Esto lo han entendido en países de culturas e ideologías muy diferentes como lo ví en mi viaje en Vietnam, Singapur, Dubai, Catar, Omán y ahora Arabia Saudita. En todos ellos entendieron que necesitan la recursividad y capacidad del sector privado, para trabajar colaborativamente con el Estado, y así  lograr los grandes objetivos nacionales. Los espectaculares resultados que han logrado hablan por sí solos.



Como consecuencia del punto anterior hay que entender que, si el sector privado productivo y académico no se pellizcan y despiertan, van  a ser unos observadores pasivos de la destrucción y  desestitucionalización del país.  Habrían  tomado la decisión de resignarse  a ver cómo se adaptan las decisiones que van a hacer retroceder décadas al país

Si el Estado no entiende que solo no puede responder por las crecientes necesidades   de la gente, la frustración seguirá aumentando y el estallido nadie lo va a poder encauzar. Ver lo que está pasando hoy en el Perú es una alarma de advertencia. Y que lo más inteligente es aplicar el dicho que dice “la unión hace la fuerza” 


Si entendemos lo anterior, hay que actuar ya. En esto coincido totalmente con con la reflexión del senador Barreras. Hay que aumentar la voz del sector privado, darle mucho más volumen, para hacerse oír y poder incidir en lo que que está sucediendo en la actualidad, antes de que sea muy tarde y el daño sea irreparable. Para mi no es sino ver el ejemplo venezolano y peruano.


Pero actuar,  también significa apoyar con tiempo y recursos a movimientos, que en mi. concepto, puedan aportar a generar una narrativa que le haga contrapeso a la de Petro. Una nueva narrativa que reconozca la necesidad de los cambios, pero no para hacerlos de cualquier manera. Pero sobre todo, Barreras si insistió que se deben hacer fortaleciendo la institucionalidad. Tema que por lo  demás,  es el que más  le preocupa  junto con el papel destructor del narcotráfico. 


Si queremos preservar la institucionalidad, el sector privado colombiano no le puede dar la espalda a las organizaciones del Estado, tanto nacionales como regionales y locales. Hoy demuestran muchas debilidades y muy pocas capacidades de ejecución, realidad contra la cual van a chocar las propuestas de Petro. Pero si se genera una narrativa diferente impulsada por este sector, se van a necesitar unas  nuevas capacidades para que puedan colaborar dentro de sus roles y funciones.


En resumen,  comparto totalmente el mensaje de fondo de la charla con el Presidente del Senado, el senador Roy Barreras: el sector privado tiene que actuar, pero desde la comprensión  y el entendimiento profundo de la realidad que hoy estamos viviendo. Hay que despertar  porque tiene muchísimo que aportar


Pero para tener credibilidad y coherencia, se necesita  aceptar que los cambios, que se evidenciaron con el estallido social del 2021, son inevitables y que tienen que tener una respuesta efectiva. Esta  se debe de apoyar en lo bueno que hemos logrado, y fortaleciendo las instituciones que tenemos, pero  que Petro hoy quiere destruir y no reconocer 


Si entendemos que hoy hay muchas cosas que nos deben de convocar a la unión, la alineación de fuerzas,  y recursos  , podrá evitar que las propuestas destructivas, hechas bajo el paraguas del cambio, acaben con el país.